<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>

<channel>
	<title>Isaías: Los tiempos del cumplimiento</title>
	<atom:link href="http://isaiascomentario.wordpress.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://isaiascomentario.wordpress.com</link>
	<description>Un comentario versículo por versículo del libro de Isaías</description>
	<lastBuildDate>Mon, 30 Jan 2012 01:48:04 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
<cloud domain='isaiascomentario.wordpress.com' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' />
<image>
		<url>http://s2.wp.com/i/buttonw-com.png</url>
		<title>Isaías: Los tiempos del cumplimiento</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com</link>
	</image>
	<atom:link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" href="http://isaiascomentario.wordpress.com/osd.xml" title="Isaías: Los tiempos del cumplimiento" />
	<atom:link rel='hub' href='http://isaiascomentario.wordpress.com/?pushpress=hub'/>
		<item>
		<title>Índice &#8212;  Isaías: Los tiempos del cumplimiento</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/12/10/indice/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/12/10/indice/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 11 Dec 2010 02:29:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[00 Índice]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=914</guid>
		<description><![CDATA[Noticias de la bitácora He puesto enlaces en los capítulos introductorios que conectan las citaciones de las Escrituras con el sitio del Internet de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en el cual se hallan &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/12/10/indice/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=914&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Noticias de la bitácora</strong></p>
<p><strong>He puesto enlaces</strong> en los capítulos introductorios que conectan las citaciones de las Escrituras con el <a title="sitio del Internet" href="http://lds.org/scriptures/?lang=spa">sitio del Internet</a> de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en el cual se hallan las Escrituras por completo.</p>
<p><strong>En la primera parte del año 2012</strong>, espero imprimir este comentario como libro en los Estados Unidos. Además, espero publicar el libro en varios países donde se habla español. Si quieres ayudarme en identificar publicadores de libros en tu país que simpaticen con la Iglesia SUD, quisiera saberlo.  Te mandaré gratis una muestra del libro para llevar a las oficinas de tal publicador. Por supuesto, el libro quedará tuyo. Te proveeré información tratante de cómo el publicador puede contactarme.  Si quieres hacer esto, hazme noticia en la cuadrada de comentarios al fin del índice, por abajo. Por favor, Incluya el nombre de tu país y tu ciudad.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>
<p>En el día 11 de septiembre, 2001<strong>,</strong> se llevó a cabo un ataque terrorista que destruyó las torres gemelas del Centro Mundial Comercial en Nueva York, EE. UU.,  junto con otros edificios y resultó en la muerte de más de 3.000 personas.  Ese acontecimiento, ahora grabado en la conciencia de todo el mundo como el día “cuando cayeron las torres”, fue predicho por el profeta Isaías (véase Isaías 30: 25-26). Lo expresó en la forma poética de un quiasma:</p>
<p>A:  (25) y sobre todo monte alto, y sobre todo collado elevado, habrá <strong>ríos<br />
</strong>B:  y <strong>corrientes de aguas<br />
</strong>C:  el día de la <strong>gran matanza</strong>,<br />
C:  <strong>cuando caigan las torres</strong>.<br />
B:  (26) y <strong>la luz de la luna</strong> será como la luz del sol,<br />
A:  y <strong>la luz del sol</strong> será siete veces mayor, como la luz de siete días, el día en que ponga una venda Jehová en la fractura de su pueblo y cure la llaga que él ha causado.</p>
<p>Como si para protegernos de las malas noticias, el profeta envuelve la profecía de la devastación con buenas noticias sobre lo que sucedería como consecuencia del acontecimiento. “Ríos y corrientes de aguas”, junto con “la luz de la luna” y “la luz del sol”, simbolizan la iluminación de la revelación que viene de Dios y las bendiciones del Evangelio derramadas sobre todo el mundo en mayor grado por causa del hecho terrorista.</p>
<p>Ahora han pasado diez años desde sucedieron estos acontecimientos. Vemos que, como individuos, naciones y un mundo entero, podemos hallar la curación y la fortaleza en la adversidad y efectivamente elevarnos por encima de los aspectos negativos. Vemos que el Señor utiliza la adversidad para avanzar Sus propósitos.</p>
<p>Espero que todos gocemos de las bendiciones del Señor, tal como profetizó Isaías, cuando recordamos “el día de la gran matanza, cuando [cayeron] las torres”.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>
<p>Hay comentarios escritos por ustedes, mis visitantes, debajo de las notas al fin de cada capítulo. Les invito a leerlos y a escribir sus propios comentarios, preguntas, pensamientos o sentidos. Algunos comentarios siguen:</p>
<p>&#8220;<span style="text-decoration:underline;">Mario</span>&#8220;:  <span style="color:#0000ff;">IMPRESIONANTE!!!! </span><br />
<span style="color:#0000ff;"> Nunca me imagine encontrar tan extraordinario trabajo!.</span><br />
<span style="color:#0000ff;"> Agradezco, felicito y ruego las bendiciones del cielo para quien(es) haya(n) hecho posible esta maravilla.</span></p>
<p>&#8220;<span style="text-decoration:underline;">Mariangela</span>&#8220;: <span style="color:#0000ff;">Me encanta Isaías y que Dios los bendiga me fue de mucha ayuda &#8212; un sueño o una voz me despertó dormida y encontré respuesta aquí gracias por ser instrumento de bendición para otro.</span></p>
<p>&#8220;<span style="text-decoration:underline;">Dora</span>&#8220;: <span style="color:#0000ff;">&#8230;estos temas son de mucha importancia para mi, ya que con ello aprendo más y confirmo lo que está en la Palabra de Dios&#8230;.<br />
Gracias por ocuparse de reforzar nuestro conocimiento. Muchas bendiciones a su autor. Dios le prospere en sabiduría.</span></p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>El número total de visitas a esta bitácora está aumentando cada mes:</p>
<p><em>En 2010:</em> Enero: 107;  Febrero: 274;  Marzo: 356;  Abril: 683;  Mayo: 819;  Junio: 782;  Julio: 1.031;  Agosto: 955;  Septiembre: 875;  Octubre: 1.086;  Noviembre: 1.541;  Diciembre: 2.072.</p>
<p><em>En 2011:</em> Enero: 2.427; Febrero: 2.049; Marzo: 2.664; Abril: 2.218; Mayo: 2.030; Junio: 2.130; Julio: 3.252; Agosto: 2.791; Septiembre: 2.654; Octubre: 3.575; Noviembre: 3.478</p>
<p>El día con la mayoría de visitas: Jueves el 15 de Diciembre, 2011: 318</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p><strong>Índice</strong>:</p>
<p>Introducción 1. ¿Por qué estudiar Isaías?<br />
Introducción 2. Claves para poder entender a Isaías<br />
Introducción 3. Técnicas literarias usadas por Isaías<br />
Introducción 4. Técnicas estructurales usadas por Isaías<br />
Introducción 5. ¿Quién escribió el libro de Isaías?</p>
<p>Capítulo 1. “Príncipes de Sodoma, oid la palabra de Jehová”<br />
Capítulo 2. “Será establecido el monte de la casa de Jehová”<br />
Capítulo 3. “Los que te guían te hacen errar”<br />
Capítulo 4. “Y acontecerá que el que quede en Sión…será llamado santo”<br />
Capítulo 5. “Alzará estandarte a las naciones lejanas”<br />
Capítulo 6. “Engruesa el corazón de este pueblo”<br />
Capítulo 7. “He aquí que una virgen concebirá, y dará a luz un hijo”<br />
Capítulo 8. “Por cuanto este pueblo ha rechazado las aguas de Siloé”<br />
Capítulo 9. “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz”<br />
Capítulo 10. “Porque de aquí a muy poco tiempo se acabará la indignación”<br />
Capítulo 11. “La tierra estará llena del conocimiento de Jehová”<br />
Capítulo 12. “Aunque te enojaste conmigo, tu ira se apartó”<br />
Capítulo 13. “Levantad bandera en lo alto de un monte”<br />
Capítulo 14. “¡Cómo terminó el opresor! ¡Cómo acabó la ciudad codiciosa de oro!”<br />
Capítulo 15. “Mi corazón dará gritos por Moab”<br />
Capítulo 16. “Por tanto aullará Moab por Moab; todos aullarán”<br />
Capítulo 17. “He aquí que Damasco ha dejado de ser ciudad”<br />
Capítulo 18. “Envía mensajeros por el mar en naves de junco”<br />
Capítulo 19. “Ciertamente son necios los príncipes de Zoán; el consejo de los sabios…se ha vuelto desacertado”<br />
Capítulo 20. “Desnudos y descalzos…para vergüenza de Egipto”<br />
Capítulo 21. “Ve, pon centinela que haga saber lo que vea”<br />
Capítulo 22. “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos”<br />
Capítulo 23. “Profecía sobre Tiro: Aullad, naves de Tarsis”<br />
Capítulo 24. “Cambiaron la ordenanza, quebrantaron el convenio sempiterno”<br />
Capítulo 25. “Destruirá a la muerte para siempre”<br />
Capítulo 26. “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti se apoya”<br />
Capítulo 27. “Florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo se llenará de fruto”<br />
Capítulo 28. “¡Ay…de los ebrios de Efraín!”<br />
Capítulo 29. “He aquí que nuevamente haré una obra maravillosa entre este pueblo”<br />
Capítulo 30. “El día de la gran matanza cuando caigan las torres”<br />
Capítulo 31. “Así Jehová de los ejércitos descenderá a pelear sobre el monte Sión”<br />
Capítulo 32. “El necio nunca más será llamado noble”<br />
Capítulo 33. “Ni serán arrancadas sus estacas”<br />
Capítulo 34. “Y sus muertos serán arrojados, y de sus cadáveres se levantará hedor”<br />
Capítulo 35. “El yermo se regocijará y florecerá como la rosa”<br />
Capítulo 36. “Y no os haga Ezequías confiar en Jehová”<br />
Capítulo 37. “No temas por las palabras que has oído”<br />
Capítulo 38. “Y el sol retrocedió diez grados, por los cuales ya había descendido”<br />
Capítulo 39. “Será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa”<br />
Capítulo 40. “Y lo torcido será enderezado, y lo áspero será allanado”<br />
Capítulo 41. “No temas, porque yo estoy contigo”<br />
Capítulo 42. “No se cansará ni desmayará hasta que ponga justicia en la tierra”<br />
Capítulo 43. “Daré agua en el desierto, ríos en el yermo”<br />
Capítulo 44. “Porque yo derramaré agua sobre el sequedal y ríos sobre la tierra árida”<br />
Capítulo 45. “Así dice Jehová a su ungido, a Ciro”<br />
Capítulo 46. “Hasta vuestra vejez yo seré el mismo, y hasta vuestras canas os soportaré yo”<br />
Capítulo 47. “He aquí que serán como rastrojo; el fuego los quemará”<br />
Capítulo 48. “Te he escogido en el horno de la aflicción”<br />
Capítulo 49. “También te daré como luz a las naciones”<br />
Capítulo 50. “He aquí que por vuestras iniquidades habéis sido vendidos”<br />
Capítulo 51. “Mi salvación será para siempre y mi justicia no perecerá”<br />
Capítulo 52. “¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas!”<br />
Capítulo 53. “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores y experimentado en quebranto”<br />
Capítulo 54. “No escatimes; alarga tus cuerdas y fortalece tus estacas”<br />
Capítulo 55. “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos”<br />
Capítulo 56. “Yo los llevaré a mi santo monte y los llenaré de gozo en mi casa de oración”<br />
Capítulo 57. “Perece el justo, y no hay quien piense en ello”<br />
Capítulo 58. “¿Es éste el ayuno que yo escogí, un día en que el hombre aflija su alma…?”<br />
Capítulo 59. “Pero vuestras iniquidades han hecho separación entre vosotros y vuestro Dios”<br />
Capítulo 60. “Te pondré en exaltación eterna, gozo de generación en generación”<br />
Capítulo 61. “Me ha ungido Jehová para proclamar buenas nuevas a los mansos…a vendar a los quebrantados de corazón”<br />
Capítulo 62. “Te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová designará”<br />
Capítulo 63. “¿Quién es éste que viene de Edom con vestidos…teñidos de rojo?”<br />
Capítulo 64. “Desde la antigüedad nunca oyeron, ni oídos percibieron ni ojo había visto…”<br />
Capítulo 65. “Quédate en tu lugar; no te acerques a mí, porque soy más santo que tú”<br />
Capítulo 66. ¿Dónde está la casa que me habréis de edificar?”</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/914/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/914/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/914/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/914/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/914/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/914/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/914/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/914/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/914/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/914/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/914/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/914/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/914/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/914/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=914&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/12/10/indice/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Prefacio</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/prefacio-3/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/prefacio-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 10:31:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Prefacio]]></category>
		<category><![CDATA[comentario]]></category>
		<category><![CDATA[estaca]]></category>
		<category><![CDATA[isaías]]></category>
		<category><![CDATA[isaias: los tiempos del cumplimiento]]></category>
		<category><![CDATA[ivan d. sanderson]]></category>
		<category><![CDATA[ivan sanderson]]></category>
		<category><![CDATA[paralelismo]]></category>
		<category><![CDATA[profeta isaias]]></category>
		<category><![CDATA[quiasma]]></category>
		<category><![CDATA[significados escondidos]]></category>
		<category><![CDATA[victoria luján]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=539</guid>
		<description><![CDATA[Isaías: Los tiempos del cumplimiento Un comentario versículo por versículo por Iván D. Sanderson traducido por Iván D. Sanderson y Victoria Luján Derechos reservados © 2009 Iván D. Sanderson Prefacio ¿Cual es la razón de este comentario sobre los escritos &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/prefacio-3/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=539&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div>
<p style="text-align:center;"><strong>Isaías: Los tiempos del cumplimiento</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>Un comentario versículo por versículo</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>por Iván D. Sanderson</p>
<p>traducido por Iván D. Sanderson y Victoria Luján</p>
<p>Derechos reservados © 2009 Iván D. Sanderson</p>
</div>
<div>
<p><strong>Prefacio</strong></p>
<p>¿Cual es la razón de este comentario sobre los escritos del profeta  Isaías?  Comenzó como proyecto de estudio personal, pero varias personas  expresaron su interés en él. Parte importante de mi motivación es  beneficiar a mis hijos con el estudio e interés de toda mi vida, para  que estén mejor preparados para el futuro.  El mensaje de Isaías para  los últimos días es de profecías que se cumplirán <em>en nuestro propio tiempo</em>.</p>
<p>Ningún comentario debe sustituir el estudio personal de las  escrituras. Nuestra fuente primaria del significado de las inspiradas  escrituras siempre ha sido, y seguirá siendo, la influencia del Espíritu  Santo. El propósito de este comentario es de servir como fuente  secundaria; meramente un curso de instrucción que nos ayuda a aprender  una metodología para estudiar las escrituras. Al descubrir y aprender la  metodología, se aumenta en gran manera nuestra capacidad de entender  las escrituras con la inspiración personal divina.</p>
<p>El beneficio principal de un proyecto como éste es personal. Ha sido  mi deseo adquirir un mayor entendimiento de las enseñanzas del profeta  Isaías.  Además, a través del proceso de oración, lectura, reflexión,  análisis, buscar referencias, entender, y finalmente escribir lo que  esta tarea requiere, mi agudeza espiritual se ha afilado y mi resolución  de vivir de acuerdo con los principios del evangelio se ha fortalecido.  Más importante aún, he llegado a saber con mayor certeza que  Jesucristo, el Mesías predicho por Isaías y muchos otros profetas, es  verdaderamente el Salvador de toda la familia humana, y por medio de Él  la vía se hace posible, por medio del arrepentimiento y la obediencia,  para regresar a nuestro hogar celestial para vivir con Dios, nuestro  Padre Eterno.</p>
<p>Para entender los escritos de Isaías, el lector no necesita sentirse  intimidado al no entender la lengua hebrea ni conocer la historia judía o  del Medio Oriente antiguo. Su mensaje para nosotros es de los  acontecimientos culminantes que ocurrirán en nuestros días.  El mensaje  de Isaías no es simplemente un resumen de los procedimientos de Dios con  los hombres durante una época pasada; por lo tanto, no es necesario  tener un conocimiento extensivo histórico de ese período para entender  su mensaje.</p>
<p>Al escribir este comentario, evité comparaciones con otros  comentaristas durante el proceso inicial de la escritura. Consulté esos  comentarios solamente después de haber escrito la primera redacción para  los 66 capítulos de Isaías; así requerí pagar el precio para obtener el  conocimiento de sus fuentes originales. Cuando diversas  interpretaciones se presentan en otros comentarios, los he citado en el  texto generalmente sin ningún análisis.</p>
<p>Al inicio del desarrollo de este proyecto llegó a ser evidente que  los elementos estructurales, como los paralelismos y los quiasmas,  constituyen un recurso interpretativo valioso. Las estructuras paralelas  son casi universales en los escritos de Isaías; se identifican y  esquematizan extensivamente por Parry y <em>otros</em>.<a href="post.php?post=275&amp;action=edit#_edn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> Por tanto, a menos que provean información interpretativa útil, no se  mencionan los paralelismos en este comentario. Por otra parte, los  quiasmas son una fuente de información interpretativa que no se ha  utilizado mucho. En muchos casos los quiasmas contienen significados  escondidos, puestos allí por Isaías. Parry, en su obra <em>Harmonizing Isaiah</em> [<em>La armonización de Isaías</em>], identifica numerosos quiasmas incluyendo algunos que se reconocen solamente en el hebreo.<a href="post.php?post=275&amp;action=edit#_edn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> En este comentario los quiasmas se esquematizan y se exploran para su significado interpretativo.</p>
<p>Este comentario utiliza un formato uniforme previsible para cada  capítulo, que facilita el  encontrar rápidamente las discusiones de  pasos particulares. Las numerosas referencias escritúrales se han puesto  como notas al final de los capítulos, más bien que entre paréntesis en  el texto, para hacer el texto ordenado y más fácil de leer. Al seguir  las notas al final de cada capítulo, el lector más erudito puede  satisfacer la necesidad de documentación extensiva que una obra como  ésta requiere. También para evitar confundir al lector, las palabras  hebreas solamente se presentan escasamente. Solo se mencionan si su  significado en español le da al lector más comprensión.</p>
<p>Las discusiones interpretativas generalmente se presentan versículo  por versículo. El comentario para cada versículo comienza con el texto  completo de la traducción Reina-Valera (1906), de modo que el lector no  necesita referirse continuamente al texto en la Biblia. Las  introducciones de temas presentados por Isaías que ocupan varios  versículos se hallan antes de la secuencia, y las discusiones de los  quiasmas y de otras estructuras que ocupan más de un versículo se han  puesto después de la secuencia pertinente.</p>
<p>Estoy profundamente agradecido a aquellos que me animaron a escribir  este comentario. Mi madre, Glenna C. Sanderson, ha leído y ha criticado  cada palabra que he escrito. Mi hijo, Alan B. Sanderson, me educó de las estructuras quiásticas y su valor interpretativo. Mi hija,  Emily Sanderson, aplicó diligentemente su destreza editorial a mi obra  escrita.</p>
<p>Solo yo soy responsable por el contenido de esta obra. Soy un hombre  común que ha conducido una vida ordinaria, excepto que el Señor me ha  bendecido grandemente. No hago ninguna declaración de que sean correctas  las interpretaciones contenidas en esta obra, y no profeso ninguna  autorización de disponer doctrinas que comprometan a cualquier persona.  Espero que el lector gane una comprensión mejor de cómo las profecías de  Isaías se cumplen en nuestro propio tiempo, y cómo ésta comprensión nos  permite prepararnos mejor para el porvenir. Deseo que esta obra inspire al lector a escudriñar diligentemente, y que obtenga una mayor comprensión de las bendiciones y oportunidades que tenemos.</p>
<p>— Iván D. Sanderson, el 6 de Febrero, 2009</p>
</div>
<p><strong>Acerca del autor </strong></p>
<p>Iván D. Sanderson obtuvo su licenciatura y maestría en Geología en la  Universidad de Brigham Young así como su doctorado en Geología en la  Universidad de Colorado. Interrumpió sus estudios para hacer su servicio  militar en Vietnam, donde sirvió como mecánico en el ejército de los  Estados Unidos. Después de sus estudios, trabajó como geólogo en la  exploración petrolera en la compañía <em>Union Oil Company of California</em>.   Dio cátedras de Geología en la Universidad de Georgia en Athens,  Georgia y en Purdue University en West Lafayette, Indiana. Trabajó como   geólogo contratista en California y Utah, y también  ha trabajado para  varias agencias del estado de Utah incluyendo el Departamento de  Transportación, el Departamento de Calidad del Medio Ambiente, y el  Departamento de Agricultura. Actualmente trabaja como geólogo  metalúrgico en la mina de Bingham Canyon para la Compañía <em>Río Tinto</em>.</p>
<p>El Dr. Sanderson nació en Murray, Utah, hijo de Ivan L. y Glenna  Cottam Sanderson, y creció en  Provo y Orem, Utah. Es descendente de  pioneros  Mormones. Como miembro de la Iglesia de Jesucristo de los  Santos de los Últimos Días, sirvió una misión en el Perú y ha servido en  varios llamamientos en la iglesia. Éstos incluyen maestro de doctrinas  del evangelio, presidente de la escuela dominical, líder misional,  secretario ejecutivo del barrio, consejero en el obispado, secretario  del barrio, presidente del quórum de élderes, líder del grupo de sumos  sacerdotes, y miembro del sumo consejo de la estaca. Ha estudiado las  escrituras toda su vida.</p>
<p>El Dr. Sanderson está casado con Venna Rowley Sanderson; tienen cinco  hijos: Scerinda Johnson (casada con Kenneth L.), Emily Sanderson, David  I. Sanderson (casado con Tauna Bodell), el Dr. Alan B. Sanderson  (casado con Marisa Patch), y Mark J. Sanderson (casado con Emily Sará).  Además, tienen 14 nietos.</p>
<div><em>Notas</em>&nbsp;</p>
<hr size="1" />
<div>
<p><a href="post.php?post=275&amp;action=edit#_ednref1">[1]</a>. Véase Donald W. Parry, Jay A. Parry y Tina M. Peterson, <em>Understanding Isaiah </em>[<em>Comprendiendo a Isaías</em>]: Deseret Book Company, Salt Lake City, Utah, EE.UU.,1998, 659 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=275&amp;action=edit#_ednref2">[2]</a>. Donald W. Parry, <em>Harmonizing Isaiah</em> [<em>La Armonización de Isaías</em>]:  Foundation for Ancient Research and Mormon Studies (FARMS) [Fundación  para Investigación Clásica y Estudios Mormones] en Brigham Young  University, Provo, Utah, EE.UU., 2001, pág. 257-265.</p>
</div>
</div>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/539/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/539/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/539/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/539/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/539/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/539/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/539/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/539/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/539/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/539/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/539/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/539/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/539/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/539/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=539&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/prefacio-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Introducción 1: ¿Por qué estudiar Isaías?</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-1-%c2%bfpor-que-estudiar-isaias-3/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-1-%c2%bfpor-que-estudiar-isaias-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 10:18:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[00 Introducción 1]]></category>
		<category><![CDATA[Introducción 1]]></category>
		<category><![CDATA[apóstoles actuales]]></category>
		<category><![CDATA[¿Por qué estudiar isaías?]]></category>
		<category><![CDATA[doctrina y convenios]]></category>
		<category><![CDATA[el gran rollo de isaías]]></category>
		<category><![CDATA[el libro de mormón]]></category>
		<category><![CDATA[el nuevo testamento]]></category>
		<category><![CDATA[fuentes primarias]]></category>
		<category><![CDATA[introducción 1]]></category>
		<category><![CDATA[isaías introducción 1]]></category>
		<category><![CDATA[la bíblia]]></category>
		<category><![CDATA[la perla de gran precio]]></category>
		<category><![CDATA[la traducción de josé smith]]></category>
		<category><![CDATA[los rollos del mar muerto]]></category>
		<category><![CDATA[profeta mesiánico más destacado]]></category>
		<category><![CDATA[profetas actuales]]></category>
		<category><![CDATA[reina-valera de 2009]]></category>
		<category><![CDATA[venida de jesucristo]]></category>
		<category><![CDATA[venida del Salvador]]></category>
		<category><![CDATA[versión de reina-valera 2009]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=533</guid>
		<description><![CDATA[Isaías es uno de los profetas más prominentes del antiguo testamento, cuyas contribuciones espirituales y literarias son inigualables. Su libro es de profecía poética, divina e inspirada, mejor conocido por sus declaraciones con respecto a la venida de Jesucristo, el &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-1-%c2%bfpor-que-estudiar-isaias-3/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=533&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Isaías es uno de los profetas más prominentes del antiguo testamento, cuyas contribuciones espirituales y literarias son inigualables. Su libro es de profecía poética, divina e inspirada, mejor conocido por sus declaraciones con respecto a la venida de Jesucristo, el Mesías. Sin embargo, sus profecías no se limitan a la venida del Salvador. A Isaías se le manifestó una visión o revelación, la cual incluyó la historia del mundo con toda su maldad y justicia. También trató de cómo la vida, la misión y el sacrificio infinito del Señor Jesucristo ocupa una posición central y fundamental en la historia espiritual y temporal del mundo. El Señor, una vez resucitado, <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/23.3?lang=spa#2">dijo</a> de Isaías: “Y todas las cosas que habló <em>se han cumplido</em>, y <em>se cumplirán</em>, de conformidad con las palabras que habló” (énfasis añadido).<a title="" href="#_edn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a></p>
<p>Las profecías de Isaías abarcan el pasado, presente y futuro, con su cumplimiento constante en diferentes dispensaciones. Quienes experimentamos ahora las pruebas y desafíos de la vida mortal, debemos prestar atención cuidadosa a los escritos de Isaías. Los últimos días—<em>nuestros</em> días—son <em>los tiempos del cumplimiento</em> de muchas de las profecías de Isaías.<a title="" href="#_edn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> Victor L. Ludlow, en su comentario del libro de Isaías, declaró: “De todos los profetas-escritores antiguos, Isaías es el mejor guía para los peligrosos últimos días de la dispensación del cumplimiento de los tiempos”.<a title="" href="#_edn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a></p>
<p>Los escritos de Isaías son intencionalmente difíciles de entender. El Señor le <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/6.9-10?lang=spa#8">instruyó</a> a Isaías: “Anda y di a este pueblo: Oíd bien, pero no entendáis; ved bien, pero no comprendáis.</p>
<p>Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos y ciega sus ojos, no sea que vea con sus ojos, y oiga con sus oídos, y entienda con su corazón, y se convierta y sea sanado”.<a title="" href="#_edn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a> Por causa de la apostasía y la maldad entre su pueblo, Isaías puso en clave sus profecías para que solamente aquellos con suficiente espiritualidad y perspicacia pudieran entender. El propósito de Isaías no es de convencer a los incrédulos, sino de <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/53.1?lang=spa#primary">proporcionar</a> información vital a los que ya creen.<a title="" href="#_edn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a> Isaías, al poner sus escritos en clave, dio como resultado que los indignos no recibieran más de lo que podrían comprender, lo cual los sujetaría a la “<a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/82.3?lang=spa#2">mayor</a> <a href="http://lds.org/scriptures/nt/luke/12.48?lang=spa#47">condenación</a>”;<a title="" href="#_edn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a> también protegió en cierto grado la integridad de sus escritos. Aquellos que intentaron alterar los escritos para satisfacer sus deseos subversivos, <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/13.28?lang=spa#27">quitando</a> “muchas cosas claras y preciosas” del “libro del Cordero de Dios”<a title="" href="#_edn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a>, tenían poca perspicacia como para hacer daño considerable a los escritos enigmáticos de Isaías.</p>
<p><strong>Fuentes primarias</strong></p>
<p>Hoy en día contamos con numerosos recursos concernientes tanto a las Escrituras como a escritos por autoridades en la materia para ayudarnos a entender las palabras del profeta Isaías. Además de su presentación en el Antiguo Testamento, las palabras escritas por Isaías se citan en otras partes de las Escrituras, tanto las antiguas como las modernas, más que cualquier otro profeta antiguo. Cada cita provee información útil en cómo se deben entender las palabras proféticas de Isaías.</p>
<p>Fuentes primarias para los escritos de Isaías que están disponibles para nosotros incluyen:</p>
<ul>
<li>El <a href="http://lds.org/scriptures/gs/old-testament?lang=spa&amp;letter=a">Antiguo Testamento</a> de la <a href="http://lds.org/scriptures/gs/bible?lang=spa&amp;letter=b">Biblia</a> (Reina-Valera, 2009)</li>
<li>Porciones del <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/introduction?lang=spa">Libro</a> de Mormón en que los escritos de Isaías se citan y se explican</li>
<li><a href="http://lds.org/scriptures/gs/doctrine-and-covenants?lang=spa&amp;letter=d">Doctrina y Convenios</a>, donde el Señor describe los acontecimientos precedentes a Su gloriosa Segunda Venida, frecuentemente parafraseando o ampliando las palabras de Isaías, las cuales describen los mismos acontecimientos</li>
<li>La <a href="http://lds.org/scriptures/gs/pearl-of-great-price?lang=spa&amp;letter=p">Perla de Gran Precio</a>, que contiene la historia escrita por José Smith de la restauración en los últimos días, que describe el cumplimiento de algunas de las profecías de Isaías pertenecientes a la dispensación del cumplimiento de los tiempos</li>
<li>La <a href="http://lds.org/scriptures/jst?lang=spa">traducción</a> por José Smith de la Biblia, en la cual el joven profeta empleó el <a href="http://lds.org/scriptures/gs/urim-and-thummim?lang=spa&amp;letter=u">Urim y Tumim</a> para la lectura y revisión de la traducción bíblica inglesa de King James, el mismo instrumento preparado divinamente que usó en traducir el Libro de Mormón del egipcio reformado</li>
<li>Manuscritos antiguos recién descubiertos cerca del Mar Muerto, que incluyen una versión del libro de Isaías en el hebreo original que precede al texto Masorético<a title="" href="#_edn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> (el cual se usa actualmente) por cientos de años</li>
<li>El <a href="http://lds.org/scriptures/gs/new-testament?lang=spa&amp;letter=n">Nuevo Testamento</a>, que provee comparaciones valiosas que ilustran cómo se cumplieron las profecías de Isaías pertenecientes a la dispensación del meridiano de los tiempos</li>
<li>Los escritos y discursos de apóstoles y profetas modernos, quiénes confían plenamente en las palabras de Isaías</li>
</ul>
<p>Estas fuentes comprenden la base de este comentario, para establecer y verificar los significados intentados por Isaías.</p>
<p><strong>1.   La Biblia—versión Reina-Valera de 2009</strong></p>
<p>La traducción bíblica de Reina-Valera, traducida en AD 1569 por Casiodoro de Reina del texto hebreo Masorético y textos griegos, revisada por Cipriano de Valera en AD 1602, con otras revisiones en 1862, 1909, 1960 y 2009. La <a href="http://lds.org/scriptures/gs/bible?lang=spa&amp;letter=b">revisión</a> de 2009 se publica por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y se acepta como escritura divina entre sus adherentes de lengua española. En este comentario cada versículo se registra en las palabras verídicas de la traducción Reina-Valera, seguido por explicaciones de su significado incluyendo las palabras de otras fuentes primarias.</p>
<p>Ocasionalmente traducciones en otros idiomas, incluyendo la versión inglesa de King James, son comparadas con esta versión para un mejor entendimiento.<a title="" href="#_edn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a></p>
<p><strong>2.   El Libro de Mormón</strong></p>
<p>El Libro de Mormón fue <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/135.3?lang=spa#2">traducido</a> por “el don y el poder de Dios” de planchas de oro en 1829 por el profeta José Smith.<a title="" href="#_edn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a> En él se incluyen 21 capítulos de Isaías, citados por completo o en parte,<a title="" href="#_edn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a> así como interpretaciones inspiradas y comentarios por los profetas antiguos cuyas obras componen el Libro de Mormón. Los escritos de Isaías se incluyeron en las planchas de bronce, un volumen de escritura sagrada grabado en metal que estaba en posesión de Lehi y su familia cuando salieron de Jerusalén 600 años antes del tiempo de Cristo. La fuente de Isaías citada en el Libro de Mormón precede al resto de las fuentes disponibles actualmente por cientos de años.</p>
<p>Después de su crucifixión y resurrección, el Señor Jesucristo visitó a sus antiguos seguidores nefitas según lo registrado en el tercer libro de Nefi. Como parte de Su ministerio, Jesús <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/16.17-20?lang=spa#16">citó</a> y <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/20.32-46?lang=spa#31">explicó</a> pasajes de Isaías.<a title="" href="#_edn12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a> Sus explicaciones se <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/20.30-32?lang=spa#29">aplican</a> especialmente a nosotros,<sup> <a title="" href="#_edn13"><sup>[13]</sup></a></sup>dándonos información vital para nuestro tiempo.</p>
<p>La redacción de las citas de Isaías en el Libro de Mormón en inglés se compara con la de la Biblia King James. Esta similitud indica que José Smith usó la Biblia como ayuda léxica, o por lo menos aplicó la redacción familiar de memoria como parte del desarrollo de la traducción. Al considerar la Biblia inglesa y el Libro de Mormón como lo tradujo el profeta, hay diferencias en más de la mitad de los 433 versículos de Isaías citados en el Libro de Mormón, mientras aproximadamente 200 versículos tienen la misma redacción.<a title="" href="#_edn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a> Un estudio cuidadoso indica que la mayoría de las diferencias representan supresiones del texto más puro de Isaías que <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/5.10-13?lang=spa#9">poseía</a> <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/13.23?lang=spa#22">Lehi</a> en el año 600 aC.<a title="" href="#_edn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a> En el Libro de Mormón en español, la redacción de los escritos de Isaías no es muy similar a la de la versión Reina-Valera.</p>
<p>Algunas de las supresiones identificadas en el texto bíblico interfieren con las intrincadas estructuras poéticas quiasmáticas que Isaías escribió. Este hecho nos indica que aquellos que cambiaron el texto no entendieron completamente el estilo literario de Isaías. La presencia de quiasmas en el Libro de Mormón en forma inalterada nos manifiesta poderosamente que la obra del profeta José Smith es verdadera.<a title="" href="#_edn16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a></p>
<p><strong>3.   Doctrina y Convenios</strong></p>
<p><a href="http://lds.org/scriptures/gs/doctrine-and-covenants?lang=spa&amp;letter=d">Doctrina y Convenios</a> es una compilación de <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/introduction?lang=spa">revelaciones</a> recibidas por el Profeta José Smith, junto con otros documentos inspirados, los cuales representan la voluntad del Señor hacia Sus santos en los últimos días.<a title="" href="#_edn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a> Profecías esparcidas por Doctrina y Convenios describen varios acontecimientos que precederán la gloriosa Segunda Venida del Señor, los mismos acontecimientos profetizados antiguamente por Isaías y otros profetas. Las palabras del Señor al Profeta José Smith frecuentemente parafrasean o amplifican las palabras de Isaías, proveyendo un recurso valioso para el entendimiento de las profecías de Isaías para los últimos días.</p>
<p><strong>4.   La Perla de Gran Precio</strong></p>
<p>La <a href="http://lds.org/scriptures/pgp/introduction?lang=spa">Perla de Gran Precio</a> es una compilación de algunos escritos por el Profeta José Smith. De interés particular es su relato de los acontecimientos que culminaron en la organización de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. En éste, el profeta describió la primera visión; visitas del ángel Moroni, el archivador antiguo de anales sagrados escritos sobre planchas de oro; cómo obtuvo y tradujo los anales sagrados; y la publicación del Libro de Mormón.<a title="" href="#_edn18"><sup><sup>[18]</sup></sup></a> Estos acontecimientos marcan el cumplimiento de algunas de las profecías de Isaías de la restauración en los últimos días. Este relato nos facilita la comprensión sobre cómo podemos reconocer otras profecías de Isaías según se cumplen delante de nuestros ojos.</p>
<p><strong>5.   El Nuevo Testamento</strong></p>
<p>Los acontecimientos registrados en el <a href="http://lds.org/scriptures/nt?lang=spa">Nuevo Testamento</a>—como lo es el relato bíblico del ministerio terrenal del Señor Jesucristo, que fue predicho constantemente por el Profeta Isaías—presentan comparaciones valiosas, que ilustran cómo se cumplieron las profecías de Isaías pertenecientes a la dispensación del meridiano de los tiempos. Isaías es citado mas de 57 veces en el Nuevo Testamento.<a title="" href="#_edn19"><sup><sup>[19]</sup></sup></a> Algunas de las mismas profecías, aunque cumplidas durante el ministerio mortal del Salvador, se cumplirán de nuevo en los últimos días. Por consiguiente, el Nuevo Testamento provee otra manera para que entendamos cómo las profecías que predicen acontecimientos que sucederán en los últimos días serán cumplidas.</p>
<p>Las citas de Isaías que se hallan en el Nuevo Testamento usualmente siguen la redacción de la versión griega Septuaginta, una traducción del Antiguo Testamento del tercer siglo aC que se encontraba disponible durante los tiempos del Nuevo Testamento. La Septuaginta es útil para comparar las citas de Isaías en el Nuevo Testamento; sin embargo, los eruditos bíblicos modernos indican que su traductor “produjo una traducción muy liberal incluyó reflexiones personales e interpretaciones del traductor…. El traductor permitió que sus propios prejuicios controlaran el proceso de la traducción”.<a title="" href="#_edn20"><sup><sup>[20]</sup></sup></a> Por consiguiente, la Septuaginta no se considera una fuente primaria irrefutable por muchos eruditos bíblicos, ni tampoco es el recurso más útil en ganar un entendimiento de los significados de los escritos de Isaías. Una traducción en inglés de la Septuaginta se encuentra disponible en el internet.<a title="" href="#_edn21"><sup><sup>[21]</sup></sup></a></p>
<p><strong>6.   La Traducción de José Smith</strong></p>
<p>La <a href="http://lds.org/scriptures/jst?lang=spa">Traducción</a> de José Smith (TJS) es una revisión inspirada de la Biblia que se efectuó para <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/35?lang=spa">cumplir</a> con un <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/35.20?lang=spa#19">mandamiento</a> <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/45.60-62?lang=spa#59">recibido</a> del Señor.<a title="" href="#_edn22"><sup><sup>[22]</sup></sup></a> Para hacer la revisión, el joven profeta utilizó el Urim y Tumim, el mismo instrumento preparado por el Señor para traducir el Libro de Mormón del egipcio reformado, para la lectura de la Biblia. La TJS es representada en parte por notas al pie de página en la traducción de Reina-Valera de 2009; citas más largas se ponen en un apéndice.<a title="" href="#_edn23"><sup><sup>[23]</sup></sup></a> Una versión más completa, <em>una “Nueva Traducción” de la Biblia por José Smith</em> [Joseph Smith’s “New Translation” of the Bible], pone las palabras de la versión inspirada de José Smith adyacente al texto de la versión King James para cada pasaje alterado.<a title="" href="#_edn24"><sup><sup>[24]</sup></sup></a></p>
<p><strong>7.   Los Rollos del Mar Muerto—El Gran Rollo de Isaías</strong></p>
<p>Un tesoro importante concerniente a las Escrituras que se descubrió en el año 1947 es el Gran Rollo de Isaías (llamado 1QIsa<sup>a</sup>) y es uno de los siete originales Rollos del Mar Muerto. Este rollo se remonta al periodo 100 y 150 aC y precede el texto masorético por casi mil años.<a title="" href="#_edn25"><sup><sup>[25]</sup></sup></a> El texto masorético ha sido la fuente de la mayoría de las traducciones modernas de la Biblia incluyendo la versión Reina-Valera, la versión de King James en inglés y muchas otras en idiomas modernos. El Gran Rollo de Isaías ha sido utilizado en muchas nuevas traducciones de la Biblia desde 1950.<a title="" href="#_edn26"><sup><sup>[26]</sup></sup></a></p>
<p>Donald W. Parry, un profesor de Escrituras antiguas en la Universidad de Brigham Young, combinó cuatro fuentes primarias en la producción de una traducción moderna de Isaías que se registra en <em>Harmonizing Isaiah </em>[La Armonización de Isaías].<a title="" href="#_edn27"><sup><sup>[27]</sup></sup></a> Gracias a su identificación cuidadosa de las cuatro fuentes que usó incluyendo el Gran Rollo de Isaías, su obra es una fuente importante de aclaraciones que incurren en el mundo moderno por medio del Gran Rollo de Isaías.</p>
<p><strong>8.   Apóstoles y profetas actuales</strong></p>
<p>Siendo sostenidos por los miembros de la Iglesia como profetas, videntes y reveladores, apóstoles y profetas actuales constituyen una fuente primaria importante para el entendimiento de los escritos de Isaías y cómo se aplican en nuestro propio tiempo. Discursos de la conferencia general se publican en <em>Conference Reports</em> [<em>Informes de la conferencia</em>] y, desde 1970, en el <em>Ensign</em> en inglés y han sido traducidos y publicados en la <em>Liahona</em> en muchos idiomas incluyendo el español. Citas de Isaías son bien representadas en los discursos de la conferencia general y proveen discernimiento valioso para entender el mensaje de Isaías.</p>
<p><strong>9.   Otras fuentes</strong></p>
<p>En el estudio presente dos comentarios escritos para el lector SUD han sido de considerable valor. Primeramente, el de Victor L. Ludlow, <em>Isaiah: Prophet, Seer, and Poet</em> [<em>Isaías: Profeta, vidente, y poeta</em>] , publicado en 1982,<a title="" href="#_edn28"><sup><sup>[28]</sup></sup></a> fue comisionado para escribirse como libro de texto para el Sistema Educativo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.<a title="" href="#_edn29"><sup><sup>[29]</sup></sup></a> También ha sido usado por su autor y otros maestros por muchos años para enseñar cursos de Isaías. Después, Donald W. Parry, Jay A. Parry y Tina M. Peterson escribieron <em>Understanding Isaiah </em>[<em>Entendiendo a Isaías</em>], que se publicó en 1998,<a title="" href="#_edn30"><sup><sup>[30]</sup></sup></a> lo que constituye otra fuente valiosa. Un punto fuerte de su comentario es su tratamiento de los paralelismos de Isaías, de los cuales hacen esquemas cuidadosamente para el beneficio del lector. Los autores de ambos comentarios enriquecen su análisis de Isaías gracias a su conocimiento del idioma hebreo y de la historia de los judíos y del medio oriente.</p>
<p>Avraham Gileadi escribió en 1988 <em>The Book of Isaiah: A new translation with interpretive keys from the Book of Mormon </em>[<em>El Libro de Isaías: Una nueva traducción con claves interpretativas del Libro de Mormón</em>]<a title="" href="#_edn31"><sup><sup>[31]</sup></sup></a> desde el punto de vista de un judío convertido al mormonismo. Sus claves interpretativas son una contribución valiosa y nos ayudan a entender los escritos de Isaías. Por primera vez, muchos se dieron cuenta de que es posible entender los escritos y las profecías de Isaías, las cuales siempre habían sido enigmáticas para los lectores de la Biblia, tanto como los mismos en el Libro de Mormón.</p>
<p>El entender el significado hebreo original de algunas palabras es útil. Una fuente excelente es <em>The Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon </em>[<em>El léxico hebreo e inglés de Brown, Driver y Briggs</em>],<a title="" href="#_edn32"><sup><sup>[32]</sup></sup></a> si se usa con un léxico transcrito disponible en el internet.<a title="" href="#_edn33"><sup><sup>[33]</sup></sup></a></p>
<p><strong>Isaías testifica de Jesucristo</strong></p>
<p>¿Por qué estudiar Isaías? Isaías es el profeta mesiánico más destacado, que predijo la venida de Jesucristo en gran detalle. Pasajes claves de Isaías concernientes al Cristo y Su ministerio terrenal son citados y explicados por los escritores del Nuevo Testamento; muchos de los cuales fueron testigos personales de los acontecimientos sagrados predichos. Estos escritores declaran el cumplimiento de algunas de las profecías de Isaías y enuncian una interpretación correcta. Pero, ¿en verdad entendemos la profundidad del significado de éstos y otros pasajes importantes? Escuchamos líneas de escritura de Isaías cantadas en la obra musical <em>El Mesías </em>de Händel, pero ¿se nos escapan los significados más profundos?</p>
<p>Isaías 40:3 <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.3?lang=spa#2">declara</a>: “Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino de Jehová; enderezad calzada en el yermo para nuestro Dios”. Probablemente, no podemos leer estas palabras sin que la música familiar de <em>El</em> <em>Mesías </em>de Händel nos inunde la mente.<a title="" href="#_edn34"><sup><sup>[34]</sup></sup></a></p>
<p>Juan el Bautista es de quien escribió Isaías. Mateo, en el Nuevo Testamento, <a href="http://lds.org/scriptures/nt/matt/3.3-6?lang=spa#2">reconoce</a> el cumplimiento de esta profecía:</p>
<p>“Porque éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.</p>
<p>“Y Juan estaba vestido de pelo de camello y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.</p>
<p>“Entonces acudían a él Jerusalén, y toda Judea y toda la provincia de alrededor del Jordán; y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados”.<a title="" href="#_edn35"><sup><sup>[35]</sup></sup></a></p>
<p>El Nuevo Testamento verifica el significado de las palabras de Isaías con autoridad.</p>
<p>El siguiente versículo, Isaías 40:4, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.4?lang=spa#3">afirma</a>: “Todo valle será alzado, y todo monte y collado serán bajados; y lo torcido será enderezado, y lo áspero será allanado”. También son familiares estas palabras, en la obra <em>El Mesías </em>de Händel.<a title="" href="#_edn36"><sup><sup>[36]</sup></sup></a> Pero, ¿qué significa este pasaje? ¿Cómo se relaciona con la misión de Juan el Bautista, si en verdad lo hace? ¿Predice cambios estructurales catastróficos en la topografía de la tierra? O, ¿es metafórico su significado? La respuesta viene de un pasaje comparable en el Nuevo Testamento. Santiago, el hermano de Jesús,<a title="" href="#_edn37"><sup><sup>[37]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/nt/james/1.9-10?lang=spa#8">amonesta</a>: “El hermano que es de condición humilde, regocíjese en su exaltada posición; pero el que es rico, en su condición humilde, porque él pasará como la flor de la hierba”.<a title="" href="#_edn38"><sup><sup>[38]</sup></sup></a></p>
<p>La última frase, que describe el estado temporal del género humano, es una cita de Isaías que se refiere a Juan el Bautista y su misión preparatoria. Al incluir la frase “él pasará como la flor de la hierba”, Santiago conecta la primera parte del pasaje con su fuente en el Antiguo Testamento. En Isaías 40:6, el profeta predice el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.6?lang=spa#5">mensaje</a> que sería dado por Juan el Bautista: “Una voz que decía: Da voces. Y él respondió: ¿Qué tengo que decir a voces? Toda carne es hierba, y toda su bondad como flor del campo”.</p>
<p>De Santiago, entonces, entendemos el significado de Isaías 40: 4 como una descripción metafórica del orden social unido establecido entre los adherentes del evangelio en varias dispensaciones, el cual iba a ser introducido evidentemente por Juan el Bautista. El <a href="http://lds.org/scriptures/nt/acts/4.32?lang=spa#31">orden unido</a> social que se estableció <a href="http://lds.org/scriptures/nt/acts/2.44-45?lang=spa#43">se describe</a> en Hechos: “Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía que era suyo nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común”.<a title="" href="#_edn39"><sup><sup>[39]</sup></sup></a></p>
<p>El Señor describe en Doctrina y Convenios, usando <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/104.16?lang=spa#15">palabras semejantes</a> a las de Santiago, cómo los santos iban a establecer la ley de consagración en los últimos días para proveer sus necesidades temporales: “Pero es preciso que se haga a mi propia manera; y he aquí, ésta es la forma en que yo, el Señor, he decretado abastecer a mis santos, para que <em>los pobres sean exaltados, y los ricos sean humildes </em>(énfasis añadido)”<sup> <a title="" href="#_edn40"><sup>[40]</sup></a></sup></p>
<p>Un conocimiento de las estructuras poéticas quiasmáticas, que se usan extensamente por  Isaías, provee más perspicacia interpretativa. El <a href="http://lds.org/scriptures/nt/matt/7.14?lang=spa#13">camino</a>, o la calzada en el yermo predicha en Isaías 40:3, es espiritual. Es el “camino angosto” con la “puerta estrecha”, la cual “lleva a la vida”.<a title="" href="#_edn41"><sup><sup>[41]</sup></sup></a> La frase “enderezad calzada en el yermo” es equivalente quiasmáticamente a la frase “lo torcido será enderezado” en el versículo 4. ¿Qué fue torcido que debía enderezarse? Por causa de la apostasía, el conocimiento del plan de salvación había sido corrompido; el camino angosto se había vuelto “torcido”. La misión de Juan el Bautista, nos predice Isaías, sería restaurar el conocimiento del plan de salvación en anticipación de la venida del Mesías prometido. Una descripción de los quiasmas y su valor interpretativo es dada en la Introducción 4.</p>
<p>Las frases “enderezad calzada en el yermo” y “lo torcido será enderezado” no solamente predicen la misión de Juan el Bautista y la venida del Mesías mortal; también son un símbolo o modelo para ciertos acontecimientos en los últimos días que iban a suceder antes de la Segunda Venida del Mesías en Su gloria a la tierra. Después de la gran apostasía al fin de la época apostólica, una restauración, o sea otro enderezamiento de caminos torcidos, sería necesaria para preparar la vía para la venida del Señor. Como un símbolo, el papel del profeta José Smith y sus sucesores en establecer a Sión en el desierto se predice en estos mismos pasajes de escritura. El uso de símbolos es característico en muchas de las profecías de Isaías, lo cual nos indica que se cumplirán más de una vez.</p>
<p>Como se ha descrito, actualmente existen muchas ayudas disponibles para ayudarnos a ganar un entendimiento de los escritos de Isaías. Un propósito mayor para este comentario es demostrar que hay información disponible suficiente para entender a Isaías si dedicamos el esfuerzo espiritual y el estudio necesarios. Nefi <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/25.7?lang=spa#6">dice</a>: “…Sin embargo, en los días en que se cumplan las profecías de Isaías, en la época que se realicen, los hombres sabrán de seguro”.<a title="" href="#_edn42"><sup><sup>[42]</sup></sup></a> Las Escrituras modernas son un medio por lo cual “los hombres sabrán de seguro” en nuestros días, cuando muchas de las profecías de Isaías se cumplirán.</p>
<p>Isaías presenta un panorama del mundo que sitúa los asuntos religiosos al centro de lo que es importante. Nuestra dedicación religiosa, por tanto, debe ir más allá de la mera asistencia a las reuniones. El que las <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/54.13-15?lang=spa#12">naciones</a> vivan o perezcan depende de si los padres les enseñan el plan de felicidad a sus hijos, o de si una nación entera vive de acuerdo a esos principios sagrados.<a title="" href="#_edn43"><sup><sup>[43]</sup></sup></a> Semanas o años interminables de cumplir con rutinas ceremoniales no substituyen la autodisciplina y la adherencia verdadera a los principios del evangelio.<a title="" href="#_edn44"><sup><sup>[44]</sup></sup></a></p>
<p>Un motivo muy importante para estudiar y entender los escritos de Isaías es que actualmente, en nuestro propio tiempo, sus profecías se están cumpliendo delante de nuestros ojos. Tal vez, aún nuestra salvación temporal y eterna durante los tiempos predichos de limpieza depende de nuestro entendimiento en detalle de su mensaje y de tener en cuenta sus amonestaciones.<a title="" href="#_edn45"><sup><sup>[45]</sup></sup></a> Además, el estudio diligente nos llevará a una convicción de que <a href="http://lds.org/scriptures/gs/jesus-christ?lang=spa&amp;letter=j">Jesucristo</a>, el Mesías predicho por Isaías y muchos otros profetas, es verdaderamente el Salvador del mundo y mediante Él, la vía se hace posible para que volvamos a nuestro hogar celestial para vivir en la gloria eterna.</p>
<p>Notas</p>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref1">[1]</a>.     3 Nefi 23:3.</p>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[2]</a>.     Victor L. Ludlow, <em>Isaiah: Prophet, Seer, and Poet </em>[<em>Isaías:Profeta, Vidente, y Poeta</em>]: Deseret Book Company, Salt Lake City, Utah, 1982, pág. 98.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[3]</a>.     Ludlow, 1982, pág. 98.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[4]</a>.     Isaías 6:9-10.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[5]</a>.     Véase Isaías 53:1 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[6]</a>.     Véase Doctrina y Convenios 82:3 y Lucas 12:48.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[7]</a>.     Véase 1 Nefi 13:28.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[8]</a>.     El texto Masorético hebreo del Antiguo Testamento es aquel del uso corriente, del cual se han traducido la versión Reina-Valera, la versión de King James en inglés y otras traducciones del Antiguo Testamento en idiomas modernos. “Masorético” quiere decir el <em>resumen de tradiciones concernientes a la lectura y el escribir de las Escrituras,</em> tal como han sido transmitidas de los antepasados de los Judíos modernos (Ernest Klein, <em>A Comprehensive Etymological Dictionary of the English Language</em> [<em>Un Diccionario Comprensivo Etimológico del Idioma Inglés</em>]: Elsevier Publishing Company, New York, 1971, pág. 448).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[9]</a>.     Algunas traducciones de la Biblia usadas para comparar en este comentario se anexaron en el “Bible Database [Banco de Datos Bíblicos]” sitio del Internet en http://bibledatabase.net.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref10">[10]</a>.   Doctrina y Convenios 135:3.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref11">[11]</a>.   Isaías 2 a 14 se citan en 2 Nefi 12 a 24; Isaías 29:3-5 se cita y se expone en 2 Nefi 26:15-19; Isaías 29:6-24 se cita y se expone en 2 Nefi 27:2-35; Isaías 48 y 49 se citan en 1 Nefi 20 y 21; Isaías 50 y 51 se citan en 2 Nefi 7 y 8; Isaías 52:1-2 se cita en 2 Nefi 8:24-25; Isaías 52:1-3 se cita en 3 Nefi 20:36-38; Isaías 52:6-7 se cita en 3 Nefi 20:39-40; Isaías 52:7-10 se cita en Mosíah 12:21-24; Isaías 52:8-10 se cita en 3 Nefi 20:32-35; Isaías 52:11-15 se cita en 3 Nefi 20:41-45; Isaías 53 se cita en Mosíah 14; e Isaías 54 se cita en 3 Nefi 22.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref12">[12]</a>.   Véase 3 Nefi 16:17-20 y 3 Nefi 20:32-46 (Isaías 52); 3 Nefi 22: (Isaías 54).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref13">[13]</a>.   Véase 3 Nefi 20:30-32.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref14">[14]</a>.   Véase 2 Nefi 12:2, Nota al pie de página 2a. Estos números, que se dan solamente en la traducción inglesa, se refieren a una comparación de los libros en sus versiones inglesas.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref15">[15]</a>.   Véase 1 Nefi 5:10-13; 13:23.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref16">[16]</a>.   Véase Introducción 4: Técnicas y estructuras literarias usadas por Isaías (este comentario).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref17">[17]</a>.   Véase Doctrina y Convenios, Introducción, párrafos 1-3.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref18">[18]</a>.   <em>Leales a la Fe, una referencia del Evangelio</em>: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, derechos reservados por Intellectual Reserve, Inc., 2004, 198 Pág.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref19">[19]</a>.   Bruce R. McConkie, “Ten keys to understanding Isaiah [Diez Claves para Entender a Isaías]”: <em>Ensign</em>, Octubre de 1973, pág. 78.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref20">[20]</a>.   Donald W. Parry, <em>Harmonizing Isaiah</em> [<em>La Armonización de Isaías</em>]: Foundation for Ancient Research and Mormon Studies (FARMS) [Fundación para Investigación Clásica y Estudios Mormones] en Brigham Young University, Provo, Utah, EE.UU., 2001, pág. 33-34.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref21">[21]</a>.   <em>English Translation of the Septuagint </em>[<em>Traducción inglesa de la Septuaginta</em>]<em>:</em> Sir Lancelot Charles Lee Brenton (1807-1862); publicado originalmente por Samuel Bagster and Sons, Ltd., Londres, 1851. Al corriente, se dispone en el sitio del internet “Christian Classics Ethereal Library” (CCEL), http://www.ccel.org/bible/brenton/Isaiah/<br />
index.html.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref22">[22]</a>.   Véase Doctrina y Convenios 35: <em>Encabezamiento de Sección</em>; 35:20; 45:60-62.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref23">[23]</a>.   Véase Apéndice, Traducción Reina-Valera (2009, SUD)—Selecciones de la traducción de José Smith.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref24">[24]</a>.   <em>Joseph Smith’s “New Translation” of the Bible </em>[<em>Una “Nueva Traducción” de la Biblia por José Smith</em>]: Herald Publishing House, Independence, Missouri, 1970, 523 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref25">[25]</a>.   Parry, 2001, pág. 3-6.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref26">[26]</a>.   Parry, 2001, pág. 6-8.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref27">[27]</a>.   Parry, 2001, 286 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref28">[28]</a>.   Ludlow, 1982, 578 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref29">[29]</a>.   Ludlow, 1982, pág. ix.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref30">[30]</a>.   Donald W. Parry, Jay A. Parry y Tina M. Peterson, <em>Understanding Isaiah </em>[<em>Comprendiendo a Isaías</em>]: Deseret Book Company, Salt Lake City, Utah, 1998, 659 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref31">[31]</a>.   Avraham Gileadi, <em>The Book of Isaiah: A new translation with interpretive keys from the Book of Mormón </em>[<em>El Libro de Isaías: Una Nueva Traducción con claves Interpretativas del Libro de Mormón</em>]: Deseret Book Company, P.O. Box 30178, Salt Lake City, Utah 84130, 1988, 250 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref32">[32]</a>.   F. Brown, S. Driver, y C. Briggs, <em>The Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon </em>[<em>El Léxico Hebreo e Inglés de Brown, Driver y Briggs</em>]: Hendrickson Publishers, Peabody, MA, 01961-3473, 1996, 1185 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref33">[33]</a>.   Un léxico transcrito interactivo del hebreo e inglés del Antiguo Testamento se presenta en este sitio del Internet: http://www.studylight.org/lex/heb.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref34">[34]</a>.   El <em>Mesías</em> de Händel, Parte 1 No. 2—Recitativo por Tenor, “Consolaos, Pueblo Mío”.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref35">[35]</a>.   Mateo 3:3-6.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref36">[36]</a>.   <em>El Mesías de Händel</em>, Parte 1 No. 3—Aire por Tenor, “Todo Valle Sea Alzado”.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref37">[37]</a>.   Véase <em>Bible Dictionary</em>—James, Epistle of<em> [Diccionario bíblico</em>—Santiago, Epístola de].</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref38">[38]</a>.   Santiago 1:9-10.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref39">[39]</a>.   Hechos 4:32; véase también Hechos 2:44-45.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref40">[40]</a>.   Doctrina y Convenios 104:16.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref41">[41]</a>.   Véase Mateo 7:14.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref42">[42]</a>.   2 Nefi 25:7.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref43">[43]</a>.   Véase Isaías 54:13-15.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref44">[44]</a>.   Véase Isaías 1:11-15.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref45">[45]</a>.   Véase McConkie, en <em>Ensign</em>, Octubre de 1973, pág. 78.</p>
</div>
</div>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/533/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/533/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/533/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/533/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/533/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/533/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/533/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/533/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/533/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/533/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/533/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/533/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/533/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/533/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=533&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-1-%c2%bfpor-que-estudiar-isaias-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Introducción 2: Claves para poder entender a Isaías</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-2-claves-para-poder-entender-a-isaias-3/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-2-claves-para-poder-entender-a-isaias-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 10:14:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[00 Introducción 2]]></category>
		<category><![CDATA[Introducción 2]]></category>
		<category><![CDATA[Antiguo Testamento]]></category>
		<category><![CDATA[claves para poder entender a isaias]]></category>
		<category><![CDATA[destino de la casa de israel]]></category>
		<category><![CDATA[espíritu de profecía]]></category>
		<category><![CDATA[estilo ingenioso]]></category>
		<category><![CDATA[gran plan eterno]]></category>
		<category><![CDATA[información está escondida]]></category>
		<category><![CDATA[introducción 2]]></category>
		<category><![CDATA[isaías introducción 2]]></category>
		<category><![CDATA[la casa de israel]]></category>
		<category><![CDATA[libro de mormón]]></category>
		<category><![CDATA[los tratos de dios con sus hijos terrenales]]></category>
		<category><![CDATA[manera de profetizar de los judíos]]></category>
		<category><![CDATA[nuevo testamento]]></category>
		<category><![CDATA[plan de salvación]]></category>
		<category><![CDATA[revelación dada en los últimos días]]></category>
		<category><![CDATA[usar el libro de mormón]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=530</guid>
		<description><![CDATA[Los escritos de Isaías contienen profecías e instrucciones que son de importancia vital para nosotros en los últimos días. Sin embargo, por razón del estilo ingenioso de escribir que utilizó Isaías, mucha información está escondida. Indiscutiblemente, de todos los escritores &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-2-claves-para-poder-entender-a-isaias-3/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=530&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los escritos de Isaías contienen profecías e instrucciones que son de importancia vital para nosotros en los últimos días. Sin embargo, por razón del estilo ingenioso de escribir que utilizó Isaías, mucha información está escondida. Indiscutiblemente, de todos los escritores que jamás han escrito, Isaías es el maestro del estilo, la forma poética y el uso de técnicas literarias para comunicar instrucción y perspicacia profética más allá de lo que sería aparente al leer por primera vez.</p>
<p>Bruce R. McConkie presentó diez claves para poder entender los escritos de Isaías.<a title="" href="#_edn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> Éstas son:</p>
<ul>
<li>Ganar un conocimiento general del plan de salvación y los tratos de Dios con Sus hijos terrenales.</li>
<li>Aprender la posición y destino de la casa de Israel en el gran plan eterno del Señor.</li>
<li>Conocer las doctrinas principales de las cuales Isaías eligió en qué escribir.</li>
<li>Usar el Libro de Mormón.<strong> </strong></li>
<li>Usar la revelación dada en los últimos días.</li>
<li>Aprender cómo interpreta el Nuevo Testamento a Isaías.</li>
<li>Estudiar a Isaías en su contexto del Antiguo Testamento.</li>
<li>Aprender la manera de profetizar que se usaba entre los Judíos en los días de Isaías.</li>
<li>Obtener el espíritu de profecía.</li>
<li>Dedicarse a un estudio arduo y escrupuloso.</li>
</ul>
<p>Estas claves son elementos fundamentales en cualquier estudio serio de los escritos de Isaías y son la base de este comentario. Algunas son más fáciles que otras para aplicar o dominar, pero ninguna puede pasarse por alto. Cada clave se expone en algún detalle en los párrafos siguientes.</p>
<p><strong>1.   Ganar un conocimiento general del plan de salvación y los tratos de Dios con Sus hijos terrenales.</strong></p>
<p>El propósito de Isaías en escribir no fue de exponer o explicar las doctrinas de salvación. Escribió a los que se supone que ya entendían bien los principios del evangelio, los cuales incluyen la realidad magnífica que Jesucristo es el Mesías prometido quien sacrificó su propia vida para expiar nuestros pecados. Un conocimiento de estas verdades doctrinales es necesario antes de poder ganar un entendimiento de las profecías de Isaías.</p>
<p>Gracias al don incomparable que nos dio Jesucristo, estamos sujetos a dos sucesos que de otra manera no serían posibles. Primero, todos seremos resucitados. No importa si fuimos buenos o malos, ni aún si teníamos conocimiento de Jesucristo durante nuestra vida. Todos seremos <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/25.8-9?lang=spa#7">resucitados</a> debido a la crucifixión y resurrección de Jesucristo.<a title="" href="#_edn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> El título “Salvador” usado por el Señor refleja ese gran don, dado <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/2.4?lang=spa#3">gratuitamente</a> a todo ser humano por medio de la gracia del Señor.<a title="" href="#_edn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a> Pablo <a href="http://lds.org/scriptures/nt/1-cor/15.22?lang=spa#21">resume</a>: “Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo <em>todos</em> serán vivificados” (énfasis añadido).<a title="" href="#_edn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a> Los efectos negativos de la caída de Adán han sido sobrevenidos por medio del sacrificio de Cristo. Así, Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/25.8?lang=spa#7">predijo</a>: “Destruirá a la muerte para siempre, y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros….”<a title="" href="#_edn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a> Pablo <a href="http://lds.org/scriptures/nt/1-cor/15.55?lang=spa#54">recapitula</a>: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?”<a title="" href="#_edn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a></p>
<p>Segundo, quienes se arrepientan y guarden los mandamientos de Dios serán perdonados de sus pecados. Esto no es un don gratuito, como la resurrección descrita anteriormente; esa parte es condicional, basada en el arrepentimiento de nuestros pecados y el guardar los mandamientos del Señor.  El título “Redentor” usado por el Señor refleja ese aspecto de Su plan; de esta manera, nuestro Padre Celestial nos provee el medio por el cual podemos ser perdonados.</p>
<p>Aunque la redención no es un don gratuito porque hay algo que tenemos que hacer para obtenerlo, la posibilidad y la oportunidad para el arrepentimiento de nuestros pecados es aún una parte del regalo mayor, <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/25.23?lang=spa#22">dado</a> a nosotros por la gracia del Señor Jesucristo.<a title="" href="#_edn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a> Si el Salvador no hubiera tomado sobre sí los pecados del mundo en el jardín de Getsemaní y luego llevado nuestros pecados consigo sobre la cruz donde murió, no habría ninguna manera de volver a nuestro hogar divino. Él pagó el precio del pecado por nosotros si nos arrepentimos, de este modo llegando a ser el Gran <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/53.12?lang=spa#11">Intercesor</a>.<a title="" href="#_edn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> Esto le permite extender misericordia al penitente al mismo tiempo que satisface las <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/mosiah/15.9?lang=spa#8">exigencias</a>  de la justicia.<a title="" href="#_edn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a> Esta parte de la <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/alma/42.23-25?lang=spa#22">Expiación</a>—la <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/76.50-62?lang=spa#49">exaltación</a> en el reino de los cielos—incluye el privilegio de <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/2.8?lang=spa#7">morar</a> para siempre en la <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/morm/7.7?lang=spa#6">presencia</a> de Dios.<a title="" href="#_edn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a></p>
<p>El Señor resucitado <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/9.20-22?lang=spa#19">resume</a>:</p>
<p>“Y me ofreceréis como sacrificio un corazón quebrantado y un espíritu contrito. Y al que venga a mí con un corazón quebrantado y un espíritu contrito, lo bautizaré con fuego y con el Espíritu Santo….</p>
<p>“He aquí, he venido al mundo para traer redención al mundo, para salvar al mundo del pecado.</p>
<p>“Por tanto, al que se arrepintiere y viniere a mí como un niño pequeñito, yo lo recibiré, porque de los tales es el reino de Dios. He aquí, por éstos he dado mi vida, y la he vuelto a tomar; así pues, arrepentíos y venid a mí, vosotros, extremos de la tierra, y sed salvos”.<a title="" href="#_edn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a></p>
<p>LeGrand Richards enseñó: “Veis que [la salvación] no viene sólo por confesar que creéis en Jesucristo. Tenéis que obrar y ser juzgados de acuerdo con vuestras obras”.<a title="" href="#_edn12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a></p>
<p>Nuestra parte en la Expiación incluye tener fe en el Señor Jesucristo, el arrepentimiento de nuestros pecados, ser bautizado por inmersión para la remisión de los pecados, y recibir el don del Espíritu Santo por la imposición de manos. Estos principios y ordenanzas se registran en el <a href="http://lds.org/scriptures/pgp/a-of-f/1.4?lang=spa#3">Cuarto</a> Artículo de Fe.<a title="" href="#_edn13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a> Además de estos requisitos, debemos dedicar nuestra vida al servicio a Dios y a nuestro prójimo. Para obtener la exaltación, el nivel más alto de la salvación, debemos también participar en otras ordenanzas de la salvación y obedecer otras leyes eternas y los mandamientos de Dios.</p>
<p>En determinados tiempos en la historia del mundo, Dios ha enviado profetas para declarar las buenas nuevas del evangelio a la humanidad sobre la tierra. Al menos siete de tales tiempos han pasado, llamados “dispensaciones”, cuando estas cosas han sido manifestadas mediante la revelación divina. Tales dispensaciones se identifican de acuerdo con los profetas que las dirigieron incluyendo Adán, Enoc, Noé, Abraham, Moisés, y Jesucristo. Después de cada dispensación ocurrió un alejamiento, o una <em>apostasía,</em><a title="" href="#_edn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a><em> </em>en la que las verdades reveladas, traídas a la tierra por mensajeros divinos o mediante el Espíritu Santo a los profetas, gradualmente se abandonaron y fueron olvidadas.</p>
<p>Pablo <a href="http://lds.org/scriptures/nt/eph/1.10?lang=spa#9">escribió</a> de la “dispensación del cumplimiento de los tiempos” en la cual el Señor “[reunirá] todas las cosas en Cristo…tanto las que están en los cielos, como las que están en la tierra”.<a title="" href="#_edn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a> La dispensación del cumplimiento de los tiempos es la culminante, que iniciará la gloriosa Segunda Venida del Señor. <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/20.1-2?lang=spa#primary">José Smith</a> fue el <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/135.3?lang=spa#2">profeta</a> que comenzó esta <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/1.4-7?lang=spa#3">dispensación</a>.<a title="" href="#_edn16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a> Nacido en 1805,<a title="" href="#_edn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a> él <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/1.29?lang=spa#28">tradujo</a> el <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/20.8?lang=spa#7">Libro de Mormón</a> y lo <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/19.26-27?lang=spa#25">publicó</a> en 1829,<a title="" href="#_edn18"><sup><sup>[18]</sup></sup></a> y organizó La <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/20.1-2?lang=spa#primary">Iglesia de Jesucristo</a> de los Santos de los Últimos Días en 1830.<a title="" href="#_edn19"><sup><sup>[19]</sup></sup></a> Desde su tiempo, la Iglesia ha sido guiada por una cadena intacta de profetas divinamente inspirados. Muchos de los escritos de Isaías tratan de la dispensación del cumplimiento de los tiempos, que se culminará en la Segunda Venida de Jesucristo. Sería prudente, por tanto, entender y tener en cuenta las palabras de Isaías.</p>
<p><strong>2.   Aprender la posición y destino de la casa de Israel en el gran plan eterno del Señor.</strong></p>
<p>Como parte de una dispensación anterior, Dios hizo convenios sagrados con el profeta Abraham. <a href="http://lds.org/scriptures/ot/gen/22.16-18?lang=spa#15">Dijo</a> a Abraham:</p>
<p>“Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único;</p>
<p>“Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos:</p>
<p>“En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz”.<a title="" href="#_edn20"><sup><sup>[20]</sup></sup></a></p>
<p>Por razón de su obediencia, a Abraham se le prometió que su posteridad sería numerosa sin medida y que todas las naciones de la tierra serían bendecidas por razón de ella. El convenio de Abraham se aplica a sus descendientes por medio de su hijo, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/gen/17.19-21?lang=spa#18">Isaac</a>,<a title="" href="#_edn21"><sup><sup>[21]</sup></sup></a> y su nieto, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/gen/28.10-16?lang=spa#9">Jacob</a>,<a title="" href="#_edn22"><sup><sup>[22]</sup></sup></a> quien se conoce como <a href="http://lds.org/scriptures/ot/gen/32.27-28?lang=spa#26">Israel</a>,<a title="" href="#_edn23"><sup><sup>[23]</sup></sup></a> hasta el día presente.</p>
<p>El interés de Isaías se concentra en la posteridad de Jacob. Sus profecías más detalladas describen qué sucedería con el pueblo del convenio de Abraham durante los períodos subsiguientes de apostasía y restauración. El papel que tienen los descendientes de Jacob en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, incluyendo la restauración del evangelio junto con la restauración de los convenios de las dispensaciones anteriores preparativas a la Segunda Venida del Señor Jesucristo es de interés vital para cada uno de nosotros porque vivimos en <em>los tiempos del cumplimiento</em>. Isaías es, principalmente para nosotros, el profeta que predijo la restauración.</p>
<p>Pedro también predijo esta restauración. Él <a href="http://lds.org/scriptures/nt/acts/3.21?lang=spa#20">declaró</a> que era menester que Cristo fuera recibido en los cielos “hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde el siglo”.<a title="" href="#_edn24"><sup><sup>[24]</sup></sup></a> Esta restauración incluiría “cada verdad, doctrina, poder, sacerdocio, don, gracia, milagro, ordenanza, y obra maravillosa poseído alguna vez o realizado en cualquier edad de fe”.<a title="" href="#_edn25"><sup><sup>[25]</sup></sup></a> Como testifican las profecías de Isaías, esta restauración se culminaría en la gloriosa Segunda Venida del Señor a la tierra, donde Él vencerá a todos sus enemigos y reinará con triunfo benévolo por <a href="http://lds.org/scriptures/nt/rev/20.2-4?lang=spa#1">mil años</a>.<a title="" href="#_edn26"><sup><sup>[26]</sup></sup></a></p>
<p><strong>3.   Conocer las doctrinas principales de las cuales eligió Isaías para escribir.</strong></p>
<p>Aunque Isaías no enunció ni explicó las doctrinas de salvación, y puesto que a los lectores a los que se dirigía creerían y estarían bien instruidos en ellas, escribió entonces de ciertos temas que tendrían una importante relación con acontecimientos futuros. Sus principales aspectos doctrinales se clasifican en siete categorías:<a title="" href="#_edn27"><sup><sup>[27]</sup></sup></a></p>
<ul>
<li>La restauración del evangelio en los últimos días por medio de José Smith</li>
<li>El recogimiento de Israel en los últimos días, su triunfo final y su gloria</li>
<li>La aparición del Libro de Mormón como nuevo testimonio de Cristo y la revolución total que traería al entendimiento doctrinal de los hombres</li>
<li>La condición apóstata de las naciones del mundo en los últimos días</li>
<li>Profecías mesiánicas que predicen la primera venida del Señor</li>
<li>La Segunda Venida de Cristo y su reinado milenario</li>
<li>Datos históricos y expresiones proféticas de su propia época, que pueden servir como símbolos para los acontecimientos que ocurrirán durante los últimos días</li>
</ul>
<p>Principalmente, Isaías enfatiza en todas sus Escrituras el recogimiento de Israel, la dispensación del cumplimiento de los tiempos y la restauración de todas las cosas. Aunque la restauración principal de doctrinas, llaves del sacerdocio, la organización de la Iglesia, ordenanzas para la salvación y Escrituras antiguas ya han tenido lugar y la escritura moderna ha aparecido, hay todavía mucho de lo que Isaías ha profetizado que aún ha de suceder en nuestro tiempo como parte de la dispensación del cumplimiento de los tiempos, en preparación a la Segunda Venida de Cristo.</p>
<p>Dice McConkie:</p>
<p>“La restauración de las verdades maravillosas conocidas por Adán, Enoc, Noé, y Abraham apenas ha comenzado. La parte sellada del Libro de Mormón debe aún ser traducida…. La grandeza de la era de la restauración está aún por venir. Y en cuanto a Israel, su destino es milenario; el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/dan/7.27?lang=spa#26">día glorioso</a> cuando “el reino, y el señorío, y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo”<a title="" href="#_edn28"><sup><sup>[28]</sup></sup></a> está aún por venir. Ahora estamos empezando, pero las glorias transcendentales y maravillas que aún serán reveladas son para el futuro. Mucho de lo que dice Isaías, profeta de la restauración, está aún por cumplirse”.<a title="" href="#_edn29"><sup><sup>[29]</sup></sup></a></p>
<p>Si no podemos comprender fácilmente las declaraciones de Isaías concernientes al futuro, podemos comenzar por mirar hacia atrás, es decir a sus profecías ya cumplidas, las cuales incluyen la primera venida de nuestro Señor. Podemos disfrutar de la habilidad incomparable de Isaías y su estilo literario, reconociendo que algunas cosas han sido cumplidas y obteniendo así la fe para comprender la naturaleza de profecías que aún deben de ser cumplidas. Isaías es verdaderamente el profeta más destacado de la restauración de los últimos días.</p>
<p><strong>4.   Usar el Libro de Mormón.</strong></p>
<p>El Libro de Mormón es, en verdad, una clave importante para el entendimiento de los escritos de Isaías. Aproximadamente la tercera parte de los escritos de Isaías se citan o son parafraseadas en el Libro de Mormón, colocadas allí por los profetas antiguos Americanos cuyas Escrituras componen juntamente el Libro de Mormón. Nefi, quien al principio había vivido en Jerusalén, <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/19.23-24?lang=spa#22">dice</a>:</p>
<p>“…Pero a fin de convencerlos más plenamente de que creyeran en el Señor su Redentor, les leí lo que escribió el profeta Isaías; porque apliqué todas las Escrituras a nosotros mismos para nuestro provecho e instrucción.</p>
<p>“Por tanto, les hablé, diciendo: Escuchad las palabras del profeta, vosotros que sois un resto de la casa de Israel, una rama que ha sido desgajada; escuchad las palabras del profeta que fueron escritas a toda la casa de Israel, y aplicáoslas a vosotros mismos, para que podáis tener esperanza, así como vuestros hermanos de quienes habéis sido separados; porque de esta manera es como el profeta ha escrito”.<a title="" href="#_edn30"><sup><sup>[30]</sup></sup></a></p>
<p>Tal como Nefi hizo por sus hermanos, él y otros profetas del Libro de Mormón hacen por nosotros, sus lectores en los últimos días: Ellos interpretan proféticamente los pasajes que citaron. Por consiguiente, el Libro de Mormón es el comentario principal sobre los escritos de Isaías, y verdaderamente el testigo más autoritario y revelador de las verdades contenidas en ellas.</p>
<p>Nefi, Jacob, y Abinadí citaron extensamente los escritos de Isaías en sus enseñanzas. El Señor Jesucristo resucitado citó e interpretó pasajes de Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/21.12?lang=spa#11">5:29</a>,<a title="" href="#_edn31"><sup><sup>[31]</sup></sup></a> Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/16.18-20?lang=spa#17">52:8-10</a>,<a title="" href="#_edn32"><sup><sup>[32]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/20.32?lang=spa#3">11</a>,<a title="" href="#_edn33"><sup><sup>[33]</sup></sup></a> y <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/21.8?lang=spa#7">15</a>;<a title="" href="#_edn34"><sup><sup>[34]</sup></sup></a> e Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/22.1-17?lang=spa#primary">54</a>,<a title="" href="#_edn35"><sup><sup>[35]</sup></sup></a> junto con pasajes de otros profetas del Antiguo Testamento, durante Su ministerio a los nefitas. Su <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/23.1-3?lang=spa#primary">aprobación</a> de los escritos de Isaías es particularmente notable:</p>
<p>“Y he aquí, ahora os digo que debéis escudriñar estas cosas. Sí, un mandamiento os doy de que escudriñéis estas cosas diligentemente, porque grandes son las palabras de Isaías.</p>
<p>“Pues él ciertamente habló en lo que respecta a todas las cosas concernientes a mi pueblo que es de la casa de Israel; por tanto, es menester que él hable también a los gentiles.</p>
<p>“Y todas las cosas que habló se han cumplido, y se cumplirán, de conformidad con las palabras que habló”.<a title="" href="#_edn36"><sup><sup>[36]</sup></sup></a></p>
<p>El propósito de estas citas en el Libro de Mormón es de enfatizar las enseñanzas de Isaías sobre el arrepentimiento y los juicios de Dios; los convenios de Dios y promesas a la casa de Israel; profecías que conciernen al Mesías; y profecías que conciernen a los últimos días.<a title="" href="#_edn37"><sup><sup>[37]</sup></sup></a></p>
<p>McConkie dice: “Puedo yo ser tan audaz en afirmar que nadie…en esta edad y dispensación …puede entender los escritos de Isaías hasta que primero aprenda y crea lo que Dios ha revelado por boca de sus testigos nefitas como estas verdades se encuentran en [el Libro de Mormón]”.<a title="" href="#_edn38"><sup><sup>[38]</sup></sup></a></p>
<p><strong>5.   Usar la revelación dada en los últimos días.</strong></p>
<p>En la actualidad, los cielos ya no están sellados. Profetas y apóstoles debidamente llamados y ordenados que viven sobre la tierra han estado <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/128.19-21?lang=spa#18">recibiendo</a> la revelación de Dios desde los principios más tempranos de la restauración.<a title="" href="#_edn39"><sup><sup>[39]</sup></sup></a> Moroni, el último de los profetas antiguos nefitas, apareció como un ángel a José Smith el 21 de septiembre de 1823. Como parte de sus instrucciones al joven profeta a la aparición inminente del Libro de Mormón, él “citó el undécimo capítulo de Isaías, <a href="http://lds.org/scriptures/pgp/js-h/1.40?lang=spa#39">diciendo</a> que estaba por cumplirse”.<a title="" href="#_edn40"><sup><sup>[40]</sup></sup></a></p>
<p>Doctrina y Convenios, una compilación de revelaciones del Señor recibidas por el profeta José Smith y otros durante la restauración, la cual es aceptada como escritura por los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es particularmente rica en citas y explicaciones de las profecías de Isaías. La sección 113 contiene una serie de preguntas concernientes a pasajes en Isaías, contestadas por medio de la revelación por el profeta José Smith. Los pasajes así explicados incluyen Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/113.1-4?lang=spa#primary">11:1-4</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/113.5-6?lang=spa#4">11:10</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/113.7-10?lang=spa#6">52:1-2</a>; y <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/113.10?lang=spa#9">52:6-8</a>.</p>
<p>McConkie dice: “Al referirse a las notas al pie de página en Doctrina y Convenios mostrará que hay alrededor de cien casos en los cuales la revelación de los últimos días expresamente cita, parafrasea, o interpreta las palabras de Isaías para comunicar aquellas impresiones del Espíritu Santo dadas al alma de Isaías ya hace aproximadamente 2.500 años”.<a title="" href="#_edn41"><sup><sup>[41]</sup></sup></a> La edición actual (1981, en inglés) de Doctrina y Convenios contiene más de 275 notas al pie de las páginas que se refieren a pasajes de Isaías.</p>
<p>En sus discursos de las conferencias y en otros mensajes inspirados, profetas y apóstoles de la actualidad en ocasiones aluden o explican los escritos de Isaías, revelándonos el sentido verdadero y el significado del pasaje. Nuestros esfuerzos por entender los significados de los escritos de Isaías deberían incluir estas obras modernas.</p>
<p>Un sitio del internet, <a href="http://scriptures.byu.edu/">http://scriptures.byu.edu</a>, provee un método fácil de hallar pasajes de las cuatro obras estándar, las cuales han sido citadas o explicadas en discursos de las conferencias por autoridades generales de los SUD y publicado en las ediciones de conferencia de la revista <em>Liahona</em>.</p>
<p><strong>6.   Aprender cómo interpreta el Nuevo Testamento a Isaías.</strong></p>
<p>Isaías es citado por lo menos 74 veces en el Nuevo Testamento,<a title="" href="#_edn42"><sup><sup>[42]</sup></sup></a> típicamente para aclarar un significado o para testificar del cumplimiento de una profecía. La mayor parte de éstas se hallan en las escrituras de Pablo, con citas o paráfrasis de Isaías teniendo lugar al menos 28 veces en las Epístolas. Mateo cita pasajes de Isaías nueve veces y Lucas cita a Isaías nueve veces también. Pedro y Juan citan a Isaías siete veces cada uno, Marcos lo menciona seis veces y Santiago parafrasea a Isaías al menos una vez. Todas estas citas ayudan a establecer los significados de Isaías.</p>
<p><strong>7.   Estudiar a Isaías en su contexto del Antiguo Testamento.</strong></p>
<p>Isaías no fue el único en predicar y profetizar al Israel antiguo. Otros profetas del Antiguo Testamento, enfrentándose con las mismas situaciones que Isaías, tenían mucho que decir sobre los mismos temas pero usaban estilos literarios distintos. Tales correlaciones son una ayuda inestimable para comprender a Isaías. Notas al pie de página y las referencias, abundantes en todo el libro de Isaías y en verdad en todas las Escrituras, representan el modo más fácil de acercarse a los significados de Isaías desde esta perspectiva.</p>
<p><strong>8.   Aprender la manera de profetizar que se usaba entre los Judíos en los días de Isaías.</strong></p>
<p>Isaías vivía en tiempos de gran iniquidad en los cuales aquellos cuya responsabilidad era de ayudar a nutrir la gente espiritualmente fueron ellos mismos los que estuvieron resueltos a derribar el camino del Señor. No sólo pervertían a la gente; también <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/13.24-28?lang=spa#23">alteraron</a> las Escrituras y su significado.<a title="" href="#_edn43"><sup><sup>[43]</sup></sup></a> Isaías escribió en un estilo que fue deliberadamente difícil para entender. Él puso en clave sus profecías en símbolos y sombras, usó técnicas estructurales para ocultar significados más profundos y puso temas juntos que aparentemente no tenían relación alguna, de modo que sus Escrituras aparecen al inexperto como un difícil rompecabezas.</p>
<p>El resultado de estos esfuerzos impidió al indigno recibir más de la verdad de la que podría aguantar, que le hubiera sujetado a la “mayor condenación”.<a title="" href="#_edn44"><sup><sup>[44]</sup></sup></a> Además, eso protegió la integridad de los escritos de Isaías en cierta medida. Su intención de corromper la verdad fue entorpecida por su incapacidad de reconocerla, por carecer del Espíritu Santo quien nos capacita para entender los significados más profundos de Isaías. El grado del daño hecho por estos vándalos bíblicos, mostrado por comparaciones cuidadosas de textos bíblicos y del Libro de Mormón de Isaías, era borrar palabras y frases significativas. Esto fue previsto por Nefi quien <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/13.28?lang=spa#27">profetizó</a> que se quitarían “muchas cosas claras y preciosas del libro…del Cordero de Dios”.<a title="" href="#_edn45"><sup><sup>[45]</sup></sup></a> Algunas de estas omisiones interfieren con las estructuras quiasmáticas que son abundantes en los escritos de Isaías, pero son conservadas en pasajes equivalentes en el Libro de Mormón. La presencia de estas estructuras quiasmáticas, conservadas en el Libro de Mormón pero interrumpidas por la omisión de palabras y frases del texto hebreo del cual la Biblia fue traducida, testifica sobre la autenticidad de la misión profética y la obra de José Smith.</p>
<p>Eruditos modernos han hecho un estudio cuidadoso de los métodos literarios y del estilo de Isaías incluyendo estructuras gobernantes, formas retóricas, paralelismos, quiasmas, metáforas y significados inherentes en la versión hebrea original pero un poco menos evidentes en las traducciones modernas en varios idiomas incluyendo el español.<a title="" href="#_edn46"><sup><sup>[46]</sup></sup></a> Los estudios del estilo literario de Isaías proporcionan ayuda inestimable para entender el modo de escribir y profetizar de Isaías y son tratados en Introducción 3: Técnicas literarias usadas por Isaías.</p>
<p><strong>9.   Obtener el espíritu de profecía.</strong></p>
<p>“Las palabras de Isaías”, <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/25.4?lang=spa#3">dijo</a> Nefi, “…son claras para todos aquellos que están llenos del espíritu de profecía”.<a title="" href="#_edn47"><sup><sup>[47]</sup></sup></a> El apóstol Pedro <a href="http://lds.org/scriptures/nt/2-pet/1.20-21?lang=spa#19">proclamó</a> que el tener la dirección del Espíritu Santo es indispensable: “Entendiendo primero esto: que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque la profecía nunca fue dada por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.<a title="" href="#_edn48"><sup><sup>[48]</sup></sup></a></p>
<p>La interpretación de profecía, por tanto, no es un ejercicio en la suposición o la especulación. No sólo vino la profecía mediante el espíritu de profecía; su interpretación, entendimiento y la aplicación en la vida privada de alguien también debe ser por el espíritu de profecía, que es el Espíritu Santo.</p>
<p>En este comentario, se confía en las declaraciones de profetas inspirados en cuanto a la interpretación de las palabras de Isaías. El objetivo de esta obra es de reunir lo que ya ha sido dicho sobre los escritos de Isaías y la aplicación de las claves al entendimiento que se han proporcionado, y no de abrir caminos interpretativos nuevos. Sin embargo, una vez que un entendimiento de la intención y los métodos de Isaías han sido desarrollados, es realmente asombroso qué ideas pueden obtenerse siendo dirigido por el Espíritu Santo.</p>
<p>McConkie resume:</p>
<p>“En el análisis final no hay manera alguna de entender las Escrituras más que por el mismo espíritu de profecía que reposó sobre él que pronunció la verdad en su forma original. Las Escrituras vienen de Dios por el poder del Espíritu Santo. No provienen del hombre. Significan sólo lo que el Espíritu Santo quiere que signifiquen. Para interpretarlas, debemos ser iluminados por el poder del Espíritu Santo. Se requiere un profeta para entender otro profeta, y cada miembro fiel de la Iglesia debería tener ‘el testimonio de Jesús’, el cual es ‘el espíritu de la profecía’.<a title="" href="#_edn49"><sup><sup>[49]</sup></sup></a> Esta es la suma y la sustancia del asunto entero y el fin de toda la controversia que concierne el descubrir la mente y la voluntad del Señor”.<a title="" href="#_edn50"><sup><sup>[50]</sup></sup></a></p>
<p><strong>10.       Dedicarse a un estudio arduo y consciente.</strong></p>
<p>Por cierto, emprender un estudio detallado de Isaías es una tarea intimidante. Reunir todo lo que ha sido dicho, combinado con el uso de las claves interpretativas proveídas, requiere un estudio diligente y más que un poco de resolución y perseverancia. Orar, leer, examinar, analizar, consultar referencias, y finalmente entender los escritos de Isaías, “versículo por versículo, idea por idea, pasaje por pasaje, capítulo por capítulo”<a title="" href="#_edn51"><sup><sup>[51]</sup></sup></a> es lo que se requiere para ganar un entendimiento completo.</p>
<p><em>Notas</em></p>
<div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref1">[1]</a>.     Bruce R. McConkie, “Ten keys to understanding Isaiah [Diez Claves Para Entender a Isaías]”: <em>Ensign</em>, Octubre de 1973, pág. 78. Bruce R. McConkie sirvió como miembro del Quórum de los Doce de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Cuando escribió este artículo, él estaba preparando, con otros, la edición SUD de la Biblia en inglés de King James, que incluye notas extensivas a los pies de página y encabecimientos introductivos al principio de los capítulos.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[2]</a>.     Véase Isaías 25:8-9.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[3]</a>.     Véase 2 Nefi 2:4.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[4]</a>.     1 Corintios 15:22.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[5]</a>.     Isaías 25:8.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[6]</a>.     1 Corintios 15:55.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[7]</a>.     Véase 2 Nefi 25:23.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[8]</a>.     Véase Isaías 53:12.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[9]</a>.     Véase Mosíah 15:9.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref10">[10]</a>.   Véase 2 Nefi 2:8; Alma 42:23-25; Mormón 7:7; Doctrina y Convenios 76:50-62.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref11">[11]</a>.   3 Nefi 9:20-22.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref12">[12]</a>.   LeGrand Richards, “Strange creeds of Christendom [Los credos extraños de la Cristiandad]”, <em>Ensign</em>, Jan. 1973, pág. 109.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref13">[13]</a>.   Los Artículos de Fe 4.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref14">[14]</a>.   La palabra “apostasía” viene del griego, y significa literalmente “un alejamiento” o un abandono de los principios verdaderos del evangelio. En contraste, la palabra “apóstol” significa “uno apartado”, o uno a quién se ha dado autoridad divina por medio de una ordenanza del sacerdocio (véase <em>Ernest Klein, A Comprehensive Etymological Dictionary of the English Language </em>[<em>Un Diccionario Comprensivo Etimológico del Idioma Inglés</em>]: Elsevier Publishing Company, New York, 1971, pág. 43).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref15">[15]</a>.   Véase Efesios 1:10.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref16">[16]</a>.   Véase Doctrina y Convenios 20:1-2; 1:4-7; 135:3.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref17">[17]</a>.   Véase José Smith—Historia 1:3.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref18">[18]</a>.   Véase José Smith—Historia 1:66-67; Doctrina y Convenios 1:29; 19:26-27; 20:8.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref19">[19]</a>.   Véase Doctrina y Convenios 20:1-2.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref20">[20]</a>.   Génesis 22:16-18.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref21">[21]</a>.   Véase Génesis 17:19-21.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref22">[22]</a>.   Véase Génesis 28:10-16.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref23">[23]</a>.   Véase Génesis 32:27-28.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref24">[24]</a>.   Véase Hechos 3:21.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref25">[25]</a>.   McConkie, pág. 80.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref26">[26]</a>.   Véase Apocalipsis 20:2-4.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref27">[27]</a>.   McConkie, pág. 80.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref28">[28]</a>.   Daniel 7:27.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref29">[29]</a>.   McConkie, pág. 81.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref30">[30]</a>.   1 Nefi 19:23-24.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref31">[31]</a>.   3 Nefi 21:12.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref32">[32]</a>.   3 Nefi 16:18-20.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref33">[33]</a>.   3 Nefi 20:32.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref34">[34]</a>.   3 Nefi 21:8.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref35">[35]</a>.   3 Nefi 22.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref36">[36]</a>.   3 Nefi 23:1-3.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref37">[37]</a>.   Victor L. Ludlow, “Isaiah, purposes for quoting [Propósitos para citar]”, <em>Book of Mormon Reference Companion </em>[<em>Compañero Referencial para el Libro de Mormón</em>]<em>, </em>Dennis L. Largey, ed.,<em> </em>Deseret Book Company, Salt Lake City, UT, 2003, pág. 341-342.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref38">[38]</a>.   McConkie, pág. 81.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref39">[39]</a>.   Véase Doctrina y Convenios 128:19-21.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref40">[40]</a>.   José Smith—Historia 1:40.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref41">[41]</a>.   McConkie, pág. 81.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref42">[42]</a>.    Véase Bible Dictionary—Citations [Diccionario bíblico—Citas].</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref43">[43]</a>.   Véase 1 Nefi 13:24-28.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref44">[44]</a>.   Véase Doctrina y Convenios 82:3 y Lucas 12:48.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref45">[45]</a>.   1 Nefi 13:28.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref46">[46]</a>.   Avraham Gileadi, <em>The Book of Isaiah: A new translation with interpretive keys from the Book of Mormón </em>[<em>El Libro de Isaías: Una Nueva Traducción con Claves Interpretativas del Libro de Mormón</em>]: Deseret Book Company, P.O. Box 30178, Salt Lake City, Utah 84130, 1988, pág. 1-90.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref47">[47]</a>.   2 Nefi 25:4.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref48">[48]</a>.   2 Pedro 1:20-21.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref49">[49]</a>.   Apocalipsis 19:10.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref50">[50]</a>.   McConkie, pág. 82.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref51">[51]</a>.   McConkie, pág. 82.</p>
</div>
</div>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/530/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=530&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-2-claves-para-poder-entender-a-isaias-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Introducción 3: Técnicas literarias usadas por Isaías</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-3-artificios-literarios-usados-por-isaias-3/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-3-artificios-literarios-usados-por-isaias-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 10:11:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[00 Introducción 3]]></category>
		<category><![CDATA[Introducción 3]]></category>
		<category><![CDATA[artificios literarios usados por isaias]]></category>
		<category><![CDATA[¿Qué es la poesía? poesía es una forma compleja de arte]]></category>
		<category><![CDATA[consejero]]></category>
		<category><![CDATA[dios fuerte]]></category>
		<category><![CDATA[emanuel]]></category>
		<category><![CDATA[formas de discurso]]></category>
		<category><![CDATA[introduccion 3]]></category>
		<category><![CDATA[isaías introducción 3]]></category>
		<category><![CDATA[jehová]]></category>
		<category><![CDATA[la belleza]]></category>
		<category><![CDATA[metáforas]]></category>
		<category><![CDATA[oráculo de angustia]]></category>
		<category><![CDATA[padre eterno]]></category>
		<category><![CDATA[parábola]]></category>
		<category><![CDATA[príncipe de paz]]></category>
		<category><![CDATA[redentor]]></category>
		<category><![CDATA[redentor de israel]]></category>
		<category><![CDATA[roca de tu fortaleza]]></category>
		<category><![CDATA[salvador]]></category>
		<category><![CDATA[símbolos]]></category>
		<category><![CDATA[sermón sacerdotal]]></category>
		<category><![CDATA[significados múltiples de palabras]]></category>
		<category><![CDATA[sinónimos para jesucristo]]></category>
		<category><![CDATA[son poéticas porque son hermosos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=527</guid>
		<description><![CDATA[Los escritos de Isaías son poéticos porque son hermosos. Su elocuencia, su capacidad de contener gran significado en pocas palabras, y su empleo extenso de técnicas literarias y estructurales para alcanzar sus objetivos literarios revelan una habilidad artística que requeriría &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-3-artificios-literarios-usados-por-isaias-3/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=527&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los escritos de Isaías son poéticos porque son hermosos. Su elocuencia, su capacidad de contener gran significado en pocas palabras, y su empleo extenso de técnicas literarias y estructurales para alcanzar sus objetivos literarios revelan una habilidad artística que requeriría muchos años para cultivar y desarrollar. De hecho, el nivel de habilidad literaria de Isaías es inalcanzable excepto por muy pocos escritores que han vivido sobre la tierra.</p>
<p>¿Qué es la poesía? Lejos de ser simplemente una forma literaria en la cual el ritmo y la rima son características, la poesía es una forma compleja de arte en la cual <em>la belleza</em> es un objetivo importante intencionado por el escritor. Todas las artes, incluyendo la música, la pintura, el baile, el diseño, la escultura, el drama, la poesía y la prosa escritas, comparten elementos que personifican lo que consideramos la belleza. Estos elementos incluyen el ritmo, el color o el humor, la variedad dentro de la unidad, el modelo, la repetición, el contraste, y el movimiento o la acción, todos los cuales influyen en las emociones humanas. Los escritos de Isaías son poéticas y son hermosas porque tienen un profundo impacto emocional, dado a sus lectores por medio de su empleo experto de estos elementos.</p>
<p>Sorprendentemente, los ritmos y los modelos de Isaías son de <em>ideas</em>, más bien que de palabras o rimas. Por tanto, su expresión poética no se pierde en la traducción; la hermosura de los escritos de Isaías se manifiesta en cualquier idioma.</p>
<p>El aspecto espiritual de los escritos de Isaías ha sido unido sin costura con su expresión artística extraordinaria. El impacto emocional impartido por su habilidad artística es amplificado por su percepción espiritual indefectible y la perspicacia profética que tenía con respecto al pasado, el presente y el futuro. El lector, bajo la influencia del Espíritu Santo, entiende cosas tanto espiritualmente como emocionalmente. Así, la luz pura de la revelación se manifiesta en los escritos de Isaías de una manera extraordinaria.</p>
<p>Las claves para entender los escritos de Isaías, registradas en el capítulo previo,<a title="" href="#_edn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> exponen el mismo enfoque utilizado por Nefi en el Libro de Mormón. Éstas resultan en una interpretación general que claramente describe los significados de Isaías pero no interpretan palabra por palabra ni aun oración por oración. La octava clave de McConkie: “Aprender la manera de profetizar que se usaba entre los Judíos en los días de Isaías”, ha sido un tropiezo entre los Santos de los Últimos Días por generaciones. Esta falta de entendimiento ha dado como resultado que a veces se salteen las partes de Isaías en el Libro de Mormón, aunque sean ricas en belleza y significado. Nefi <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/25.1-2?lang=spa#primary">explica</a> su razonamiento:</p>
<p>“Ahora bien, yo, Nefi, hablo algo con relación a las palabras que he escrito, palabras que fueron pronunciadas por boca de Isaías. Pues he aquí, Isaías habló muchas cosas que a muchos de los de mi pueblo les fue difícil comprender, porque no saben concerniente a la manera de profetizar entre los judíos.</p>
<p>“Porque yo, Nefi, no les he enseñado muchas cosas respecto de las costumbres de los judíos; porque sus obras fueron obras de tinieblas, y sus hechos fueron hechos de abominaciones”.<a title="" href="#_edn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a></p>
<p>No hay necesidad de temer que el estudio de tales métodos nos podría conducir a las mismas abominaciones que practicaban los judíos de la antigüedad; más bien, los judíos de quienes se han hablado carecían del espíritu de profecía y, quizás principalmente por omisión, se concentraban en los aspectos mecánicos de los escritos de Isaías. El enfoque de Nefi fue el extremo opuesto, concentrándose en el contenido espiritual en lugar de lo mecánico. Podemos evitar esta trampa de los judíos antiguos si aplicamos las diez claves de McConkie en su totalidad, particularmente la novena: “Obtener el espíritu de la profecía”.</p>
<p>En el tiempo en que McConkie escribió, no había mucha información o dirección disponible sobre los métodos de profetizar entre los judíos. Quince años más tarde, en 1988, una obra seminal por Avraham Gileadi presentó claves útiles interpretativas.<a title="" href="#_edn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a></p>
<p>Según Gileadi, la manera de estudio entre los judíos no ha cambiado desde los días de los profetas. En las escuelas rabínicas de hoy,</p>
<p>“…los judíos confían en técnicas interpretativas como símbolos y sombras, lenguaje alegórico, modelos literarios, estructuras subyacentes, paralelismos, doble sentidos, palabras y nombres claves y otros instrumentos mecánicos. Su enfoque es completamente mecánico…. En sus libros de gran tamaño, un pequeño cuadrado en el centro de cada página incluye el solo versículo o pasaje que se estudia…. Recuerdo que pasé un mes entero en la escuela rabínica para discutir un solo versículo, explorándolo de cada ángulo…. Los judíos, exclusivamente, usan este enfoque”.<a title="" href="#_edn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a></p>
<p>Aún los análisis sencillos presentados en este comentario difieren grandemente del enfoque dogmático prevaleciente en las religiones establecidas de hoy, en el cual un pasaje tiene una sola interpretación aprobada. Un enfoque superficial o dogmático elimina la posibilidad de varios niveles de significado intencionados, lo cual es una característica importante de los escritos de Isaías.</p>
<p>Gileadi presenta una gama de técnicas literarias usadas por Isaías; algunas de las más frecuentes son resumidas aquí.<a title="" href="#_edn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a></p>
<p><strong>1.   Formas de Discurso</strong></p>
<p>Isaías utiliza muchos pequeños modelos literarios, llamados “formas de discurso” por Gileadi.<a title="" href="#_edn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a> Éstos incluyen los siguientes:</p>
<p><em>Litigio</em>—Un solo pasaje que puede incluir varios versículos de escritura en que el Señor acusa a Israel como si estuviera en una sala tribunal. La condenación frecuentemente es condicional, concediendo un período de tiempo para un posible arrepentimiento.</p>
<p><em>Discurso por un mensajero</em>—En esto el profeta funciona como el emisario del Señor. Él entrega un mensaje del Señor a la gente o a su rey, describe cómo fue llamado y enviado por el Señor, presenta una lista de pecados cometidos por la gente y anuncia el castigo consiguiente.</p>
<p><em>Oráculo de angustia</em>—Una serie de maldiciones que el Señor dictamina sobre Israel por romper el convenio. Tomando una forma específica, éstos siempre incluyen citaciones de transgresiones específicas, así estableciendo la causa y su efecto.</p>
<p><em>Lamento profético</em>—Lamentando una calamidad o una desgracia, un lamento profético comienza con la palabra “Como” y expresa el pesar por el estado caído de la gente.</p>
<p><em>Sermón sacerdotal</em>—Aquí el profeta asume el papel de sacerdote o profesor, exponiendo doctrinas, instando el arrepentimiento y exhortando a la gente que siga el camino correcto.</p>
<p><em>Parábola</em>—Una historia en la cual una cosa es comparada con otra alegóricamente, para representar una secuencia de causas y efectos.</p>
<p><em>Cántico de salvación</em>—Israel, o su portavoz profético, canta alabanzas al Señor reconociendo Su intervención para su rescate.</p>
<p><strong>2.   Metáforas</strong></p>
<p>Gileadi<a title="" href="#_edn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a> indica que Isaías usa “el mar” y “el río” como metáforas para el rey de Asiria y sus ejércitos invasores. Además, el rey de Asiria representa los poderes del mal o del caos en cualquier lugar y tiempo de la historia humana.</p>
<p>Hay muchos otros términos metafóricos usados por Isaías que, si sabemos que son metáforas, acrecientan grandemente nuestro entendimiento. Considere este pasaje de Isaías 30, que <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.25?lang=spa#24">incluye</a> varias metáforas: “Y sobre todo monte alto, y sobre todo collado elevado, habrá ríos y corrientes de aguas el día de la gran matanza cuando caigan las torres”.<a title="" href="#_edn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a></p>
<p>“Aguas”, como se usa aquí, es una metáfora que <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/12.3?lang=spa#2">significa</a> la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/35.6-7?lang=spa#5">inspiración</a> y <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/55.11?lang=spa#10">bendiciones</a> del <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/58.11?lang=spa#10">cielo</a>,<a title="" href="#_edn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a> mientras “montes” y “collados” son <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.2,%2014?lang=spa#1">metáforas</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/11.9?lang=spa#8">significando</a> las <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/13.2,%204?lang=spa#1">naciones</a> de la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.17?lang=spa#16">tierra</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.25-26?lang=spa#24">tanto</a> las <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/34.3?lang=spa#2">grandes</a> como las pequeñas.<a title="" href="#_edn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a> Esta profecía fue cumplida en parte con la gran matanza en la cual miles de personas fueron muertas en un solo día cuando las Torres Gemelas del Centro Mundial Comercial en la ciudad de Nueva York en los Estados Unidos cayeron bajo un ataque terrorista el 11 de Septiembre del 2001. De algún modo, este terrible acontecimiento dará lugar a que las <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/34.3?lang=spa#2">bendiciones</a> y la inspiración del cielo se hagan disponibles a muchas naciones de la tierra.<a title="" href="#_edn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a></p>
<p>El siguiente versículo describe, usando una metáfora distinta, la abundancia de la inspiración y de la revelación de Dios que <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.26?lang=spa#25">se derramaría</a> sobre las naciones de la tierra en aquel día: “Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces mayor, como la luz de siete días, el día en que ponga una venda Jehová en la fractura de su pueblo y cure la llaga que él ha causado”.<a title="" href="#_edn12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a> La luz de la luna y del sol, aumentada como se ha descrito, es una metáfora bien conocida que significa la inspiración y la revelación.</p>
<p>La primera parte de este versículo es equivalente quiasmáticamente a la primera parte del versículo anterior, de modo que el significado idéntico de las dos metáforas es claro. Además, el enfoque de la estructura de estos dos versículos es “el día de la gran matanza cuando caigan las torres”. El significado es que este acontecimiento tan traumático y catastrófico, y el subsecuente conflicto son el enfoque para el derramamiento de más inspiración y bendiciones espirituales sobre las naciones de la tierra. En el siguiente capítulo introductorio se presentará más sobre quiasmas y otras estructuras poéticas en mayor detalle.</p>
<p>La frase final de este versículo es “…el día en que ponga una venda Jehová en la fractura de su pueblo y cure la llaga que él ha causado”.<a title="" href="#_edn13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a> Esto quiere decir que el gran derramamiento que se ha descrito de inspiración y guía causará la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.26?lang=spa#25">curación</a> de las aflicciones de la gente y consolará a los que sufrieron grandes pérdidas.</p>
<p><strong>3.   El Idioma Hebreo</strong></p>
<p>Tal como es el caso con cualquier idioma, es difícil traducir del hebreo y transmitir con precisión el mismo significado. Esto se aplica especialmente a las palabras que tienen definiciones dobles. Gileadi<a title="" href="#_edn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a> cita el caso del llamamiento profético de Isaías, que <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/6.1-2?lang=spa#primary">se describe</a> en Isaías 6:</p>
<p>“El año en que murió el rey Uzías, vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y exaltado, y las faldas de su manto llenaban el templo.</p>
<p>“Encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies y con dos volaban”.<a title="" href="#_edn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a></p>
<p>Gileadi explica:</p>
<p>“En hebreo, la palabra ‘serafín’ literalmente significa ‘un ser ardiente o candente…’. El uso por Isaías de ‘seres ardientes’ para describir los ángeles que están de pie alrededor del Señor, en vez de la palabra común para los ángeles (‘mensajeros’), acentúa el carácter de la visión de Isaías; los ángeles, en este caso, no sirven como mensajeros, pero ejemplifican un estado limpio o purificado.</p>
<p>“Cada serafín posee seis alas. La palabra ‘alas’ en el hebreo…también quiere decir ‘velos’”.</p>
<p>Así lo traduce Gileadi: “Con dos podrían cubrir su presencia, con dos ocultan su posición, y con dos vuelan”. Más bien que describir características físicas literalmente, se describen las capacidades o cualidades del serafín. Un conocimiento de la lengua hebrea así amplía grandemente el entendimiento del significado de este pasaje.</p>
<p>Una fuente valiosa de significados hebreos es registrada en las notas al pie de página de la edición bíblica Reina-Valera 2009, publicada por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Estos significados proveen mayor comprensión y nos muestran dónde el significado de la traducción Reina-Valera SUD se desvía del hebreo original. Además, los léxicos disponibles permiten un entendimiento más exacto de palabras específicas a base de sus significados hebreos originales y el contexto.<a title="" href="#_edn16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a></p>
<p><strong> 4. Símbolos</strong></p>
<p>Amonestando a los nefitas a que busquen los escritos de Isaías con diligencia, el resucitado Señor Jesucristo <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/23.1-3?lang=spa#primary">dijo</a> “…grandes son las palabras de Isaías. Pues él ciertamente habló en lo que respecta a todas las cosas concernientes a mi pueblo que es de la casa de Israel….Y todas las cosas que habló <em>se han cumplido</em>, y <em>se cumplirán</em>, de conformidad con las palabras que habló” (énfasis añadido).<a title="" href="#_edn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a></p>
<p>¿Cómo puede algo hablado por Isaías referirse eficazmente al pasado y al futuro al mismo tiempo? Dicho simplemente, Isaías usa los acontecimientos antiguos como modelos, o símbolos, de lo que iba a suceder. Gileadi<a title="" href="#_edn18"><sup><sup>[18]</sup></sup></a> relata que más de 30 acontecimientos antiguos aparecen en el libro de Isaías, los cuales establecen un precedente antiguo y anuncian una serie de acontecimientos para los últimos días. Isaías no era un historiador; él nunca mencionó el cautiverio de las diez tribus como un acontecimiento histórico a pesar de haberlo profetizado abundantemente. El cautiverio fue un hecho histórico de importancia culminante que ocurrió en su propio tiempo. Por lo tanto, la referencia a los acontecimientos históricos no es con propósitos puramente históricos. Sus profecías abarcan el pasado, el presente y el futuro, con su cumplimiento recurrente en dispensaciones diferentes. Asiria y Egipto, las superpotencias del tiempo de Isaías, son palabras claves para superpotencias similares en los últimos días. Nuestra dificultad y desafío son los de reconocer debidamente a los actores de hoy en el escenario de Isaías.</p>
<p><strong>5.   Significados Múltiples de Palabras</strong></p>
<p>Algunas palabras claves usadas en las Escrituras tienen varios significados distintos. El entender cuál significado está implícito en un pasaje particular conduce al entendimiento del significado intencionado por el escritor. Cuando significados múltiples se intencionan, cada significado representa un estrato distinto de significado para el pasaje. Por ejemplo, la palabra hebrea traducida como “Sión” significa, literalmente, “lugar seco”.<a title="" href="#_edn19"><sup><sup>[19]</sup></sup></a> Durante el tiempo de David era el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/2-sam/5.7?lang=spa#6">nombre</a> de una <a href="http://lds.org/scriptures/ot/2-chr/5.2?lang=spa#1">fortaleza</a> cerca de Jerusalén;<a title="" href="#_edn20"><sup><sup>[20]</sup></sup></a> el arca de la alianza fue <a href="http://lds.org/scriptures/ot/1-kgs/8.1?lang=spa#primary">traída</a> desde allí al templo en Jerusalén por Salomón.<a title="" href="#_edn21"><sup><sup>[21]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/9.11?lang=spa#10">El</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/14.7?lang=spa#6">monte</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/74.2?lang=spa#1">del</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/78.68-69?lang=spa#67">templo</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/78.68-69?lang=spa#67">en</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.12,%2032?lang=spa#11">Jerusalén</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/16.1?lang=spa#primary">también</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/18.7?lang=spa#6">se</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.19?lang=spa#18">conocía</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/31.4?lang=spa#3">como</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/34.8?lang=spa#7">el</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.22,%2032?lang=spa#21">monte</a> <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/133.18,%2056?lang=spa#17">Sión</a><span style="text-decoration:underline;">,</span><a title="" href="#_edn22"><sup><sup>[22]</sup></sup></a> mientras que <a href="http://lds.org/scriptures/ot/2-kgs/19.21,31?lang=spa#20">Sión</a>, o la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/2-kgs/19.31?lang=spa#30">hija</a> de <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/9.14?lang=spa#13">Sión</a>, se <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/51.18?lang=spa#17">usó</a> por <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.8?lang=spa#7">varios</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.32?lang=spa#31">escritores</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/16.1?lang=spa#primary">bíblicos</a> como un <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.22?lang=spa#21">sinónimo</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/52.2?lang=spa#1">poético</a> para la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/62.11?lang=spa#10">ciudad</a> de <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/64.10?lang=spa#9">Jerusalén</a>.<a title="" href="#_edn23"><sup><sup>[23]</sup></sup></a> Sión también se refiere al <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/102.13,%2016?lang=spa#12">recogimiento</a> <em><a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/129.5?lang=spa#4">espiritual</a></em> de los últimos días: la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/132.13?lang=spa#12">restauración</a> de la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.3?lang=spa#2">plenitud</a> del <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/4.5?lang=spa#4">evangelio</a> de los <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/14.32?lang=spa#31">cielos</a> y el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/46.13?lang=spa#12">establecimiento</a> de un <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/51.16?lang=spa#15">pueblo</a> que <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/52.7-8?lang=spa#6">viviría</a> por sus <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/59.20?lang=spa#19">principios</a>.<a title="" href="#_edn24"><sup><sup>[24]</sup></sup></a> Sión, por tanto, es un grupo de los justos, los <em>puros de corazón</em>, viviendo en paz y armonía, sin importar su <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/97.21?lang=spa#20">localización</a>.<a title="" href="#_edn25"><sup><sup>[25]</sup></sup></a> En algunos <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.27?lang=spa#26">pasajes</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/3.16-17?lang=spa#15">escriturales</a> “<a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/4.3-4?lang=spa#2">Sión</a>” <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/8.18?lang=spa#17">claramente</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.12,%2024?lang=spa#11">tiene</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/12.6?lang=spa#5">significados</a> duales; el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/18.7?lang=spa#6">recogimiento</a> <em><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/24.23?lang=spa#22">espiritual</a></em> de los <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/28.16?lang=spa#15">últimos</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/29.8?lang=spa#7">días</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.19?lang=spa#18">así</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/31.4,%209?lang=spa#3">como</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/33.5,%2014,%2020?lang=spa#4">también</a> es un <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/34.8?lang=spa#7">sinónimo</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.32?lang=spa#31">para</a> la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.9?lang=spa#8">Jerusalén</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.27?lang=spa#26">antigua</a> o <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.14?lang=spa#13">moderna</a>, la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/51.3,%2011?lang=spa#2">cual</a> es el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/52.1?lang=spa#primary">sitio</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/60.14?lang=spa#13">para</a> el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/61.3?lang=spa#2">recogimiento</a> <em><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/66.8?lang=spa#7">físico</a></em>.<a title="" href="#_edn26"><sup><sup>[26]</sup></sup></a> La Jerusalén moderna es <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.3?lang=spa#2">designada</a> como un <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/4.3?lang=spa#2">lugar</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/24.23?lang=spa#22">para</a> el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/27.13?lang=spa#12">recogimiento</a> de las <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.19?lang=spa#18">tribus</a> de <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/31.5,%209?lang=spa#4">Israel</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/33.20?lang=spa#19">aunque</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.2,%209?lang=spa#1">esté</a> en el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.27?lang=spa#26">sitio</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/52.1-2,%209?lang=spa#primary">original</a> de <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/62.6-7?lang=spa#5">Jerusalén</a> u <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/65.18-19?lang=spa#17">otro</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/66.10,%2013,%2020?lang=spa#9">lugar</a>.<a title="" href="#_edn27"><sup><sup>[27]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/20.22?lang=spa#21">Una</a> “<a href="http://lds.org/scriptures/bofm/ether/13.3-6,%2010?lang=spa#2">Nueva</a> <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/84.2-4?lang=spa#1">Jerusalén</a>” <a href="http://lds.org/scriptures/nt/rev/3.12?lang=spa#11">para</a> el <a href="http://lds.org/scriptures/nt/rev/21.2?lang=spa#1">recogimiento</a> de <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/21.23-24?lang=spa#22">ciertas</a> de las <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/42.9?lang=spa#8">tribus</a> <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/42.35?lang=spa#34">perdidas</a> se <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/42.62,%2067?lang=spa#61">establecería</a> <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/45.66?lang=spa#65">sobre</a> <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/133.56?lang=spa#55">el</a> <a href="http://lds.org/scriptures/pgp/moses/7.62?lang=spa#61">continente</a> <a href="http://lds.org/scriptures/pgp/a-of-f/1.10?lang=spa#9">americano</a>.<a title="" href="#_edn28"><sup><sup>[28]</sup></sup></a></p>
<p>Considere la declaración de Isaías “Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.3?lang=spa#2">Jehová</a>”.<a title="" href="#_edn29"><sup><sup>[29]</sup></sup></a> “Sión” en este caso quiere decir un pueblo o un lugar que sería <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/102.13,%2016?lang=spa#12">establecido</a> en los <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/129.5?lang=spa#4">últimos</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/132.13?lang=spa#12">días</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/4.5?lang=spa#4">para</a> el <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/14.32?lang=spa#31">recogimiento</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/46.13?lang=spa#12">espiritual</a> de la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/51.16?lang=spa#15">gente</a> del <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/52.7-8?lang=spa#6">convenio</a> del <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/59.20?lang=spa#19">Señor</a>.<a title="" href="#_edn30"><sup><sup>[30]</sup></sup></a> Si “Jerusalén” se toma para significar la ciudad antigua, el significado del pasaje es que, tal como en Jerusalén antigua, habría profetas en la Sión moderna de quienes la palabra del Señor emanaría. Si, por otra parte, “Jerusalén” se toma para significar el recogimiento moderno de los descendientes justos de Israel, el pasaje quiere decir que habría dos sitios de los cuales la palabra inspirada del Señor emanaría por todo el mundo, tanto de Jerusalén como de Sión. Es probable que Isaías intencionó ambos significados.</p>
<p><strong>6.   Sinónimos para Jesucristo</strong></p>
<p>Isaías usa sinónimos múltiples para describir al Señor Jesucristo. Cada uno tiene un propósito particular, de acentuar un aspecto detallado de la misión o el papel del Señor. El no reconocerlos como títulos para el Señor puede causar un malentendido del significado de Isaías. Cuarenta y siete títulos son reconocidos en este comentario.<a title="" href="#_edn31"><sup><sup>[31]</sup></sup></a> Por orden alfabético estos son: <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.6?lang=spa#5">Admirable</a>;<a title="" href="#_edn32"><sup><sup>[32]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/57.15?lang=spa#14">Alto</a>;<a title="" href="#_edn33"><sup><sup>[33]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/57.15?lang=spa#14">Alto y Sublime</a>;<a title="" href="#_edn34"><sup><sup>[34]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.6?lang=spa#5">Consejero</a>;<a title="" href="#_edn35"><sup><sup>[35]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.15?lang=spa#14">Creador de Israel</a>;<a title="" href="#_edn36"><sup><sup>[36]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.15?lang=spa#14">Creador de los confines de la tierra</a>;<a title="" href="#_edn37"><sup><sup>[37]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/42.5?lang=spa#4">Creador de los cielos</a>;<a title="" href="#_edn38">[38]</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/38.5?lang=spa#4">Dios de David;</a><a title="" href="#_edn39"><sup><sup>[39]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/21.10?lang=spa#9">Dios de Israel</a>;<a title="" href="#_edn40"><sup><sup>[40]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.3?lang=spa#2">Dios de Jacob</a>;<a title="" href="#_edn41"><sup><sup>[41]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/17.10?lang=spa#9">Dios de tu salvación</a>;<a title="" href="#_edn42"><sup><sup>[42]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/54.5?lang=spa#4">Dios de toda la tierra</a>;<a title="" href="#_edn43"><sup><sup>[43]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/54.5?lang=spa#4">Dios de verdad</a>;<a title="" href="#_edn44"><sup><sup>[44]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.28?lang=spa#27">Dios eterno</a>;<a title="" href="#_edn45"><sup><sup>[45]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.6?lang=spa#5">Dios fuerte</a>;<a title="" href="#_edn46"><sup><sup>[46]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.21?lang=spa#20">Dios justo</a>;<a title="" href="#_edn47"><sup><sup>[47]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.17?lang=spa#16">Dios viviente</a>;<a title="" href="#_edn48"><sup><sup>[48]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/7.14?lang=spa#13">Emanuel</a>;<a title="" href="#_edn49"><sup><sup>[49]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/60.16?lang=spa#15">Fuerte de Jacob</a>;<a title="" href="#_edn50"><sup><sup>[50]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/17.7?lang=spa#6">Hacedor</a>;<a title="" href="#_edn51"><sup><sup>[51]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/12.2?lang=spa#1">Jehová</a>;<a title="" href="#_edn52"><sup><sup>[52]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.5?lang=spa#4">Jehová Dios</a>;<a title="" href="#_edn53"><sup><sup>[53]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/17.6?lang=spa#5">Jehová Dios de Israel</a>;<a title="" href="#_edn54"><sup><sup>[54]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.17?lang=spa#16">Luz de Israel</a>;<a title="" href="#_edn55"><sup><sup>[55]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.9,%2024?lang=spa#8">Jehová de los ejércitos</a>;<a title="" href="#_edn56"><sup><sup>[56]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/26.13?lang=spa#12">Jehová Dios nuestro</a>;<a title="" href="#_edn57"><sup><sup>[57]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/7.7?lang=spa#6">Jehová el Señor</a>;<a title="" href="#_edn58"><sup><sup>[58]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.4?lang=spa#3">Jehová tu Dios</a>;<a title="" href="#_edn59"><sup><sup>[59]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/51.22?lang=spa#21">Jehová, tu Señor y tu Dios</a>;<a title="" href="#_edn60"><sup><sup>[60]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.6?lang=spa#5">Padre eterno</a>;<a title="" href="#_edn61"><sup><sup>[61]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.24?lang=spa#23">Poderoso de Israel</a>;<a title="" href="#_edn62"><sup><sup>[62]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/48.12?lang=spa#11">el primero…el postrero</a>;<a title="" href="#_edn63"><sup><sup>[63]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.6?lang=spa#5">Príncipe de paz</a>;<a title="" href="#_edn64"><sup><sup>[64]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.14?lang=spa#13">Redentor</a>;<a title="" href="#_edn65"><sup><sup>[65]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.7?lang=spa#6">Redentor de Israel</a>;<a title="" href="#_edn66"><sup><sup>[66]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/6.5?lang=spa#4">Rey</a>;<a title="" href="#_edn67"><sup><sup>[67]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.6?lang=spa#5">Rey de Israel</a>;<a title="" href="#_edn68"><sup><sup>[68]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.21?lang=spa#20">Rey de Jacob</a>;<a title="" href="#_edn69"><sup><sup>[69]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/17.10?lang=spa#9">Roca de tu fortaleza</a>;<a title="" href="#_edn70">[70]</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.3?lang=spa#2">Salvador</a>;<a title="" href="#_edn71"><sup><sup>[71]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.17?lang=spa#16">Santo</a>;<a title="" href="#_edn72"><sup><sup>[72]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.4?lang=spa#3">Santo de Israel</a>;<a title="" href="#_edn73"><sup><sup>[73]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/29.23?lang=spa#22">Santo de Jacob</a>;<a title="" href="#_edn74"><sup><sup>[74]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.23,%2024?lang=spa#22">Señor Jehová de los ejércitos</a>;<a title="" href="#_edn75"><sup><sup>[75]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/8.6?lang=spa#5">Siloé</a>;<a title="" href="#_edn76"><sup><sup>[76]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/57.15?lang=spa#14">Sublime</a>;<a title="" href="#_edn77">[77]</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/11.1?lang=spa#primary">Vara del tronco de Isaí</a>.<a title="" href="#_edn78"><sup><sup>[78]</sup></sup></a></p>
<p>Notas</p>
<p><a title="" href="#_ednref1">[1]</a>.     Bruce R. McConkie, “Ten keys to understanding Isaiah [Diez claves para entender a Isaías]”: <em>Ensign</em>, Oct. 1973, pág. 78.</p>
<div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[2]</a>.     2 Nefi 25:1-2.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[3]</a>.     Avraham Gileadi, <em>The Book of Isaiah: A new translation with interpretive keys from the Book of Mormón </em>[<em>El libro de Isaías: Una nueva traducción con claves interpretativas del Libro de Mormón</em>]: Deseret Book Company, P.O. Box 30178, Salt Lake City, Utah 84130, 1988, 250 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[4]</a>.     Gileadi, 1988, pág. 4‑5.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[5]</a>.     Gileadi, 1988, pág. 1-90.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[6]</a>.     Gileadi, 1988, pág. 18-20.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[7]</a>.     Gileadi, 1988, pág. 23.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[8]</a>.     Isaías 30:25.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[9]</a>.     Véase Isaías 12:3; 35:6-7; 55:11; 58:11.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref10">[10]</a>.   Véase Isaías 2:2, 14 y 2 Nefi 12:2, 14; Isaías 11:9; 13:2, 4; 30:17, 25-26; 34:3 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref11">[11]</a>.   Véase Isaías 30:25 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref12">[12]</a>.   Isaías 30:26.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref13">[13]</a>.   Isaías 30:26.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref14">[14]</a>.   Gileadi, 1988, pág. 35.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref15">[15]</a>.   Isaías 6:1-2.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref16">[16]</a>.   Véase F. Brown, S. Driver, y C. Briggs, <em>The Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon [Léxico Hebreo e Inglés de Brown, Driver y Briggs]</em>: Hendrickson Publishers, Peabody, MA, 01961-3473, 1996, 1185 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref17">[17]</a>.   3 Nefi 23:1‑3.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref18">[18]</a>.   Gileadi, 1988, pág. 69‑70.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref19">[19]</a>.   Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 6726; pág. 851.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref20">[20]</a>.   Véase 2 Samuel 5:7; 2 Crónicas 5:2.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref21">[21]</a>.   Véase 1 Reyes 8:1.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref22">[22]</a>.   Véase <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/9.11?lang=spa#10">Salmos 9:11</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/14.7?lang=spa#6">14:7</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/74.2?lang=spa#1">74:2</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/ps/78.68-69?lang=spa#67">78:68-69</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/4.3-4?lang=spa#2">Isaías 4:3-4</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.12,%2032?lang=spa#11">10:12, 32</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/16.1?lang=spa#primary">16:1</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/18.7?lang=spa#6">18:7</a>; 30:19; 31:4; 34:8; 37:22, 32; Doctrina y Convenios 133:18, 56.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref23">[23]</a>.   Véase 2 Reyes 19:21, 31; Salmos 9:14; 51:18; Isaías 1:8; 10:32; 16:1; 37:22; 52:2; 62:11; 64:10.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref24">[24]</a>.   Véase Salmos 102:13, 16; 129:5; 132:13; Isaías 2:3; 4:5; 14:32; 46:13; 51:16; 52:7-8; 59:20.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref25">[25]</a>.   Véase Doctrina y Convenios 97:21.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref26">[26]</a>.   Véase Isaías 1:27; 3:16-17; 4:3-4; 8:18; 10:12, 24; 12:6; 18:7; 24:23; 28:16; 29:8; 30:19; 31:4, 9; 33:5, 14, 20; 34: 8; 37:32; 40:9; 41:27; 49:14; 51:3, 11; 52:1; 60:14; 61:3; 66:8.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref27">[27]</a>.   Véase Isaías 2:3; 4:3; 24:23; 27:13; 30:19; 31:5, 9; 33:20; 40:2, 9; 41:27; 52:1-2, 9; 62:6-7; 65:18-19; 66:10, 13, 20.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref28">[28]</a>.   Véase 3 Nefi 20:22; Éter13:3-6, 10; Doctrina y Convenios 84:2-4; Apocalipsis 3:12; 21:2; 3 Nefi 21:23-24; Doctrina y Convenios 42:9, 35, 62, 67; 45:66; 133:56; Moisés 7:62; Artículos de Fe 1:10.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref29">[29]</a>.   Isaías 2:3.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref30">[30]</a>.   Véase Salmos 102:13, 16; 129:5; 132:13; Isaías 4:5; 14:32; 46:13; 51:16; 52:7-8; 59:20.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref31">[31]</a>.   Gary W. Hamon, Strathmore, Alberta, Canada; comunicado personal, 2003.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref32">[32]</a>.   Isaías 9:6.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref33">[33]</a>.   Isaías 57:15.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref34">[34]</a>.   Isaías 57:15.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref35">[35]</a>.   Isaías 9:6.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref36">[36]</a>.   Isaías 43:15.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref37">[37]</a>.   Isaías 40:28.</p>
</div>
<div>
<p>38.   Isaías 42:5.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref39">[39]</a>.   Isaías 38:5.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref40">[40]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/21.10?lang=spa#9">Isaías 21:10</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.17?lang=spa#16">41:17</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.3?lang=spa#2">45:3</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.15?lang=spa#14">15</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/48.2?lang=spa#1">48:2</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/52.12?lang=spa#11">52:12</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref41">[41]</a>.   Isaías 2:3.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref42">[42]</a>.   Isaías 17:10.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref43">[43]</a>.   Isaías 54:5.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref44">[44]</a>.   Isaías 65:16.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref45">[45]</a>.   Isaías 40:28.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref46">[46]</a>.   Isaías 9:6.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref47">[47]</a>.   Isaías 45:21.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref48">[48]</a>.   Isaías 37:17.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref49">[49]</a>.   Isaías 7:14.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref50">[50]</a>.   Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/60.16?lang=spa#15">60:16</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref51">[51]</a>.   Isaías 17:7; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.11?lang=spa#10">45:11</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/54.5?lang=spa#4">54:5</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref52">[52]</a>.   Isaías 12:2.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref53">[53]</a>.   Isaías 42:5.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref54">[54]</a>.   Isaías 17:6; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/21.17?lang=spa#16">21:17</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/24.15?lang=spa#14">24:15</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.21?lang=spa#20">37:21</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref55">[55]</a>.   Isaías 10:17; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.15?lang=spa#14">43:15</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref56">[56]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.9?lang=spa#8">Isaías 1:9</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.24?lang=spa#23">24</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/3.1?lang=spa#primary">3:1</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/5.7,%209?lang=spa#6">5:7, 9</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/5.16?lang=spa#15">16</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/6.3,%205?lang=spa#2">6:3, 5</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/8.13,%2018?lang=spa#12">8:13, 18</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.7,%2013?lang=spa#6">9:7, 13</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.19?lang=spa#18">19</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.16?lang=spa#15">10:16</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.26?lang=spa#25">26</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.33?lang=spa#32">33</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/13.4,%2013?lang=spa#3">13:4, 13</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/14.22,%2023,%2024,27?lang=spa#21">14:22, 23, 24, 27</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/17.3?lang=spa#2">17:3</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/18.7?lang=spa#6">18:7</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/19.4?lang=spa#3">19:4</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/19.12?lang=spa#11">12</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/19.16,%2017,%2018?lang=spa#15">16, 17, 18</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/19.20,%2025?lang=spa#19">20, 25</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/21.10?lang=spa#9">21:10</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/22.14?lang=spa#13">22:14</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/22.25?lang=spa#24">25</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/23.9?lang=spa#8">23:9</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/24.23?lang=spa#22">24:23</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/29.6?lang=spa#5">29:6</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.32?lang=spa#31">37:32</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/39.5?lang=spa#4">39:5</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.6?lang=spa#5">44:6</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/47.4?lang=spa#3">47:4</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/48.2?lang=spa#1">48:2</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/54.5?lang=spa#4">54:5</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref57">[57]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/26.13?lang=spa#12">Isaías 26:13</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/36.7?lang=spa#6">36:7</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.20?lang=spa#19">37:20</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref58">[58]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/7.7?lang=spa#6">Isaías 7:7</a><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/25.8?lang=spa#7">; 25:8</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/26.4?lang=spa#3">26:4</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/28.16?lang=spa#15">28:16</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.15?lang=spa#14">30:15</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.10?lang=spa#9">40:10</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/48.16?lang=spa#15">48:16</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.22?lang=spa#21">49:22</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/50.4,%205,%207,%209?lang=spa#3">50:4, 5, 7, 9</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/56.8?lang=spa#7">56:8</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/61.11?lang=spa#10">61:11</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/65.13,%2015?lang=spa#12">65:13, 15</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref59">[59]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.4?lang=spa#3">Isaías 37:4</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.13?lang=spa#12">41:13</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.3?lang=spa#2">43:3</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/48.17?lang=spa#16">48:17</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/51.15?lang=spa#14">51:15</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/55.5?lang=spa#4">55:5</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/60.9?lang=spa#8">60:9</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref60">[60]</a>.   Isaías 51:22.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref61">[61]</a>.   Isaías 9:6.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref62">[62]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.24?lang=spa#23">Isaías 1:24</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.29?lang=spa#28">30:29</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref63">[63]</a>.   Isaías 48:12.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref64">[64]</a>.   Isaías 9:6.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref65">[65]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.14?lang=spa#13">Isaías 41:14</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.15?lang=spa#14">43:15</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/48.17?lang=spa#16">48:17</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.26?lang=spa#25">49:26</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/54.5?lang=spa#4">54:5</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/59.20?lang=spa#19">59:20</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref66">[66]</a>.   Isaías 49:7.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref67">[67]</a>.   Isaías 6:5.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref68">[68]</a>.   Isaías 44:6.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref69">[69]</a>.   Isaías 41:21.</p>
</div>
<div>
<p>70.   Isaías 17:10.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref71">[71]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.3?lang=spa#2">Isaías 43:3</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.21?lang=spa#20">45:21</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.26?lang=spa#25">49:26</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/60.16?lang=spa#15">60:16</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/63.8?lang=spa#7">63:8</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref72">[72]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.17?lang=spa#16">Isaías 10:17</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.25?lang=spa#24">40:25</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.15?lang=spa#14">43:15</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.7?lang=spa#6">49:7</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref73">[73]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.4?lang=spa#3">Isaías 1:4</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/5.19,%2024?lang=spa#18">5:19, 24</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.20?lang=spa#19">10:20</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/17.7?lang=spa#6">17:7</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/29.19?lang=spa#18">29:19</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.11,%2012,%2015?lang=spa#10">30:11, 12, 15</a><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/31.1?lang=spa#primary">; 31:1</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/37.23?lang=spa#22">37:23</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.14,%2016,%2020?lang=spa#13">41:14, 16, 20</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.3?lang=spa#2">43:3</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.14?lang=spa#13">14</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.11?lang=spa#10">45:11</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/47.4?lang=spa#3">47:4;</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/48.17?lang=spa#16">48:17</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.7?lang=spa#6">49:7</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/55.5?lang=spa#4">55:5</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/60.9,%2014?lang=spa#8">60:9, 14</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref74">[74]</a>.   Isaías 29:23.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref75">[75]</a>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.23,%2024?lang=spa#22">Isaías 10:23, 24</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/22.5?lang=spa#4">22:5</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/22.12,%2014,%2015?lang=spa#11">12, 14, 15</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/28.22?lang=spa#21">28:22</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref76">[76]</a>.   Isaías 8:6.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref77">[77]</a>.  Isaías 57:15.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref78">[78]</a>.   Isaías 11:1.</p>
</div>
</div>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/527/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/527/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/527/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/527/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/527/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/527/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/527/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/527/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/527/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/527/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/527/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/527/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/527/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/527/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=527&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-3-artificios-literarios-usados-por-isaias-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Introducción 4: Técnicas estructurales usadas por Isaías</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-4-artificios-estructurales-usados-por-isaias-3/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-4-artificios-estructurales-usados-por-isaias-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 10:08:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[00 Introducción 4]]></category>
		<category><![CDATA[Introducción 4]]></category>
		<category><![CDATA[a tus hijos]]></category>
		<category><![CDATA[artificios estructurales]]></category>
		<category><![CDATA[artificios estructurales usados por isaías]]></category>
		<category><![CDATA[declaración central]]></category>
		<category><![CDATA[el quiasma]]></category>
		<category><![CDATA[enfoque]]></category>
		<category><![CDATA[estructura gobernante]]></category>
		<category><![CDATA[forma de poesía basada en la simetría de ideas]]></category>
		<category><![CDATA[haré una obra maravillosa]]></category>
		<category><![CDATA[introducción 4]]></category>
		<category><![CDATA[isaías introducción 4]]></category>
		<category><![CDATA[lado ascendente]]></category>
		<category><![CDATA[lado descendente]]></category>
		<category><![CDATA[libro de mormón]]></category>
		<category><![CDATA[paralelismo]]></category>
		<category><![CDATA[se da el libro al que no sabe leer]]></category>
		<category><![CDATA[serán llevadas en hombros]]></category>
		<category><![CDATA[Significados escondidos en estructuras poéticas]]></category>
		<category><![CDATA[traerán en brazos]]></category>
		<category><![CDATA[un prodigio]]></category>
		<category><![CDATA[una obra maravillosa]]></category>
		<category><![CDATA[una obra maravillosa y un prodigio]]></category>
		<category><![CDATA[y tus hijas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=524</guid>
		<description><![CDATA[Los escritos de Isaías están llenos de técnicas estructurales poéticas que aumentan grandemente la riqueza, la profundidad y el significado de ellos. Si desarrollamos una comprensión de las técnicas usadas por el profeta siendo ayudados por el Espíritu Santo, sus &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-4-artificios-estructurales-usados-por-isaias-3/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=524&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los escritos de Isaías están llenos de técnicas estructurales poéticas que aumentan grandemente la riqueza, la profundidad y el significado de ellos. Si desarrollamos una comprensión de las técnicas usadas por el profeta siendo ayudados por el Espíritu Santo, sus significados más profundos serán revelados a nuestra comprensión. Las estructuras literarias más comunes son las<em> estructuras gobernantes</em>, los<em> paralelismos, </em>y los<em> quiasmas.</em><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a><strong></strong></p>
<p><strong>Estructura gobernante</strong></p>
<p>Una característica importante de los escritos de Isaías es su estructura gobernante que sirve como base de ellos, como se describió por Gileadi.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> La historia de Jacob, el padre de la casa de Israel, provee esta estructura: Jacob huye de Esaú su hermano hacia la tierra de <a href="http://lds.org/scriptures/ot/gen/28.10?lang=spa#9">Harán</a>.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a> Allí, aunque en exilio, él <a href="http://lds.org/scriptures/ot/gen/30.25-43?lang=spa#24">adquiere</a> abundancia y estatura mundana incluyendo esposas, niños, rebaños y manadas.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a> El Señor entonces lo convoca de nuevo a su tierra nativa de Canaán, en donde él logra aún mayor estatura como uno de los <a href="http://lds.org/scriptures/ot/gen/32.24-31?lang=spa#23">patriarcas</a> de <a href="http://lds.org/scriptures/ot/gen/35.6-15?lang=spa#5">Israel</a>.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a></p>
<p>Siguiendo el esquema básico de esta historia, la nación entera de Israel pasa por etapas similares de desarrollo, las cuales proveen la estructura básica para el Libro de Isaías. Como se describe por Gileadi:</p>
<p>&#8220;En la primera parte del libro…(capítulos 1 al 39), Israel se encuentra con problemas en su patria. Por causa de su rebelión y apostasía, el Señor lo pone en exilio en el mundo en general, donde interactúa con gentes y sucesos (capítulos 40 al 54). En el momento en que Israel se arrepiente de sus desatinos y vuelve en sí mismo, reconociendo su verdadera identidad y renovando su obediencia al Señor, entonces regresa a su hogar prometido en una gloriosa bienvenida, un suceso grande y maravilloso (capítulos 55 al 66)&#8221;.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a></p>
<p>Isaías utiliza esta estructura fundamental para a la vez ocultar y revelar su mensaje, resultando en un gran obstáculo para los eruditos. Según Gileadi,<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a> muchos eruditos usan estas tres divisiones principales para interpretar incorrectamente que el Libro de Isaías es la obra de tres personas distintas. Este asunto se analiza en detalle en la Introducción 5: ¿Quién escribió el libro de Isaías?<strong></strong></p>
<p><strong>El paralelismo</strong></p>
<p>El paralelismo, aunque utilizado por otros escritores de las Escrituras, se utiliza tan ampliamente por Isaías que parece ser una marca identificadora de su estilo de escritura. En general, el paralelismo consta de dos o más declaraciones similares; el reconocer su similitud nos ayuda a entender el significado intentado por Isaías. Parry describió y demostró no menos de 15 diferentes tipos de paralelismos incluyendo paralelismos sinónimos, paralelismos antítesis u opuestos, paralelismos complementarios, metáforas, y paralelismos que ilustran una causa y su efecto.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> Parry <em>y otros</em> identificaron y diagramaron más de 1.100 estructuras paralelas en todo el libro de Isaías.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a></p>
<p>En un ejemplo en <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/53.5?lang=spa#4">Isaías 53:5</a>, dos pares de frases que son paralelas sinónimamente describen el sufrimiento soportado por el Señor Jesucristo y su efecto sobre nosotros. El primer par de frases declara “Mas él herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades”. La primera frase en el pareado describe la humillación de Jesús y su sufrimiento físico y espiritual, y nos presenta el motivo por el cual permitió someterse a un dolor intenso: “Mas él herido fue por nuestras transgresiones”. La segunda frase es casi sinónima, impartiendo el mismo significado con diferentes palabras: “molido por nuestras iniquidades”. El efecto en nuestras mentes es el énfasis y la claridad; oímos el mensaje dos veces, fraseado de manera un poco distinta, de modo que no podemos confundir el significado. La repetición hecha por Isaías también empotra el significado con fuerza en nuestro conocimiento de modo que comprendemos su importancia.</p>
<p>El segundo pareado declara: “El castigo de nuestra paz fue sobre él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados”. Ambas frases imparten un significado similar: la angustia y el sufrimiento de Jesús nos proveen paradójicamente la paz y la curación espiritual. Isaías, al presentarlo en dos formas distintas, asegura que reconozcamos que aún cuando sea una paradoja, ésta no es una declaración literaria errónea. Nuevamente, la repetición poética de Isaías acentúa este concepto importante en nuestras mentes.</p>
<p>Para mejorar nuestro entendimiento, los paralelismos pueden ser hechos en diagrama. Este diagrama coloca palabras claves o frases en el segundo pareado, citado antes, en letra negrita y revela la estructura paralela:</p>
<p>A: el <strong>castigo</strong><br />
B: de <strong>nuestra paz</strong> fue sobre él,<br />
A: y por <strong>sus heridas</strong><br />
B: <strong>fuimos nosotros sanados</strong>.</p>
<p>Las palabras o frases asignadas A son sinónimas; Las palabras o frases asignadas B también son sinónimas. El orden ABAB caracteriza la estructura paralela.</p>
<p>Por ejemplo en <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/53.1?lang=spa#primary">Isaías 53:1</a>, dos frases son paralelas porque, en vez de ser sinónimas como en el ejemplo anterior, ambas hacen preguntas retóricas. Mediante su estructura paralela, el versículo presenta y contesta simultáneamente las dos preguntas:</p>
<p>A:¿Quién ha creído a nuestro mensaje?<br />
B: ¿Y a quién se ha manifestado el brazo de Jehová?</p>
<p>El versículo se parece a una ecuación algebraica. Las dos frases son iguales, con “y” sirviendo como el signo de igual:</p>
<p>A = B; también, B = A.</p>
<p>La respuesta para la pregunta “¿Quién ha creído a nuestro mensaje?” es “[aquel] a quién se ha manifestado el brazo de Jehová”. A la inversa, la respuesta para la pregunta “¿a quién se ha manifestado el brazo de Jehová?” es “Quien [que] ha creído a nuestro anuncio”. Esto declara una ley inmutable y eterna: Se requiere la fe antes de la revelación; se dan bendiciones espirituales a los fieles, cuyas mentes y pensamientos ya <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/ether/12.6?lang=spa#5">están</a> <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/105.19?lang=spa#18">fundados</a> <a href="http://lds.org/scriptures/nt/matt/12.39?lang=spa#38">sobre</a> la <a href="http://lds.org/scriptures/nt/matt/16.4?lang=spa#3">creencia</a>.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a> Las dos frases paralelas son complementarias; ninguna frase provee el significado completo. La idea completa se entiende sólo cuando ambas frases se toman en cuenta juntas.</p>
<p>Para un ejemplo más complejo del paralelismo y su interpretación,<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a> considere <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.7-8?lang=spa#6">Isaías 2:7-8</a>:</p>
<p>&#8220;Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos; y sus carros son sin número.<br />
&#8220;Además, su tierra está llena de ídolos; ante la obra de sus manos se han arrodillado, ante lo que fabricaron sus dedos&#8221;.</p>
<p>Tres distintas declaraciones equivalentes siguen la frase principal, “Su tierra está llena de.…” Éstas son “plata y oro, sus tesoros no tienen fin”; “caballos; y sus carros son sin número”; y “ídolos; ante la obra de sus manos se han arrodillado, ante lo que fabricaron sus dedos.”. Gracias a sus estructuras paralelas, estas tres declaraciones son equivalentes, siguiendo las reglas de álgebra:</p>
<p>Si A = B, A = C, y A = D,</p>
<p>entonces B = C = D.</p>
<p>¿Cuáles son sus ídolos? Plata y oro, tesoros, caballos y carros; la obra de sus propias manos, lo que sus propios dedos han hecho. Los bienes de la gente han llegado a ser sus dioses. Isaías vio nuestra sociedad materialista y la prioridad puesta sobre las cosas materiales. Isaías logra transmitir mucho más por medio del paralelismo, es decir, usando menos palabras si hubiese hecho las tres declaraciones separadamente, sin relacionarlas entre sí.<strong></strong></p>
<p><strong>El quiasma</strong></p>
<p>La palabra <em>quiasma</em> proviene de la letra griega <em>ji</em>, que corresponde a la letra <em>ch</em> del latino, y a las letras <em>ch</em>, <em>c</em>, o <em>qu</em> en las lenguas neolatinas.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn12">[12]</a> Su equivalente es nuestra letra <em>X. Quiasma</em> significa “inversión del orden de las palabras”.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a> La forma singular nominativa es <em>quiasma</em> y la plural es <em>quiasmas</em>. El quiasma es una variante sobre el concepto de la construcción paralela en la cual, en la segunda parte, el orden de las ideas o palabras es invertido.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a></p>
<p>El paralelismo invertido de un quiasma es ilustrado en las dos últimas frases de <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.22?lang=spa#21">Isaías 49:22</a>. Si las dos frases se colocan en secuencia y líneas se dibujan entre los elementos sinónimos en las dos frases, obtenemos:</p>
<p>Y <strong>traerán</strong> en brazos a <strong>tus hijos</strong>,<br />
<a href="http://isaiascomentario.files.wordpress.com/2010/11/zionlaw3_eng.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-966" title="ZionLaw3_eng" src="http://isaiascomentario.files.wordpress.com/2010/11/zionlaw3_eng.jpg?w=209&#038;h=38" alt="" width="209" height="38" /></a><br />
y <strong>tus hijas</strong> serán <strong>llevadas</strong> en hombros.</p>
<p>La <em>X</em> formada por las dos líneas es parecida a la letra griega <em>ji. </em></p>
<p>El diagramar de los quiasmas en este comentario es estandarizado, para facilitar su reconocimiento e interpretación:</p>
<p>A: y <strong>traerán</strong> en brazos<br />
B: a <strong>tus hijos</strong>,<br />
B: y <strong>tus hijas</strong><br />
A: serán <strong>llevadas</strong> en hombros.</p>
<p>Los elementos del quiasma son marcados con letras para ilustrar la simetría inversa del orden. Palabras o frases claves se ponen en letra negrita en este ejemplo y a través de todo el comentario. Los elementos asignados a la letra A son la declaración introductoria y su reflexión sinónima, y los dos marcados con B son la declaración central y su reflexión sinónima. El arreglo ABBA define la simetría, o el paralelismo de orden inverso, que es característico de un quiasma.</p>
<p>El entendimiento de que un pasaje es quiasmático ayuda grandemente en su interpretación. En este ejemplo de Isaías 49:22, “traerán en brazos” es equivalente en su significado a “serán traídas en hombros”, y “tus hijos” se compara a “tus hijas”. Este quiasma predice el recogimiento de los descendientes de Israel por medio de los gentiles, en cuyos brazos y sobre cuyos hombros serán llevados.</p>
<p>El quiasma es una forma de poesía basada en la simetría de ideas en lugar del ritmo y la rima. La estructura quiasmática permite que el significado de la poesía sea más fácilmente conservado en el traducir de un idioma a otro, siempre y cuando el traductor esté consciente de la estructura; por otro lado la poesía basada en el ritmo y la rima es generalmente imposible de traducir en una manera que conserve tanto el ritmo como la rima así como el significado original. No sólo es un quiasma una forma poética llena de gracia y hermosura; muchos quiasmas escritos por Isaías presentan información que no es evidente en una lectura superficial, pero revelan sus tesoros escondidos cuando se analizan con cuidado.</p>
<p>Un quiasma consta de un lado ascendente y un lado descendente. El lado ascendente comienza con una declaración introductoria o premisa fundamental, que aumenta a una declaración central culminante, o enfoque. El lado descendente, a su vez, retrocede de otra repetición de la declaración central hasta una reflexión de la declaración introductoria. Por lo general, la declaración central presenta la idea más importante, seguida en importancia por la declaración introductoria y su reflexión. Declaraciones intermedias contribuyen con un equilibrio poético o detalles en apoyo de la declaración central o las declaraciones introductorias.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a></p>
<p>Las frases quiasmáticas, puestas en orden inverso y producidas como reflexiones, pueden ser sinónimas, antitéticas, complementarias, metafóricas, o pueden mostrar una relación de causa y efecto, según las mismas reglas que controlan los paralelismos. Las palabras hebreas con frecuencia tienen sentidos dobles; los quiasmas y los paralelismos proporcionan un vehículo para que el escritor pueda comunicar al lector o al traductor cual es el significado intencionado.</p>
<p>Los propósitos de Isaías en el uso del quiasma son variados. Algunos quiasmas contienen mini-sermones mientras que otros proporcionan definiciones, enuncian ciertos puntos de doctrina o proporcionan pistas en cuanto al significado. Los quiasmas antitéticos presentan un contraste literario para acentuar diferencias fundamentales. Las frases complementarias en algunos quiasmas requieren que el lector integre los significados de ambas frases para entender la idea completa presentada por el profeta. Otros quiasmas son, simplemente, declaraciones elocuentes poéticas que hacen más bella a la obra escrita. En <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/28.16?lang=spa#15">Isaías 28:16</a> “Sión” es equivalente quiasmaticamente a “el que crea”, dándonos una definición.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a> Este significado se <a href="http://lds.org/scriptures/dc-testament/dc/97.21?lang=spa#20">compara</a> a una definición en Doctrina y Convenios: ¨[P]orque ésta es Sión: <em>Los puros de corazón</em>; por consiguiente, regocíjese Sión mientras se lamentan todos los inicuos”.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a></p>
<p>En un ejemplo en <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.11-12?lang=spa#10">Isaías 2:11-12</a> que ilustra un quiasma un poco más complejo, la declaración secuencial asignada B sigue la declaración inicial en el lado ascendente y la precede en el lado descendente. Números de los versículos en este ejemplo y en el comentario entero se dan en paréntesis:</p>
<p>A: (11) La <strong>altivez</strong> de la mirada del hombre será <strong>abatida</strong>, y la soberbia de los hombres será humillada;<br />
B: y sólo <strong>Jehová</strong> será exaltado<br />
C: en aquel <strong>día</strong>.<br />
C: (12) Porque el <strong>día</strong><br />
B: de <strong>Jehová</strong> de los ejércitos vendrá<br />
A: y sobre todo el que se haya <strong>ensalzado</strong>, y será <strong>abatido</strong>.</p>
<p>Nótese, en este ejemplo, que la declaración introductoria A y su reflexión son declaraciones paralelas que afirman que el orgullo y la altivez del hombre serán abatidos. Las declaraciones intermedias B contrastan la exaltación del Señor en Su Segunda Venida con el orgullo y el egoísmo de los inicuos, como se describen en las declaraciones introductorias. La declaración central C y su reflexión se enfocan en la palabra “día”, que significa el día predicho de la venida del Señor.</p>
<p>Para un mejor entendimiento, algunos quiasmas pueden ser leídos en orden reflexivo: De las declaraciones introductorias hacia arriba en ambos lados, o del enfoque hacia abajo en ambos lados en vez de la secuencia escrita. El utilizar este método en particular es provechoso cuando las frases son complementarias, cuando se entiende su significado completo únicamente cuando las frases se consideran juntas.</p>
<p>Los quiasmas tal como ocurren en la traducción Reina-Valera (2009), junto con aquellos en otras traducciones modernas del texto original hebreo Masorético son, en algunos casos, imperfectos o difícilmente reconocidos. Parry dice que “…estructuras quiasmáticas en el idioma hebreo no son siempre evidentes cuando se traducen [a un idioma moderno]. Esto es debido en parte a las diferentes estructuras de las frases en los dos idiomas”.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn18"><sup><sup>[18]</sup></sup></a> Cuando existe texto equivalente proporcionado por otra fuente primaria, somos más capaces de entender el significado original, así como de reconocer más estructuras de quiasmas intencionados por Isaías. Fuentes primarias que han sido de valor en cuanto a esto incluyen las partes del Libro de Mormón en las cuales Isaías se cita, la traducción de José Smith de la Biblia (TJS) y el Gran Rollo de Isaías de los Rollos del Mar Muerto.</p>
<p>En un ejemplo en <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.5-6?lang=spa#4">Isaías 2:5-6</a>, algunos elementos de un quiasma se han perdido de la versión Reina-Valera, pero están completos en el <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/12.5-6?lang=spa#4">Libro de Mormón</a>.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn19"><sup><sup>[19]</sup></sup></a> Variaciones en el texto del Libro de Mormón amplían y completan el quiasma; o, mejor dicho, las omisiones del texto como se encuentran en la versión Reina-Valera obscurecen y debilitan el quiasma que al principio fue intencionado por el profeta. Las palabras y frases añadidas se presentan en letra cursiva:</p>
<p>A: (5) Venid, oh <strong>casa de Jacob</strong>,<br />
B: y caminemos a la luz de <strong>Jehová</strong>;<br />
C: <em>sí, venid, porque todos os habéis <strong>descarriado</strong></em>,<br />
C: <em>cada cual por sus <strong>sendas de maldad</strong></em>.<br />
B: (6) Ciertamente <strong>tú</strong> has dejado tu pueblo<br />
A: la <strong>casa de Jacob</strong>…</p>
<p>En otro quiasma más complejo en <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.9-11?lang=spa#8">Isaías 2:9-11</a>, algunas palabras que se hallan en el texto del <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/12.9-11?lang=spa#8">Libro de Mormón</a> pero que están ausentes de la versión Reina-Valera otra vez se presentan en letra cursiva. Los elementos en el lado descendente son antitéticos, teniendo sentidos opuestos de los del lado ascendente. La declaración introductoria y su reflexión antitética asignadas con la letra A ocurren cuatro veces en este ejemplo; también se encuentran antes y después de la declaración central y su reflexión, asignadas con la letra C.</p>
<p>A: (9) Y <strong><em>no</em></strong> <strong>se ha inclinado</strong> el <strong>hombre <em>vil</em></strong><br />
B: <strong><em>ni</em> el </strong>varón <strong>se ha humillado</strong>; por tanto, no los perdones.<strong> </strong><br />
A: (10) ¡<em>Oh<strong> malvados</strong></em>,<br />
C<strong>: Métete</strong> en la <strong>peña</strong><br />
C: <strong>escóndete</strong> en el <strong>polvo</strong>!<br />
A: <em>Porque</em> la presencia terrible de <strong>Jehová</strong> y de la gloria de su majestad<em> os herirán</em>.<br />
B: (11) y <em>sucederá</em> <em>que</em> La altivez de la mirada del hombre <strong>será abatida</strong>, y la soberbia de los hombres será <strong>humillada</strong><br />
A: y sólo <strong>Jehová será exaltado</strong> en aquel día.</p>
<p>Para que los elementos A y B sean opuestos en los lados ascendentes y descendientes correspondientes al modelo de este quiasma antitético, la redacción del Libro de Mormón es indispensable. La inserción de las palabras “<em>no</em>” y “<em>ni</em>” y la colocación de “<em>Oh malvado</em>”, en el lado ascendente, completan el quiasma. Es de notar que “el hombre <em>vil</em>” y “<em>Oh malvado</em>” en el lado ascendente contrastan con “Jehová” en dos sitios en el lado descendente; “ni…se ha humillado” en el lado ascendente contrasta con “abatida” y “humillada” en el lado descendente. La versión del Libro de Mormón nos ayuda a entender que sería el fracaso por igual del hombre vil y el varón—o gran hombre—en inclinarse humildemente delante del Señor que causaría Su ira sobre ellos. Por contraste, en la versión Reina-Valera el significado implícito es que el hombre vil y el gran hombre se inclinarían delante de los ídolos, lo cual provocaría la ira del Señor. “Métete en la peña” y “escóndete en el polvo” son declaraciones comparables, las cuales describen el miedo y la evasión inútil de los malvados cuando venga el Señor.</p>
<p>¿Tenía José Smith el entendimiento suficiente de todas estas sutilezas en los escritos de Isaías para haber fabricado el Libro de Mormón? Es claro, gracias a estos ejemplos, que él lo tradujo por medio de la dirección divina de una fuente antigua, tal como testificó.<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn20"><sup><sup>[20]</sup></sup></a> No existe ninguna posibilidad que José Smith pudiera haber aprendido en cuanto al quiasma por medio de canales académicos. Nadie en América, menos en el estado de Nueva York, entendía plenamente el quiasma en 1829; de hecho, no fue sino hasta muchos años después de la muerte del profeta José Smith que los libros comenzaron a salir en Europa que describen esta forma poética. ¿Cómo podría José haber pensado en las palabras exactas para rellenar los pedazos que faltaban en estos quiasmas?<a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_edn21"><sup><sup>[21]</sup></sup></a> Estos ejemplos de quiasma muestran que el Libro de Mormón es un texto más puro, o un libro más correcto, tal como lo declaró el profeta y añaden a nuestro testimonio de que el Libro de Mormón es verdadero. Fue traducido por medio de la inspiración divina por José Smith, que fue un profeta de Dios.</p>
<p>Algunos de los pasajes más conocidos en los escritos de Isaías son quiasmáticos. En vez de ser presentado con un catálogo exhaustivo en este comentario, el lector se beneficia más con alguna instrucción sobre cómo reconocer e interpretar independientemente los quiasmas. Los quiasmas presentados en este comentario son los que tienen algún significado doctrinal.</p>
<p>Para comenzar a desarrollar la habilidad de reconocer los quiasmas en el texto bíblico, el lector necesitaría un surtido de lápices de colores. Cada color distinto se usa para marcar elementos similares o relacionados en el texto. Los versículos <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/29.10-14?lang=spa#9">10 al 14 de Isaías 29</a> proporcionan un ejemplo razonablemente complejo para la instrucción:</p>
<p>(10) Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de profundo sueño, y cerró vuestros ojos; cubrió a los profetas, y a vuestros gobernantes y a los videntes.<br />
(11) Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual darán al que sabe leer y le dirán: Lee ahora esto, y él dirá: No puedo, porque está sellado.<br />
(12) Y si se da el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto, él dirá: No sé leer.<br />
(13) Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se me acerca con su boca y con sus labios me honra, pero ha alejado su corazón de mí, y su temor de mí ha sido enseñado por mandamiento de hombres;<br />
(14) por tanto, he aquí que nuevamente haré una obra maravillosa entre este pueblo, una obra maravillosa y un prodigio; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la prudencia de sus prudentes.</p>
<p>Primeramente, en el versículo 13, note que las palabras “se me acerca” son opuestas en su significado a “ha alejado”, presentando nuestra primera pista de la estructura quiasmática. Subraye estas palabras en azul (las opciones de colores son puramente arbitrarias). Después, note que los nombres de dos partes del cuerpo ocurren entre estas dos frases: “boca” y “labios”. Subraye éstos en rojo.</p>
<p>Después, busque frases que son similares, opuestas o relacionadas precedentes y siguientes a las frases ya subrayadas. Nótese que la frase anterior en el versículo 13, “se me acerca”, es lo opuesto de la frase siguiente, “pero ha alejado su corazón de mí”. Subraye estas frases de color naranja.</p>
<p>Nótese en el versículo 11 la frase “al que sabe leer”. Ésta frase hace juego con “sus sabios” en el versículo 14; coloree estos de verde. En el versículo 10 nótese que la frase “cubrió a los profetas, y a vuestros gobernantes y a los videntes” es semejante en sentido con “se desvanecerá la prudencia de sus prudentes” en el versículo 14. Subraye estas frases en púrpura.</p>
<p>Hasta este punto hemos identificado juegos de frases que son similares u opuestas. Las parejas remanentes en este pasaje son complementarias y requerirán más habilidad para identificarse. Sin embargo, nuestra tarea se hace más fácil por haber reducido dónde debemos buscar para encontrar las frases complementarias. En el versículo 13, “Dice pues el Señor” es complementario a “nuevamente haré” en el versículo 14. Subraye estas frases en color naranja.</p>
<p>Ahora nótese en el versículo 13 que la frase “porque este pueblo” precede “se me acerca” que ya hemos subrayado, y que su opuesto, “ha alejado”, es seguido por “su temor de mí”. Subraye estas dos nuevas frases en color rosado.</p>
<p>Finalmente, nótese que “el libro” en el versículo 12 es complementario a “una obra maravillosa”. Subraye estas dos frases en amarillo. Aunque las dos frases no parecen estar relacionadas hasta que eliminamos todo lo demás antes y después de ellas, el reconocer que son complementarias es de gran importancia en llegar a entender la restauración de los últimos días y la visión profética de ésta que tenía Isaías.</p>
<p>Una vez que se reconozcan los elementos del quiasma en Isaías 29: 10-14, la secuencia se podría poner en un diagrama:</p>
<p>A: (10) Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de profundo sueño, y cerró vuestros ojos; <strong>cubrió a los profetas</strong>, y a <strong>vuestros gobernantes y a los videntes</strong>.<br />
B: (11) Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual darán <strong>al que sabe leer</strong> y le dirán: Lee ahora esto, y él dirá: No puedo, porque está sellado.<br />
C: (12) Y si se da el <strong>libro</strong> al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto, él dirá: No sé leer.<br />
D: (13) Dice, pues, el <strong>Señor</strong>:<br />
E: Porque <strong>este pueblo</strong><br />
F:<strong> se me acerca</strong><br />
G: con su <strong>boca</strong><br />
G: y con sus <strong>labios</strong> me honra,<br />
F: pero ha <strong>alejado su</strong> <strong>corazón de mí</strong>,<br />
E: y <strong>su temor de mí</strong> ha sido enseñado por mandamiento de hombres;<br />
D: (14) por tanto, he aquí que <strong>nuevamente haré</strong><br />
C: <strong>una obra maravillosa</strong> entre este pueblo, una obra maravillosa y un prodigio;<br />
B: porque perecerá la sabiduría de <strong>sus sabios</strong>,<br />
A: y <strong>se desvanecerá la prudencia de sus prudentes</strong>.</p>
<p>Finalmente, las relaciones identificadas al reconocer y diagramar el quiasma son resumidas así: “Cubrió a los profetas, y a vuestros gobernantes y a los videntes” es equivalente a “se desvanecerá la prudencia de sus prudentes”, proveyendo una descripción complementaria de los que tengan el poder de decisión del tiempo predicho. “Sus prudentes” cuyo entendimiento sería ocultado, o eclipsado, por el contenido del libro incluirían los que pretenden ser profetas, principales y videntes para la gente. “Al que sabe leer” se compara con “perecerá la sabiduría de sus sabios”, aclarando que los sabios cuya sabiduría perecería incluyen los educados, o los letrados. “Si se da el libro al que no sabe leer” complementa “una obra maravillosa entre este pueblo, una obra maravillosa y un prodigio”, que revela el sentido intencionado por Isaías de que el Libro de Mormón sería una parte muy significativa de la “obra maravillosa” de la cual se habló. “Se me acerca<strong>” </strong>contrasta con “ha alejado su corazón de mí”, dando hincapié al carácter superficial de las creencias del pueblo; y “con su boca” se asemeja a “con sus labios me honra”, para formar el foco central del quiasma. La restauración, incluyendo la venida del Libro de Mormón, se llevaría a cabo en un tiempo de corazones duros y mentes cerradas, cuando los hombres honrarían al Señor con sus labios, es decir con palabrería, pero fallarían en honrarlo con el corazón, o el espíritu.</p>
<p><em>Notas</em></p>
<hr size="1" />
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref1">[1]</a>. Avraham Gileadi, <em>The Book of Isaiah: A new translation with interpretive keys from the Book of Mormón </em>[<em>El Libro de Isaías: Una nueva traducción con claves interpretativas del Libro de Mormón</em>]: Deseret Book Company, P.O. Box 30178, Salt Lake City, Utah 84130, 1988, 250 pág.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref2">[2]</a>. Gileadi, 1988, pág. 7‑18.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref3">[3]</a>. Véase Genesís 28:10.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref4">[4]</a>. Véase Genesís 30:25-43.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref5">[5]</a>. Véase Genesís 32:24-31; 35:6-15.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref6">[6]</a>. Gileadi, 1988, pág.. 8.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref7">[7]</a>. Gileadi, 1988, pág. 9.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref8">[8]</a>. Donald W. Parry, <em>Harmonizing Isaiah</em> [<em>La Armonización de Isaías</em>]: Foundation for Ancient Research and Mormon Studies (FARMS) [Fundación para Investigación Clásica y Estudios Mormones] en Brigham Young University, Provo, Utah, EE.UU., 2001, pág.17-27.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref9">[9]</a>. Donald W. Parry, Jay A. Parry y Tina M. Peterson, <em>Understanding Isaiah</em> [<em>Entendiendo a Isaías</em>]: Deseret Book Company, Salt Lake City, Utah, 1998, 659 pág.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref10">[10]</a>. Véase Éter12:6; Doctrina y Convenios 105:19. contrasta con Mateo 12:39; 16:4.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref11">[11]</a>. Véase Gileadi, 1988, pág. 22.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref12">[12]</a> . Real Academia Española, <em>Diccionario de la lengua Española, </em>vigésima segunda edición: <em>ji</em>, Vigésima segunda letra del alfabeto griego (<em>Χ</em><em>, χ</em>), edición del Internet, http://buscon.rae.es/drael/</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref13">[13]</a>. Ernest Klein, <em>A comprehensive etymological dictionary of the english lLanguage</em> [<em>Un diccionario comprensivo etimológico del idioma inglés</em>]<em>:</em> 1971, Elsevier Publishing Company, 52 Vanderbilt Avenue, New York, NY 10017, <em>Chiasmus</em>, pág. 130.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref14">[14]</a>. Véase John W. Welch, “Chiasmus in the Book of Mormon [Quiasma en el Libro de Mormón]”: BYU Studies 10, no. 1, pág. 1-2, 1969.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref15">[15]</a>. Victor L. Ludlow, <em>Isaiah: Prophet, Seer, and Poet</em> [<em>Isaías: Profeta, Vidente, y Poeta</em>]: Deseret Book Company, Salt Lake City, Utah, 1982, pág. 370-371.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref16">[16]</a>. Véase Isaías 28:16 y comentario perteneciente.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref17">[17]</a>. Doctrina y Convenios 97:21.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref18">[18]</a>. Parry, 2001, pág. 257 (Aprendiz 2).</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref19">[19]</a>. 2 Nefi 12:5‑6.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref20">[20]</a>. El Libro de Mormón—Introducción (edición de 1993 en español) dice: “Declaré a los hermanos que ël Libro de Mormón era ël más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra religión; y que un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro”. Véase también <em>La Perla de Gran Precio</em>, José Smith—Historia 1:59-68.</p>
<p><a href="post.php?post=198&amp;action=edit#_ednref21">[21]</a>. John W. Welch, 1969, pág. 6. Compárese José Smith—Historia 1:3, 22-23, 27, 48, 55.</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/524/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/524/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/524/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/524/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/524/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/524/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/524/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/524/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/524/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/524/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/524/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/524/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/524/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/524/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=524&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-4-artificios-estructurales-usados-por-isaias-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://isaiascomentario.files.wordpress.com/2010/11/zionlaw3_eng.jpg?w=300" medium="image">
			<media:title type="html">ZionLaw3_eng</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Introducción 5: ¿Quién escribió el libro de Isaías?</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-5-%c2%bfquien-escribio-el-libro-de-isaias-3/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-5-%c2%bfquien-escribio-el-libro-de-isaias-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 10:03:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[00 Introducción 5]]></category>
		<category><![CDATA[Introducción 5]]></category>
		<category><![CDATA[¿quién escribió el libro de isaías?]]></category>
		<category><![CDATA[escribió en clave lo que vio]]></category>
		<category><![CDATA[introducción 5]]></category>
		<category><![CDATA[isaías introducción 5]]></category>
		<category><![CDATA[libro de mormón]]></category>
		<category><![CDATA[se le mostró a isaías]]></category>
		<category><![CDATA[se le mostró a isaías el profeta toda la existencia humana]]></category>
		<category><![CDATA[toda la existencia humana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=521</guid>
		<description><![CDATA[Hay una creencia entre los eruditos bíblicos que el libro de Isaías fue escrito por más de una persona.[1], [2] Los eruditos suponen que la escritura original incluyó los capítulos 1 a 35; los capítulos 36 a 39, llamados “los &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-5-%c2%bfquien-escribio-el-libro-de-isaias-3/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=521&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hay una creencia entre los eruditos bíblicos que el libro de Isaías fue escrito por más de una persona.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a><sup>, <a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn2"><sup>[2]</sup></a></sup> Los eruditos suponen que la escritura original incluyó los capítulos 1 a 35; los capítulos 36 a 39, llamados “los capítulos históricos” fueron añadidos como un apéndice histórico por causa de la prominencia de Isaías durante el reinado de Ezequías. Los capítulos 40 al 66, según los eruditos, debieron haber sido escritos mucho más tarde, casi al final del cautiverio babilónico por una o varias personas. Evidencia citada por múltiples autores incluye el punto de vista del escritor o escritores durante el exilio babilónico—hablando y estando entre los Judíos en exilio. Ellos declaran que el punto de vista de cada profeta del Antiguo Testamento, no importa cuán lejos en el futuro podían ver, siempre se basa en su propia época, y sus palabras son para la amonestación o estímulo de aquellos que viven en ella.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a> ¿Cómo podía Isaías haber sabido el nombre del rey persa, Ciro, que permitiría a los exiliados a volver a Jerusalén? ellos discuten retóricamente. Considere Isaías 44:28: “El que dice de Ciro: Es mi pastor y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir de Jerusalén: Sea edificada; y del templo: Sea fundado”.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a></p>
<p>Otras líneas de evidencia citadas incluyen variaciones en el estilo y el tema que distinguen los capítulos posteriores. Por ejemplo, las palabras o expresiones en el hebreo original que son características de los capítulos 1 a 39, pero ausentes de los capítulos posteriores, incluyen “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.24?lang=spa#23">el</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/3.1?lang=spa#primary">Señor</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.16?lang=spa#15">Jehová</a></span> de <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.33?lang=spa#32">los</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/19.4?lang=spa#3">ejércitos</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.11?lang=spa#10">Jehová</a></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.19?lang=spa#18">exaltado</a></span>” <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/5.16?lang=spa#15">o</a></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/28.21?lang=spa#20">siendo</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.18?lang=spa#17">exaltado</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a> “la <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/5.14?lang=spa#13">gloria</a></span>” de <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/8.7?lang=spa#6">una</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.16,%2018?lang=spa#15">nación</a></span>;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a> la <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/5.25?lang=spa#24">mano</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.12,%2017,%2021?lang=spa#11">de</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.4?lang=spa#3">Jehová</a></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/14.26-27?lang=spa#25">extendida</a></span>” <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/23.11?lang=spa#10">en</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/31.3?lang=spa#2">juicio</a></span>;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> “cabeza y cola, <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.14?lang=spa#13">rama</a></span> y <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/19.15?lang=spa#14">caña</a></span>”<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a> usado figurativamente; y la palabra <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/7.3?lang=spa#2">muy</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.20,%2021?lang=spa#19">característica</a></span> “el <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/11.11?lang=spa#10">remanente</a></span>” (o, “los remanentes”).<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a><sup>, <a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn11"><sup>[11]</sup></a></sup> Las palabras o expresiones en el  hebreo original que son características de los capítulos 40 a 66, pero ausentes de los capítulos anteriores, <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.5,%206?lang=spa#4">incluyen</a></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.26?lang=spa#25">toda</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/66.16?lang=spa#15">carne</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a> “<a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.17?lang=spa#16">como</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.11,%2012?lang=spa#10">nada</a>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.26?lang=spa#25">levantarse</a></span>”, o “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.18?lang=spa#17">alza</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/51.6?lang=spa#5">los</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/60.4?lang=spa#3">ojos</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a> “<a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.8,%209?lang=spa#7">escoger</a>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a> “alabanza” en forma de <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/42.8,%2010?lang=spa#7">verbo</a></span> o <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.21?lang=spa#20">nombre</a></span>;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a> “lo que <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.23?lang=spa#22">ha</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.7?lang=spa#6">de</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.11?lang=spa#10">venir</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/42.9?lang=spa#8">salirse</a></span> a <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.4?lang=spa#3">luz</a></span>” o “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.8?lang=spa#7">brotarse</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn18"><sup><sup>[18]</sup></sup></a> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.15,%2017,%2019?lang=spa#14">arrodillarse</a></span>” o “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/46.6?lang=spa#5">postrarse</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn19"><sup><sup>[19]</sup></sup></a> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.23?lang=spa#22">prorrumpirse</a></span> en <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.13?lang=spa#12">alabanza</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn20"><sup><sup>[20]</sup></sup></a> la “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/48.2?lang=spa#1">santa</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/52.1?lang=spa#primary">ciudad</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn21"><sup><sup>[21]</sup></sup></a> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.18?lang=spa#17">ser</a></span> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/50.3?lang=spa#2">vestido</a>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn22"><sup><sup>[22]</sup></sup></a> referencia frecuente a los “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.17?lang=spa#16">hijos</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.22,%2025?lang=spa#21">de</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/51.20?lang=spa#19">Sión</a></span>”;<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn23"><sup><sup>[23]</sup></sup></a> y expresiones de Jehová que incluyen las palabras “<a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.10-13,%2015?lang=spa#9">yo soy</a>”.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn24"><sup><sup>[24]</sup></sup></a> Otras frases comunes a ambas partes anteriores y posteriores del libro se explican como la “influencia de las profecías de Isaías sobre el autor [o autores] de los capítulos 40 a 66”.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn25"><sup><sup>[25]</sup></sup></a></p>
<p>Aún otras líneas de evidencia citadas por los eruditos bíblicos en apoyo de esta hipótesis incluyen diferencias de ideas y doctrinas fundamentales y el manejo muy distinto de profecías Mesiánicas.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn26"><sup><sup>[26]</sup></sup></a></p>
<p>¿Qué podemos decir de estas afirmaciones? La respuesta más sencilla es que se le mostró a Isaías el profeta toda la existencia humana, y entonces él escribió en clave lo que vio, para ser comprendido separadamente por los pueblos en dispensaciones diferentes en épocas diferentes del mundo. No sólo habló a los judíos de su propio tiempo; también se dirigió a aquellos que vivieron al final del cautiverio babilónico y en la época de Cristo, y a los judíos y gentiles por igual que vivirían en los últimos días. La estructura fundamental del libro entero de Isaías, mencionada en el capítulo introductorio anterior y citada por Gileadi,<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn27"><sup><sup>[27]</sup></sup></a> <em>oculta </em>su mensaje a los que no ven la estructura y <em>revela </em>su mensaje a los que la ven, proporcionando un gran escollo para los eruditos. El mensaje del Señor a Ciro, dado por Isaías, en verdad fue escrito 150 años antes del tiempo de Ciro. Sin duda, esto convenció a Ciro de la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.28?lang=spa#27">autenticidad</a> del <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.1-14?lang=spa#primary">mensaje</a></span>.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn28"><sup><sup>[28]</sup></sup></a></p>
<p>El Libro de Mormón provee evidencia definitiva que el Libro de Isaías, incluyendo las partes anteriores y la parte posterior que son discutidas por los eruditos bíblicos, fueron escritas antes del año 600 aC.  Esto presenta como insostenible la hipótesis que otros autores escribieron los capítulos posteriores en el tiempo del regreso de los judíos del exilio en Babilonia. Pasajes de Isaías que se citan en el Libro de Mormón vienen de los capítulos 1-39 así como de los capítulos 40-66. Estos pasajes, citados por varios profetas, incluyen Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/12?lang=spa">2</a> a <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/24?lang=spa">14</a>,<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn29"><sup><sup>[29]</sup></sup></a> <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/27?lang=spa">Isaías</a> <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/27?lang=spa">29</a>,<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn30"><sup><sup>[30]</sup></sup></a> e Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/20?lang=spa">48</a> y <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/21?lang=spa">49</a>,<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn31"><sup><sup>[31]</sup></sup></a> citados por Nefi; <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/mosiah/14?lang=spa">Isaías 53</a>,<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn32"><sup><sup>[32]</sup></sup></a> citado por el profeta Abinadí; e <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/22?lang=spa">Isaías 54</a>,<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn33"><sup><sup>[33]</sup></sup></a> citado por el Señor Jesucristo ya resucitado, durante Su ministerio entre los Nefitas en el ano 34 dC. Lehi salió de Jerusalén 600 años aC, envió a sus hijos de regreso a Jerusalén poco después para obtener las planchas de bronce de Labán, y las tomó con él en el desierto y finalmente las llevó  al <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/1.4?lang=spa#3">continente</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/3.1-3?lang=spa#primary">americano</a></span>.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn34"><sup><sup>[34]</sup></sup></a> Las planchas de bronce, Nefi infiere, contenían las escrituras <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/5.10-13?lang=spa#9">completas</a></span> de <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/20.11?lang=spa#10">Isaías</a></span>.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn35"><sup><sup>[35]</sup></sup></a></p>
<p>Un estudio conducido por computadora del lenguaje del libro de Isaías, administrado en la Universidad de Brigham Young (BYU), decididamente apoya la posición que el libro es solamente el trabajo de Isaías.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn36"><sup><sup>[36]</sup></sup></a> El estudio fue conducido por L. Lamar Adams, un erudito del Antiguo Testamento y miembro de la Oficina de Investigación Institucional de BYU, y Alvin C. Rencher, un profesor de estadística de BYU. Ellos afirman:</p>
<p>&#8220;Se encontró que varios tipos distintos de elementos estilísticos tienen variables indicando que son únicos en los capítulos 1 al 39 de Isaías y en los capítulos 40 al 66. Estos elementos incluyen prefijos de función, palabras indicadoras, preposiciones y conjunciones, ciertas familias de palabras, la primera letra y la última letra consonantes de las palabras hebreas, y los índices de repetición de ciertos tipos de frases. Las dos partes de Isaías con más alegaciones de haber sido escritas por autores distintos, los capítulos 1-39 y 40-66, se hallaron más similares en estilo que  cualquiera del grupo de control compuesto por otros 11 libros del Antiguo Testamento&#8221;.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn37"><sup><sup>[37]</sup></sup></a></p>
<p>El grupo de control consistió de muestras arbitrarias de los libros de Amós, Jeremías, Ezequiel, Oseas, Miqueas, Habacuc, Zacarías, Daniel, Esdras, Malaquías, y Nehemías. “El libro de Isaías”, ellos afirman, “también muestra mayor consistencia interna que cualquiera de los otros 11 libros”.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn38"><sup><sup>[38]</sup></sup></a></p>
<p>De interés particular son los coeficientes de correlación, una medida estadística de similitud, obtenidos de variables indicadoras identificables. Una variable indicadora, la familia de palabras de los nombres de las partes del cuerpo, muestra resultados convincentes. En los textos de control, el coeficiente de correlación medio es 0.18, mientras que el coeficiente de correlación para ambas partes de Isaías en cuestión es 0.99.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn39"><sup><sup>[39]</sup></sup></a> Otras variables indicadoras muestran resultados similares, aunque menos convincentes.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn40"><sup><sup>[40]</sup></sup></a></p>
<p>Los estudios anteriores del lenguaje de Isaías examinaron sólo unas pocas variables y así llegaron a conclusiones falsas. Tales estudios se están replanteando por algunos eruditos en la luz de este complejo y extenso estudio de BYU.<a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_edn41"><sup><sup>[41]</sup></sup></a></p>
<p>El Libro de Isaías manifiestamente fue escrito en su totalidad antes del año 600 aC y estuvo disponible a Lehi y su gente durante toda su historia. No sólo eran los escritos de Isaías aplicables a la gente de los tiempos antiguos; éstos son, en particular, proyectados para nosotros en los últimos días. Ya que éstas contienen profecías de los acontecimientos pertenecientes a la restauración del evangelio y el recogimiento de Israel, al establecimiento de Sión, y al reinado personal del Señor Jesucristo sobre la tierra, los escritos de Isaías son de suprema importancia para nosotros.</p>
<p><em>Notas</em></p>
<div>
<hr size="1" />
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref1">[1]</a>. J. R. Dummelow, <em>The One Volume Bible Commentary</em>: Macmillan Publishing Company, 866 Third Avenue, New York, NY 10022, 1908-1909, pág. 412-413.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref2">[2]</a>. Victor L. Ludlow, Isaiah: Prophet, Seer, and Poet [Isaías: Profeta, vidente, y poeta]: Deseret Book Company, Salt Lake City, Utah, 1982, pág. 541-549.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref3">[3]</a>. Dummelow, pág. 412.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref4">[4]</a>. Dummelow, pág. 412.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref5">[5]</a>. Isaías 1:24; 3:1; 10:16, 33; 19:4.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref6">[6]</a>. Isaías 2:11, 19; 5:16; 28:21; 30:18.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref7">[7]</a>. Isaías 5:14; 8:7; 10:16, 18.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref8">[8]</a>. Isaías 5:25; 9:12, 17, 21; 10:4; 14:26, 27; 23:11; 31:3.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref9">[9]</a>. Isaías 9:14; 19:15.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref10">[10]</a>. Isaías 7:3 (en el nombre <em>Sear-jasub</em>); 10:20, 21; 11:11.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref11">[11]</a>. Dummelow, pág. 412.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref12">[12]</a>. Isaías 40:5, 6; 49:26; 66:16.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref13">[13]</a>. Isaías 40:17; 41:11, 12.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref14">[14]</a>. Isaías 40:26; 49:18; 51:6; 60:4.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref15">[15]</a>. <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.8,%209?lang=spa#7">Isaías 41:8, 9</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.10,%2020?lang=spa#9">43:10</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.20?lang=spa#19">20</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref16">[16]</a>. Isaías 42:8, 10; 43:21.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref17">[17]</a>. Isaías 41:23; 44:7; 45:11.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref18">[18]</a>. Isaías 42:9; 44:4; 45:8.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref19">[19]</a>. Isaías 44:15, 17, 19; 46:6.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref20">[20]</a>. Isaías 44:23; 49:13.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref21">[21]</a>. Isaías 48:2; 52:1.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref22">[22]</a>. Isaías 49:18; 50:3.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref23">[23]</a>. Isaías 49:17, 22, 25; 51:20.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref24">[24]</a>. Isaías 43:10-13, 15.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref25">[25]</a>. Dummelow, pág. 412-413.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref26">[26]</a>. Dummelow, pág. 413.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref27">[27]</a>. Avraham Gileadi, <em>The Book of Isaiah: A new translation with interpretive keys from the Book of Mormón </em>[<em>El Libro de Isaías: Una nueva traducción con claves interpretativas del Libro de Mormón</em>]: Deseret Book Company, P.O. Box 30178, Salt Lake City, Utah 84130, 1988, pág. 7-9.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref28">[28]</a>. Véase Isaías 44:28; 45:1-14.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref29">[29]</a>. Véase 2 Nefi 12 a 24.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref30">[30]</a>. Véase 2 Nefi 27.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref31">[31]</a>. Véase 1 Nefi 20 y 21.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref32">[32]</a>. Véase Mosíah 14.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref33">[33]</a>. Véase 3 Nefi 22.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref34">[34]</a>. Véase 1 Nefi 1:4 y 1 Nefi 3:1-3.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref35">[35]</a>. Véase 1 Nefi 5:10-13; 3 Nefi 20:11.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref36">[36]</a>. L. Lamar Adams y Alvin C. Rencher, “A computer analysis of the Isaiah authorship problem”: BYU Studies, v. 15, no. 1, 1974, pág. 95-101.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref37">[37]</a>. Adams y Rencher, pág. 102.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref38">[38]</a>. Adams y Rencher, pág. 102.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref39">[39]</a>. Adams y Rencher, pág. 101.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref40">[40]</a>. Adams y Rencher, pág. 101.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=283&amp;action=edit#_ednref41">[41]</a>. Véase “Aclaración sobre el libro de Isaías”, Liahona, Abril de 1974, pág. 46-47.</p>
</div>
</div>
<p><!--[if gte mso 9]&gt;--></p>
<p>  Normal<br />
  0</p>
<p>  false<br />
  false<br />
  false</p>
<p>  MicrosoftInternetExplorer4</p>
<p><!--[if gte mso 9]&gt;--></p>
<p><!--[if !mso]&gt;--></p>
<p>st1\:*{behavior:url(#ieooui) }</p>
<p><!--[if gte mso 10]&gt;--></p>
<p> /* Style Definitions */<br />
 table.MsoNormalTable<br />
	{mso-style-name:&#8221;Table Normal&#8221;;<br />
	mso-tstyle-rowband-size:0;<br />
	mso-tstyle-colband-size:0;<br />
	mso-style-noshow:yes;<br />
	mso-style-parent:&#8221;";<br />
	mso-padding-alt:0in 5.4pt 0in 5.4pt;<br />
	mso-para-margin:0in;<br />
	mso-para-margin-bottom:.0001pt;<br />
	mso-pagination:widow-orphan;<br />
	font-size:10.0pt;<br />
	font-family:&#8221;Times New Roman&#8221;;<br />
	mso-ansi-language:#0400;<br />
	mso-fareast-language:#0400;<br />
	mso-bidi-language:#0400;}</p>
<p class="HText">Hay una creencia entre los eruditos bíblicos que el libro de Isaías fue escrito por más de una persona.<a title="" name="_ednref1" href="#_edn1"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[i]</span></sup></span></sup></span><sup>, <a title="" name="_ednref2" href="#_edn2"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[ii]</span></sup></span></span></sup> Los eruditos suponen que la escritura original incluyó los capítulos 1 a 35; los capítulos 36 a 39, llamados “los capítulos históricos” fueron añadidos como un apéndice histórico por causa de la prominencia de Isaías durante el reinado de Ezequías. Los capítulos 40 al 66, según los eruditos, debieron haber sido escritos mucho más tarde, casi al final del cautiverio babilónico por una o varias personas. Evidencia citada por múltiples autores incluye el punto de vista del escritor o escritores durante el exilio babilónico—hablando y estando entre los Judíos en exilio. Ellos declaran que el punto de vista de cada profeta del Antiguo Testamento, no importa cuán lejos en el futuro podían ver, siempre se basa en su propia época, y sus palabras son para la amonestación o estímulo de aquellos que viven en ella.<a title="" name="_ednref3" href="#_edn3"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[iii]</span></sup></span></sup></span> ¿Cómo podía Isaías haber sabido el nombre del rey persa, Ciro, que permitiría a los exiliados a volver a Jerusalén? ellos discuten retóricamente. Considere Isaías 44:28: “El que dice de Ciro: Es mi pastor y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir de Jerusalén: Sea edificada; y del templo: Sea fundado”.<a title="" name="_ednref4" href="#_edn4"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[iv]</span></sup></span></sup></span></p>
<p class="HText">Otras líneas de evidencia citadas incluyen variaciones en el estilo y el tema que distinguen los capítulos posteriores. Por ejemplo, las palabras o expresiones en el hebreo original que son características de los capítulos 1 a 39, pero ausentes de los capítulos posteriores, incluyen “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/1.24?lang=spa#23">el</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/3.1?lang=spa#primary">Señor</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.16?lang=spa#15">Jehová</a></span> de <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.33?lang=spa#32">los</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/19.4?lang=spa#3">ejércitos</a></span>”;<a title="" name="_ednref5" href="#_edn5"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[v]</span></sup></span></sup></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.11?lang=spa#10">Jehová</a></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/2.19?lang=spa#18">exaltado</a></span>” <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/5.16?lang=spa#15">o</a></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/28.21?lang=spa#20">siendo</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/30.18?lang=spa#17">exaltado</a></span>”;<a title="" name="_ednref6" href="#_edn6"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[vi]</span></sup></span></sup></span> “la <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/5.14?lang=spa#13">gloria</a></span>” de <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/8.7?lang=spa#6">una</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.16,%2018?lang=spa#15">nación</a></span>;<a title="" name="_ednref7" href="#_edn7"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[vii]</span></sup></span></sup></span> la <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/5.25?lang=spa#24">mano</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.12,%2017,%2021?lang=spa#11">de</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.4?lang=spa#3">Jehová</a></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/14.26-27?lang=spa#25">extendida</a></span>” <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/23.11?lang=spa#10">en</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/31.3?lang=spa#2">juicio</a></span>;<a title="" name="_ednref8" href="#_edn8"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[viii]</span></sup></span></sup></span> “cabeza y cola, <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/9.14?lang=spa#13">rama</a></span> y <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/19.15?lang=spa#14">caña</a></span>”<a title="" name="_ednref9" href="#_edn9"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[ix]</span></sup></span></sup></span> usado figurativamente; y la palabra <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/7.3?lang=spa#2">muy</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/10.20,%2021?lang=spa#19">característica</a></span> “el <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/11.11?lang=spa#10">remanente</a></span>” (o, “los remanentes”).<a title="" name="_ednref10" href="#_edn10"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[x]</span></sup></span></sup></span><sup>, <a title="" name="_ednref11" href="#_edn11"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xi]</span></sup></span></span></sup> Las palabras o expresiones en el hebreo original que son características de los capítulos 40 a 66, pero ausentes de los capítulos anteriores, <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.5,%206?lang=spa#4">incluyen</a></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.26?lang=spa#25">toda</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/66.16?lang=spa#15">carne</a></span>”;<a title="" name="_ednref12" href="#_edn12"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xii]</span></sup></span></sup></span> “<a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.17?lang=spa#16">como</a> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.11,%2012?lang=spa#10">nada</a>”;<a title="" name="_ednref13" href="#_edn13"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xiii]</span></sup></span></sup></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/40.26?lang=spa#25">levantarse</a></span>”, o “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.18?lang=spa#17">alza</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/51.6?lang=spa#5">los</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/60.4?lang=spa#3">ojos</a></span>”;<a title="" name="_ednref14" href="#_edn14"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xiv]</span></sup></span></sup></span> “<a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.8,%209?lang=spa#7">escoger</a>”;<a title="" name="_ednref15" href="#_edn15"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xv]</span></sup></span></sup></span> “alabanza” en forma de <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/42.8,%2010?lang=spa#7">verbo</a></span> o <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.21?lang=spa#20">nombre</a></span>;<a title="" name="_ednref16" href="#_edn16"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xvi]</span></sup></span></sup></span> “lo que <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.23?lang=spa#22">ha</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.7?lang=spa#6">de</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.11?lang=spa#10">venir</a></span>”;<a title="" name="_ednref17" href="#_edn17"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xvii]</span></sup></span></sup></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/42.9?lang=spa#8">salirse</a></span> a <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.4?lang=spa#3">luz</a></span>” o “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.8?lang=spa#7">brotarse</a></span>”;<a title="" name="_ednref18" href="#_edn18"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xviii]</span></sup></span></sup></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.15,%2017,%2019?lang=spa#14">arrodillarse</a></span>” o “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/46.6?lang=spa#5">postrarse</a></span>”;<a title="" name="_ednref19" href="#_edn19"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xix]</span></sup></span></sup></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.23?lang=spa#22">prorrumpirse</a></span> en <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.13?lang=spa#12">alabanza</a></span>”;<a title="" name="_ednref20" href="#_edn20"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xx]</span></sup></span></sup></span> la “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/48.2?lang=spa#1">santa</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/52.1?lang=spa#primary">ciudad</a></span>”;<a title="" name="_ednref21" href="#_edn21"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxi]</span></sup></span></sup></span> “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.18?lang=spa#17">ser</a></span> <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/50.3?lang=spa#2">vestido</a>”;<a title="" name="_ednref22" href="#_edn22"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxii]</span></sup></span></sup></span> referencia frecuente a los “<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.17?lang=spa#16">hijos</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/49.22,%2025?lang=spa#21">de</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/51.20?lang=spa#19">Sión</a></span>”;<a title="" name="_ednref23" href="#_edn23"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxiii]</span></sup></span></sup></span> y expresiones de Jehová que incluyen las palabras “<a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.10-13,%2015?lang=spa#9">yo soy</a>”.<a title="" name="_ednref24" href="#_edn24"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxiv]</span></sup></span></sup></span> Otras frases comunes a ambas partes anteriores y posteriores del libro se explican como la “influencia de las profecías de Isaías sobre el autor [o autores] de los capítulos 40 a 66”.<a title="" name="_ednref25" href="#_edn25"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxv]</span></sup></span></sup></span></p>
<p class="HText">Aún otras líneas de evidencia citadas por los eruditos bíblicos en apoyo de esta hipótesis incluyen diferencias de ideas y doctrinas fundamentales y el manejo muy distinto de profecías Mesiánicas.<a title="" name="_ednref26" href="#_edn26"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxvi]</span></sup></span></sup></span></p>
<p class="HText">¿Qué podemos decir de estas afirmaciones? La respuesta más sencilla es que se le mostró a Isaías el profeta toda la existencia humana, y entonces él escribió en clave lo que vio, para ser comprendido separadamente por los pueblos en dispensaciones diferentes en épocas diferentes del mundo. No sólo habló a los judíos de su propio tiempo; también se dirigió a aquellos que vivieron al final del cautiverio babilónico y en la época de Cristo, y a los judíos y gentiles igualmente que vivirían en los últimos días. La estructura fundamental del libro entero de Isaías, mencionada en el capítulo introductorio anterior y citada por Gileadi,<a title="" name="_ednref27" href="#_edn27"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxvii]</span></sup></span></sup></span> <em>oculta </em>su mensaje a los que no ven la estructura y <em>revela </em>su mensaje a los que la ven, proporcionando un gran escollo para los eruditos. El mensaje del Señor a Ciro, dado por Isaías, en verdad fue escrito 150 años antes del tiempo de Ciro. Sin duda, esto convenció a Ciro de la <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/44.28?lang=spa#27">autenticidad</a> del <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/45.1-14?lang=spa#primary">mensaje</a></span>.<a title="" name="_ednref28" href="#_edn28"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxviii]</span></sup></span></sup></span></p>
<p class="HText">El Libro de Mormón provee evidencia definitiva que el Libro de Isaías, incluyendo las partes anteriores y la parte posterior que son discutidas por los eruditos bíblicos, fueron escritas antes del año 600 aC. Esto presenta como insostenible la hipótesis que otros autores escribieron los capítulos posteriores en el tiempo del regreso de los judíos del exilio en Babilonia. Pasajes de Isaías que se citan en el Libro de Mormón vienen de los capítulos 1-39 así como de los capítulos 40-66. Estos pasajes, citados por varios profetas, incluyen Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/12?lang=spa">2</a> a <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/24?lang=spa">14</a>,<a title="" name="_ednref29" href="#_edn29"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxix]</span></sup></span></sup></span> <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/27?lang=spa">Isaías</a> <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/2-ne/27?lang=spa">29</a>,<a title="" name="_ednref30" href="#_edn30"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxx]</span></sup></span></sup></span> e Isaías <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/20?lang=spa">48</a> y <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/21?lang=spa">49</a>,<a title="" name="_ednref31" href="#_edn31"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxxi]</span></sup></span></sup></span> citados por Nefi; <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/mosiah/14?lang=spa">Isaías 53</a>,<a title="" name="_ednref32" href="#_edn32"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxxii]</span></sup></span></sup></span> citado por el profeta Abinadí; e <a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/22?lang=spa">Isaías 54</a>,<a title="" name="_ednref33" href="#_edn33"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxxiii]</span></sup></span></sup></span> citado por el Señor Jesucristo ya resucitado, durante Su ministerio entre los nefitas en el año 34 dC. Lehi salió de Jerusalén 600 años aC, envió a sus hijos de regreso a Jerusalén poco después para obtener las planchas de bronce de Labán, y las tomó con él en el desierto y finalmente las llevó al <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/1.4?lang=spa#3">continente</a></span> <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/3.1-3?lang=spa#primary">americano</a></span>.<a title="" name="_ednref34" href="#_edn34"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxxiv]</span></sup></span></sup></span> Las planchas de bronce, Nefi infiere, contenían las Escrituras <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/bofm/1-ne/5.10-13?lang=spa#9">completas</a></span> de <span style="text-decoration:underline;"><a href="http://lds.org/scriptures/bofm/3-ne/20.11?lang=spa#10">Isaías</a></span>.<a title="" name="_ednref35" href="#_edn35"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxxv]</span></sup></span></sup></span></p>
<p class="HText">Un estudio conducido por computadora del lenguaje del libro de Isaías, administrado en la Universidad de Brigham Young (BYU), decididamente apoya la posición que el libro es solamente la obra de Isaías.<a title="" name="_ednref36" href="#_edn36"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxxvi]</span></sup></span></sup></span> El estudio fue conducido por L. Lamar Adams, un erudito del Antiguo Testa-mento y miembro de la Oficina de Investigación Institucional de BYU, y Alvin C. Rencher, un profesor de estadística de BYU. Ellos afirman:</p>
<p class="HText" style="text-indent:0;margin:4pt 0 4pt .5in;">Se encontró que varios tipos distintos de elementos estilísticos tienen variables indicando que son únicos en los capítulos 1 al 39 de Isaías y en los capítulos 40 al 66. Estos elementos incluyen prefijos de función, palabras indicadoras, preposiciones y conjunciones, ciertas familias de palabras, la primera letra y la última letra consonantes de las palabras hebreas, y los índices de repetición de ciertos tipos de frases. Las dos partes de Isaías con más alegaciones de haber sido escritas por autores distintos, los capítulos 1-39 y 40-66, se hallaron más similares en estilo que cualquier del grupo de control compuesto por otros 11 libros del Antiguo Testamento.<a title="" name="_ednref37" href="#_edn37"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxxvii]</span></sup></span></sup></span></p>
<p class="HText">El grupo de control consistió de muestras arbitrarias de los libros de Amós, Jeremías, Ezequiel, Oseas, Miqueas, Habacuc, Zacarías, Daniel, Esdras, Malaquías, y Nehemías. “El libro de Isaías”, ellos afirman, “también muestra mayor consistencia interna que cualquier de los otros 11 libros”.<a title="" name="_ednref38" href="#_edn38"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxxviii]</span></sup></span></sup></span></p>
<p class="HText">De interés particular son los coeficientes de correlación, una medida estadística de similitud, obtenidos de variables indicadoras identificables. Una variable indicadora, la familia de palabras de los nombres de las partes del cuerpo, muestra resultados convincentes. En los textos de control, el coeficiente de correlación medio es 0.18, mientras que el coeficiente de correlación para ambas partes de Isaías en cuestión es 0.99.<a title="" name="_ednref39" href="#_edn39"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xxxix]</span></sup></span></sup></span> Otras variables indicadoras muestran resultados similares, aunque menos convincentes.<a title="" name="_ednref40" href="#_edn40"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xl]</span></sup></span></sup></span></p>
<p class="HText">Los estudios anteriores del lenguaje de Isaías examinaron sólo unas pocas variables y así llegaron a conclusiones falsas. Tales estudios se están replanteando por algunos eruditos en la luz de este complejo y extenso estudio de BYU.<a title="" name="_ednref41" href="#_edn41"></a><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span class="MsoFootnoteReference"><sup><span style="font-size:12pt;" lang="ES-PE">[xli]</span></sup></span></sup></span></p>
<p class="HText">El Libro de Isaías manifiestamente fue escrito en su totalidad antes del año 600 aC y estuvo disponible a Lehi y su gente durante toda su historia. No sólo eran los escritos de Isaías aplicables a la gente de los tiempos antiguos; éstos son, en particular, proyectados para nosotros en los últimos días. Ya que éstas contienen profecías de los acontecimientos pertenecientes a la restauración del evangelio y el recogimiento de Israel, al establecimiento de Sión, y al reinado personal del Señor Jesucristo sobre la tierra, los escritos de Isaías son de suprema importancia para nosotros.</p>
<p class="MsoNormal">
<p class="MsoNormal"><span class="HNotas">Notas</span></p>
<div></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div id="edn1">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn1" href="#_ednref1"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[i]</span></span></span>.      J. R. Dummelow, <em>The One Volume Bible Commentary</em> [Comentario Bíbilico en un volumen]:  Macmillan Publishing Company, 866 Third Avenue, New York, NY 10022, 1908-1909, pág. 412-413.</p>
</div>
<div id="edn2">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn2" href="#_ednref2"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[ii]</span></span></span>.     Victor L. Ludlow, Isaiah: Prophet, Seer, and Poet [Isaías: Profeta, vidente, y poeta]: Deseret Book Company, Salt Lake City, Utah, 1982, pág. 541-549.</p>
</div>
<div id="edn3">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn3" href="#_ednref3"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[iii]</span></span></span>.    Dummelow, pág. 412.</p>
</div>
<div id="edn4">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn4" href="#_ednref4"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[iv]</span></span></span>.    Dummelow, pág. 412.</p>
</div>
<div id="edn5">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn5" href="#_ednref5"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[v]</span></span></span>.     Isaías 1:24; 3:1; 10:16, 33; 19:4.</p>
</div>
<div id="edn6">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn6" href="#_ednref6"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[vi]</span></span></span>.    Isaías 2:11, 19; 5:16; 28:21; 30:18.</p>
</div>
<div id="edn7">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn7" href="#_ednref7"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[vii]</span></span></span>.   Isaías 5:14; 8:7; 10:16, 18.</p>
</div>
<div id="edn8">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn8" href="#_ednref8"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[viii]</span></span></span>. Isaías 5:25; 9:12, 17, 21; 10:4; 14:26, 27; 23:11; 31:3.</p>
</div>
<div id="edn9">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn9" href="#_ednref9"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[ix]</span></span></span>.    Isaías 9:14; 19:15.</p>
</div>
<div id="edn10">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn10" href="#_ednref10"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[x]</span></span></span>.     Isaías 7:3 (en el nombre <em>Sear-jasub</em>); 10:20, 21; 11:11.</p>
</div>
<div id="edn11">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn11" href="#_ednref11"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xi]</span></span></span>.    Dummelow, pág. 412.</p>
</div>
<div id="edn12">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn12" href="#_ednref12"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xii]</span></span></span>.   Isaías 40:5, 6; 49:26; 66:16.</p>
</div>
<div id="edn13">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn13" href="#_ednref13"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xiii]</span></span></span>. Isaías 40:17; 41:11, 12.</p>
</div>
<div id="edn14">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn14" href="#_ednref14"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xiv]</span></span></span>. Isaías 40:26; 49:18; 51:6; 60:4.</p>
</div>
<div id="edn15">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn15" href="#_ednref15"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xv]</span></span></span>.   <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/41.8,%209?lang=spa#7">Isaías 41:8, 9</a>; <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.10,%2020?lang=spa#9">43:10</a>, <a href="http://lds.org/scriptures/ot/isa/43.20?lang=spa#19">20</a>.</p>
</div>
<div id="edn16">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn16" href="#_ednref16"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xvi]</span></span></span>. Isaías 42:8, 10; 43:21.</p>
</div>
<div id="edn17">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn17" href="#_ednref17"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xvii]</span></span></span>.      Isaías 41:23; 44:7; 45:11.</p>
</div>
<div id="edn18">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn18" href="#_ednref18"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xviii]</span></span></span>.     Isaías 42:9; 44:4; 45:8.</p>
</div>
<div id="edn19">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn19" href="#_ednref19"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xix]</span></span></span>.   Isaías 44:15, 17, 19; 46:6.</p>
</div>
<div id="edn20">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn20" href="#_ednref20"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xx]</span></span></span>.    Isaías 44:23; 49:13.</p>
</div>
<div id="edn21">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn21" href="#_ednref21"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxi]</span></span></span>.   Isaías 48:2; 52:1.</p>
</div>
<div id="edn22">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn22" href="#_ednref22"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxii]</span></span></span>. Isaías 49:18; 50:3.</p>
</div>
<div id="edn23">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn23" href="#_ednref23"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxiii]</span></span></span>.     Isaías 49:17, 22, 25; 51:20.</p>
</div>
<div id="edn24">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn24" href="#_ednref24"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxiv]</span></span></span>.     Isaías 43:10-13, 15.</p>
</div>
<div id="edn25">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn25" href="#_ednref25"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxv]</span></span></span>.      Dummelow, pág. 412-413.</p>
</div>
<div id="edn26">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn26" href="#_ednref26"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxvi]</span></span></span>.     Dummelow, pág. 413.</p>
</div>
<div id="edn27">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn27" href="#_ednref27"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxvii]</span></span></span>.    Avraham Gileadi, <em>The Book of Isaiah: A new translation with interpretive keys from the Book of Mormón </em>[<em>El Libro de Isaías: Una nueva traducción con claves interpretativas del Libro de Mormón</em>]: Deseret Book Company, P.O. Box 30178, Salt Lake City, Utah 84130, 1988, pág. 7-9.</p>
</div>
<div id="edn28">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn28" href="#_ednref28"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxviii]</span></span></span>.   Véase Isaías 44:28; 45:1-14.</p>
</div>
<div id="edn29">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn29" href="#_ednref29"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxix]</span></span></span>.      Véase 2 Nefi 12 a 24.</p>
</div>
<div id="edn30">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn30" href="#_ednref30"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxx]</span></span></span>. Véase 2 Nefi 27.</p>
</div>
<div id="edn31">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn31" href="#_ednref31"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxxi]</span></span></span>.      Véase 1 Nefi 20 y 21.</p>
</div>
<div id="edn32">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn32" href="#_ednref32"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxxii]</span></span></span>.     Véase Mosíah 14.</p>
</div>
<div id="edn33">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn33" href="#_ednref33"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxxiii]</span></span></span>.    Véase 3 Nefi 22.</p>
</div>
<div id="edn34">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn34" href="#_ednref34"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxxiv]</span></span></span>.   Véase 1 Nefi 1:4 y 1 Nefi 3:1-3.</p>
</div>
<div id="edn35">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn35" href="#_ednref35"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxxv]</span></span></span>.    Véase 1 Nefi 5:10-13; 3 Nefi 20:11.</p>
</div>
<div id="edn36">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn36" href="#_ednref36"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxxvi]</span></span></span>.   L. Lamar Adams y Alvin C. Rencher, “A computer analysis of the Isaiah authorship problem [<span class="hps">Un</span><span class="hps">análisis por computadora</span><span class="hps">del</span><span class="hps">problema de</span><span class="hps">la autoría</span><span class="hps">de Isaías]</span> ”: BYU Studies, v. 15, no. 1, 1974, pág. 95-101.</p>
</div>
<div id="edn37">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn37" href="#_ednref37"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxxvii]</span></span></span>. Adams y Rencher, pág. 102.</p>
</div>
<div id="edn38">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn38" href="#_ednref38"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxxviii]</span></span></span>.                 Adams y Rencher, pág. 102.</p>
</div>
<div id="edn39">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn39" href="#_ednref39"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xxxix]</span></span></span>.    Adams y Rencher, pág. 101.</p>
</div>
<div id="edn40">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn40" href="#_ednref40"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xl]</span></span></span>.    Adams y Rencher, pág. 101.</p>
</div>
<div id="edn41">
<p class="HFootnote"><a title="" name="_edn41" href="#_ednref41"></a><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size:10pt;">[xli]</span></span></span>.   Véase “Aclaración sobre el libro de Isaías”, Liahona, Abril de 1974, pág. 46-47.</p>
</div>
</div>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/521/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/521/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/521/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/521/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/521/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/521/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/521/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/521/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/521/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/521/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/521/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/521/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/521/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/521/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=521&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/introduccion-5-%c2%bfquien-escribio-el-libro-de-isaias-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Capítulo 1: “Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de Jehová”</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-1-%e2%80%9cprincipes-de-sodoma-oid-la-palabra-de-jehova%e2%80%9d-3/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-1-%e2%80%9cprincipes-de-sodoma-oid-la-palabra-de-jehova%e2%80%9d-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 09:57:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Capítulo 01]]></category>
		<category><![CDATA[aunque vuestros pecados sean como la grana]]></category>
		<category><![CDATA[blanca lana]]></category>
		<category><![CDATA[capítulo 1]]></category>
		<category><![CDATA[choza en melonar]]></category>
		<category><![CDATA[ciudad sitiada]]></category>
		<category><![CDATA[como blanca lana]]></category>
		<category><![CDATA[como la nieve serán emblanquecidos]]></category>
		<category><![CDATA[hija de sión]]></category>
		<category><![CDATA[isaías 1]]></category>
		<category><![CDATA[isaías capítulo 1]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra de jehova]]></category>
		<category><![CDATA[lana]]></category>
		<category><![CDATA[no lo puedo soportar]]></category>
		<category><![CDATA[oid la palabra de jehova]]></category>
		<category><![CDATA[príncipes de sodoma]]></category>
		<category><![CDATA[prólogo]]></category>
		<category><![CDATA[sean rojos como el carmesí]]></category>
		<category><![CDATA[ser como blanca lana]]></category>
		<category><![CDATA[vendrán a ser como blanca lana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=518</guid>
		<description><![CDATA[El capítulo 1 es un prólogo, o visión general, del mensaje presentado en todo el libro de Isaías.[1] Aquí se muestran los elementos del estado apóstata, rebelde, y corrompido de Israel, con solo un remanente muy pequeño que permanece fiel. &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-1-%e2%80%9cprincipes-de-sodoma-oid-la-palabra-de-jehova%e2%80%9d-3/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=518&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El capítulo 1 es un prólogo, o visión general, del mensaje presentado en todo el libro de Isaías.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> Aquí se muestran los elementos del estado apóstata, rebelde, y  corrompido de Israel, con solo un remanente muy pequeño que permanece  fiel. El Señor rechaza los sacrificios y festejos de Israel porque se  practican en maldad. De igual manera, el Señor rechaza los sacrificios,  prácticas y ordenanzas de Su pueblo en cada época cuando se practican  indignamente. El Señor llama a Israel a que se arrepienta y obre con  rectitud; si lo hacen, el Señor promete la remisión de pecados y el  perdón. Al final del capítulo, el Señor promete que Sión será redimida  en el día de la restauración, el cual será seguido por la destrucción de  los inicuos por fuego.</p>
<p>Nefi comienza su citación extensa de Isaías con el capítulo 2.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> Su motivo al no citar el capítulo 1 puede ser porque este capítulo es  un prólogo; sin embargo, Nefi no declara las razones para su selección de varias porciones de Isaías.</p>
<p>El versículo 1 declara que se le dio una visión a Isaías: “Visión de  Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y de Jerusalén en los  días de Uzías, de Jotam, de Acaz y de Ezequías, reyes de Judá”. Es de  notar que la visión se trató de lo que acontecería a Judá y a Jerusalén y  que la visión abarcaba un período de muchos años, representados  por los reinados de los cuatro reyes que se mencionan. Se le dieron  instrucciones a Isaías en detalle, las cuales él registró en el capítulo  6, sobre cómo presentar la visión.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a> Por causa de la apostasía y la maldad entre su pueblo, Isaías codificó  sus profecías para que solamente aquellos con la espiritualidad  suficiente pudieran entender. Esto previno que los indignos no  recibieran más de lo que podrían entender, lo que les sujetaría a una  “mayor condenación”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a></p>
<p>La revelación moderna plenamente testifica de la veracidad de la  misión y obra de Isaías. Joseph F. Smith escribió acerca de una visión que  recibió el día 3 de Octubre de 1918 en la cual se le mostró el mundo de  los espíritus. Vio muchos de “los grandes y poderosos”, incluyendo  profetas antiguos quienes estaban enseñando el evangelio a los espíritus  de seres que habían vivido sobre la tierra.  Dice: “E Isaías, el cual  declaró por profecía que el Redentor fue ungido para sanar a los  quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y la  apertura de la cárcel a los presos, también [estaba] allí”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a></p>
<p>En el versículo 2, Isaías proclama: “Oíd, cielos, y escucha tú,  tierra, porque habla Jehová”. Esto significa que cada ser sobre la  tierra ha de escuchar estas palabras,<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a> de las cuales un testamento se escribiría en el cielo. “Cielo y tierra”  es un eufemismo que significa “toda gente”. Las palabras dichas por el  Señor, que todos escucharán, continúan: “Crié hijos y los engrandecí,  pero ellos se rebelaron contra mí”. Las palabras del Señor son un <em>litigio</em>, comprendiendo los versículos 2 al 4, testificando de la  infidelidad de los hijos de Israel.</p>
<p>En Doctrina y Convenios sección 76—una gran visión en la cual José  Smith y un compañero, Sidney Rigdon, fueron mostrados el mundo de los espíritus, la resurrección, el juicio y los tres grados de gloria que  heredarán los hijos de Dios—comienza con palabras similares a las de  Isaías en el versículo 2: “¡Oíd, oh cielos, escucha, oh tierra, y  regocijaos, vosotros los habitantes de ellos, porque el Señor es Dios, y  aparte de él no hay Salvador! Grande es su sabiduría, maravillosas son  sus vías, y la magnitud de sus obras nadie la puede saber”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a> Más detalle que nos provee la revelación moderna confirma el significado intentado por Isaías.</p>
<p>Compárese también el mandato del Señor en los últimos días a escuchar  y a obedecer sus palabras, como se presenta en los versículos al  principio de Doctrina y Convenios:</p>
<p>&#8220;Escuchad, oh pueblo de mi iglesia, dice la voz de aquel que mora en  las alturas, y cuyos ojos están sobre todos los hombres; sí, de cierto  digo: Escuchad, pueblos lejanos; y vosotros los que estáis sobre las  islas del mar, oíd juntamente.<br />
&#8220;Porque, en verdad, la voz del Señor se dirige a todo hombre, y no hay  quien escape; ni habrá ojo que no vea, ni oído que no oiga, ni corazón  que no sea penetrado.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a></p>
<p>La voz del Señor, oída por medio de los profetas en cada época del  mundo, se dirige a cada ser humano en todo el mundo. Finalmente, a todos  se les dará la oportunidad de oír y entender, y serán responsables por  obedecer al Señor.</p>
<p>En la traducción Reina-Valera de 2009, el hebreo <em>Yahovah</em>,<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a> o <em>YHWH</em>, ha sido traducido “Jehová”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a> El hebreo <em>adonay</em><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a> ha sido traducido “señor”, significando “amo”, “dueño” o “maestro”, que connota la condición humana en vez de la divina.</p>
<p>El versículo 3 contiene dos juegos de declaraciones paralelas: “El  buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor, pero Israel no  conoce; mi pueblo no entiende”. El primer juego nos hace recordar que  aún los animales domésticos demuestran lealtad hacia sus amos,   distintos al pueblo escogido del Señor. En el segundo juego, “Israel” es  equivalente a “mi pueblo”, y “no conoce” es equivalente a “no  entiende”. El uso de la palabra “pesebre” nos da una idea de la  identidad de nuestro Señor—el mismo quien, al nacer, sería acostado en  un pesebre.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 3 muestra un ejemplo de la diferencia profunda entre el  pecado ignorante y el degenerar en la incredulidad. Aunque Israel sea el  pueblo del convenio del Señor, cuando los hijos del convenio no piensan  sobre la ley, no la estudian y no la obedecen—o, el evangelio, para  aplicar una palabra equivalente del Nuevo Testamento—aún el conocimiento  que tienen se pierde pronto. El Espíritu se aleja, dejándoles muertos  espiritualmente. El haber sido hijos del convenio no es ninguna  protección contra las consecuencias de sus pecados. Juan el Bautista  castigó a los fariseos y a los saduceos: “Y no penséis decir dentro de  vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios  puede levantar hijos a Abraham aún de estas piedras”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 4 describe el estado corrompido y pecaminoso de Israel, tanto individualmente  como nación entera: ¡Oh nación pecadora, pueblo  cargado de maldad, generación de malhechores, hijos depravados! Dejaron a  Jehová, despreciaron al Santo de Israel, se volvieron atrás”. Su maldad  persiste por muchas generaciones; el Señor está enojado con ellos y les  rehúsa las bendiciones.</p>
<p>Los versículos 5 y 6 describen la enfermedad espiritual, usando males  físicos como metáforas para las enfermedades espirituales. El versículo  5 comienza: “¿Por qué habéis de ser golpeados aún? ¿Todavía os  rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón está desfallecido”.  Los pensamientos y emociones del pueblo—denotados por la cabeza y el  corazón—se han vuelto por entero hacia la iniquidad. Mateo en el Nuevo  Testamento cita este pasaje como siendo cumplido por acontecimientos en  la vida de Jesucristo;<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a> el pueblo al cual Cristo ministró estaba enfermo espiritualmente, concordando con la descripción de Isaías.</p>
<p>El versículo 6 continúa la metáfora: “Desde la planta del pie hasta  la cabeza no hay en él cosa sana, sino heridas, y moretones y llagas  recientes; no están curadas, ni vendadas ni suavizadas con aceite”. La  enfermedad es seria, afectando todo el cuerpo. Ningún tratamiento  curativo—como metáfora, la expiación—se ha aplicado.</p>
<p>El versículo 7 describe las consecuencias para una nación cuando los  individuos pertenecientes a ella están corrompidos en extremo, y  abandonan las bendiciones y la protección del Señor: “Vuestra tierra  está desolada, vuestras ciudades quemadas con fuego, vuestra tierra  delante de vosotros devorada por extranjeros y desolada como derrocada  por extraños”. Por causa de la maldad, la protección del Señor se ha  quitado y repentinamente sigue la destrucción. Las ciudades se queman  con fuego; los invasores se apoderan de los cultivos y los recursos  naturales y los consumen.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a></p>
<p>En los versículos 8 y 9, sólo un remanente pequeño de los justos se  quedan entre el pueblo. El versículo 8 comienza: “Y queda la hija de  Sión como enramada en viña, como choza en melonar, como ciudad sitiada”.  Los habitantes de Jerusalén son diezmados; pocos son los  sobrevivientes, en número similar a los ocupantes de una cabaña en una  viña usada por los segadores durante la cosecha.</p>
<p>El versículo 8 contiene un quiasma:</p>
<p>A: (8) Y queda la <strong>hija de Sión</strong><br />
B: como <strong>enramada en viña</strong>,<br />
B: como <strong>choza en melonar</strong>,<br />
A: como <strong>ciudad sitiada</strong>.</p>
<p>En este quiasma Isaías establece “hija de Sión” como sinónimo poético  de Jerusalén, o la “ciudad sitiada”, el cual usa repetidas veces en  toda su obra.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn16">[16]</a> Los sobrevivientes de la destrucción son pocos, comparable en número a los ocupantes de una enramada en una viña.</p>
<p>El versículo 9 continúa la lamentación: “Si Jehová de los ejércitos  no nos hubiera dejado un resto pequeño, seríamos como Sodoma, semejantes  a Gomorra”. De no ser por unos pocos justos que sobrevivirían, la  destrucción sería total—tal como la de Sodoma y Gomorra,<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a> dos ciudades que fueron totalmente destruidas por causa de su maldad.</p>
<p>Pablo cita el versículo 9: “Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de  los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, como Sodoma habríamos  llegado a ser, y a Gomorra seríamos semejantes”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn18"><sup><sup>[18]</sup></sup></a> “Descendencia” se refiere a un número pequeño de sobrevivientes de  quienes crecería una gran nación de nuevo, después de muchas  generaciones.</p>
<p>En el versículo 10, Isaías hace burla de los gobernantes de la  Jerusalén inicua como si fueran los de Sodoma, y sus habitantes malvados  como si fueran la gente de Gomorra: “Príncipes de Sodoma, oíd la  palabra de Jehová. Escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra”.  Sodoma y Gomorra son símbolos de la maldad y la destrucción total en  varias épocas, con cumplimiento recurrente.</p>
<p>Los versículos 11 al 20 son un litigio clásico. En el versículo 11, el Señor condena los ritos que efectuaba la gente de Jerusalén porque  eran practicados indignamente y su hipocresía es aborrecible a Él: “¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios?  Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de grasa de animales  engordados; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas ni de machos  cabríos”.</p>
<p>El versículo 12 continúa el litigio: “¿Quién demanda esto de vuestras  manos cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios?”  El entrar indignamente en el templo sagrado del Señor—“para hollar mis atrios”—es pecado muy serio.</p>
<p>En el versículo 13, el Señor demanda: “No me traigáis más vana  ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el  convocar asambleas, no lo puedo soportar; son iniquidad vuestras fiestas  solemnes.” “No lo puedo soportar” fue traducido de una palabra hebrea  que significa  “aguantar”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn19"><sup><sup>[19]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 14 continúa: “Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas  solemnes las aborrece mi alma; me son una carga; cansado estoy de  soportarlas”.  Por causa de la hipocresía, el Señor rechaza las  asambleas y festejos de Su pueblo y no les dará más el perdón. De igual  manera, el Señor rechaza las ofrendas y las prácticas de Su pueblo en  toda época cuando se hacen indignamente.</p>
<p>Versículos 13 y 14 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (13) No me traigáis más <strong>vana ofrenda</strong>;<br />
B: el incienso <strong>me es abominación</strong>;<br />
C: <strong>luna nueva y día de reposo</strong>,<br />
D: el convocar <strong>asambleas</strong>, no lo puedo soportar;<br />
D: son iniquidad vuestras <strong>fiestas solemnes</strong>.<br />
C: (14) Vuestras <strong>lunas nuevas</strong> y vuestras <strong>fiestas solemnes</strong><br />
B: las <strong>aborrece mi alma</strong>;<br />
A:<strong> </strong>me son <strong>una carga</strong>; cansado estoy de soportarlas.</p>
<p>El Señor rechaza  las oblaciones, festejos señalados, asambleas  solemnes y celebraciones de Israel porque la iniquidad terrible del  pueblo hace estas prácticas abominables a Su vista. La demanda del  Señor, “No me traigáis más vana ofrenda”, se complementa con “me son una  carga; cansado estoy de soportarlas”.</p>
<p>En el versículo 15 el Señor declara que no escuchará las oraciones  del pueblo: “Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros  mis ojos; asimismo, cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas  están de sangre vuestras manos”. El Gran Rollo de Isaías—uno de los  Rollos del Mar Muerto—añade una frase paralela al final del versículo:  “vuestros dedos con iniquidad”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn20"><sup><sup>[20]</sup></sup></a> “Sangre” se refiere a los efectos del pecado en las vidas de la gente,  aquí acentuando el más serio, el derramamiento de sangre inocente.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn21"><sup><sup>[21]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 15 contiene un quiasma:</p>
<p>A: (15) Cuando extendáis <strong>vuestras manos</strong>,<br />
B: yo <strong>esconderé de vosotros mis ojos</strong>;<br />
B: asimismo, cuando multipliquéis la oración, <strong>yo no oiré</strong>;<br />
A: llenas están de sangre <strong>vuestras manos, </strong><em>vuestros dedos con iniquidad</em>.</p>
<p>A causa de sus pecados horribles, el Señor no escuchará las oraciones del pueblo ni los mirará con misericordia.</p>
<p>En los versículos 16 y 17 el Señor extiende la oportunidad para el  arrepentimiento y el perdón. El versículo 16 comienza: “Lavaos, limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo”. Aunque el pecador deseara que sus pecados se mantuvieran en secreto, todo lo que hacemos es visto por el Señor; de Él, nada le es ocultado. Estas cuatro declaraciones paralelas, todas con significado similar, se proveen para dar énfasis—imagínese Isaías subrayándolas cuatro veces. “Lavaos, limpiaos” implica la ordenanza del bautismo.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn22"><sup><sup>[22]</sup></sup></a></p>
<p>Los versículos 15 y 16 contienen un quiasma que traslapa el del versículo 15:</p>
<p>15) Cuando extendáis vuestras manos,<br />
A: yo esconderé de vosotros<strong> mis ojos</strong>;<br />
B: asimismo, cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; <strong>llenas están de sangre vuestras manos</strong>,<strong> </strong><em>vuestros dedos con iniquidad</em>.<br />
C: (16) <strong>Lavaos</strong>,<br />
C: <strong>limpiaos</strong>;<br />
B: quitad la <strong>iniquidad de vuestras obras</strong><br />
A: de delante de <strong>mis ojos</strong>; dejad de hacer lo malo.</p>
<p>Este quiasma se enfoca en una súplica al pueblo que se arrepienta y  que se vuelva limpio delante del Señor. Hasta que lo haga, el Señor no  lo mirará con misericordia ni escuchará sus oraciones. A causa de los  quiasmas traslapados en estos versículos “vuestras manos”, junto con  “llenas están de sangre vuestras manos” en el versículo 15, son  equivalentes a “la iniquidad de vuestras obras” en el versículo 16.</p>
<p>El versículo 17 continúa: “Aprended a hacer el bien; buscad el  juicio, socorred al oprimido; haced justicia al huérfano, abogad por la  viuda”. Aquí se nota hasta qué punto el Señor define la rectitud como el juicio social y en qué grado desdeña la conformidad con reglas, ceremonias  y rituales como sustitución para la rectitud verdadera.  “Juicio”, como se usa aquí, implica la justicia social.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn23"><sup><sup>[23]</sup></sup></a></p>
<p>El cuidado de los huérfanos y las viudas es un mandamiento importante  que el Señor ha dado en cada época. A Moisés declaró: “que hace justicia  al huérfano y a la viuda, que ama también al extranjero, dándole pan y  vestido”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn24"><sup><sup>[24]</sup></sup></a> Santiago atestigua: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el  Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus  tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn25"><sup><sup>[25]</sup></sup></a></p>
<p>En el versículo 18 el Señor describe el propósito para la expiación  en uno de los pasajes más notables del Antiguo Testamento, citado  frecuentemente: “Venid ahora, dice Jehová, y razonemos juntos: aunque  vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos;  aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. El  color de la grana—rojo, o el color de carmesí—simboliza el más serio de  los pecados, el quitar la vida inocente. El color blanco, representado  en este versículo por la nieve o la lana, simboliza la pureza. El Señor,  por medio de la expiación, “nos ha proporcionado la forma mediante la  cual nuestras enfermedades espirituales pueden ser sanadas”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn26"><sup><sup>[26]</sup></sup></a> Palabras del himno “Entonad sagrado son” expresan palabras y  significado del versículo 18: “Aunque vuestros pecados fueren como la  grana, ¡Oh! Arrepentíos, y perdonará”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn27"><sup><sup>[27]</sup></sup></a></p>
<p>El presidente Gordon B. Hinckley declaró:</p>
<p>&#8220;El arrepentimiento es uno de los primeros principios del evangelio, y  el perdón es divino. Hay esperanza para ustedes. Tienen toda la vida  por delante y aunque en el pasado la hayan manchado con el pecado, puede  estar llena de felicidad en el futuro. Ésta es la obra de salvar y  ayudar a las personas con sus problemas. Ése es el propósito del  evangelio&#8221;.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn28"><sup><sup>[28]</sup></sup></a></p>
<p>Hay dos clases de rectitud por las cuales somos responsables  personalmente, las cuales son definidas repetidas veces por Isaías. Una  clase es la rectitud personal; la otra clase es la rectitud colectiva, o  la nacional. Conocemos la manera en que se alcanza la rectitud  personal: El tener fe en el Señor Jesucristo; el arrepentimiento; el  bautismo por inmersión para la remisión de pecados; y el recibir el  Espíritu Santo por la imposición de manos.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn29"><sup><sup>[29]</sup></sup></a> Sin embargo, el arrepentimiento y la purificación no son acontecimientos que suceden una sola vez en nuestra vida. Tenemos que seguir continuamente este proceso de cuatro pasos, sustituyendo la ordenanza de la santa cena por la cual renovamos nuestros convenios bautismales, e invitando el Espíritu Santo de nuevo en nuestra vida. Después, debemos hacer todo lo que podamos para promover lo bueno a nuestro alrededor incluyendo guardar los mandamientos del Señor, cuidar, criar y enseñar a nuestros hijos, así como cumplir asignaciones que se nos dan por medio de la autoridad del Señor. La rectitud nacional viene de la  mayoría viviendo en rectitud personal, junto con líderes que aman la  verdad y la rectitud.</p>
<p>En el versículo 19 el Señor promete los frutos del arrepentimiento y  la rectitud subsiguiente: “Si queréis y escucháis, comeréis lo bueno de  la tierra”— Las bendiciones del Señor, incluyendo la prosperidad y la  seguridad nacional, dependen de la rectitud individual y colectiva.</p>
<p>El élder Boyd K. Packer declaró que el don del perdón del Señor requiere nuestro arrepentimiento:</p>
<p>&#8220;El evangelio nos enseña que por medio del arrepentimiento se logra el  alivio del tormento y la culpa. Con excepción de unos pocos que han  optado por la vía de la perdición luego de haber conocido la plenitud,  no existen un hábito, una adicción, una rebelión, una transgresión, ni  una ofensa en los cuales no pueda cumplirse la promesa de un perdón  completo&#8221;.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn30"><sup><sup>[30]</sup></sup></a></p>
<p>En el versículo 20, continuando la frase del versículo anterior, el  Señor promete el resultado inevitable de la iniquidad continua: “pero si  rehusáis y os rebeláis, seréis devorados por la espada, porque la boca  de Jehová lo ha dicho”. La guerra y la destrucción esperan la nación que  rechaza al Señor.</p>
<p>Los versículos 21 al 23 son una lamentación profética. El versículo  21 comienza: “¡Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel! Llena  estaba de justicia; en ella habitaba la equidad, pero ahora, homicidas”.  Isaías deplora la iniquidad de Jerusalén. “Justicia”, en estas frases  paralelas, se asemeja a “equidad”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn31"><sup><sup>[31]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 22 continúa la lamentación: “Tu plata se ha convertido  en escoria; tu vino está mezclado con agua”. “Escoria” significa todo lo  que se rechaza cuando se refinan los metales. En la metáfora, el  substituir algo inferior por la plata y añadiendo agua al vino  simbolizan el engaño, la falta de honradez, y la corrupción.</p>
<p>El versículo 23 resume el juicio: “Tus gobernantes son rebeldes y  compañeros de ladrones; todos aman el soborno y van tras las  recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de  la viuda”. “Las recompensas” se traduce de una palabra hebrea que  significa “cohecho” o “soborno”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn32"><sup><sup>[32]</sup></sup></a> Los líderes del pueblo cometen gran pecado mintiendo, sobornando, asociándose con ladrones y no haciendo caso al juicio de las viudas y a  los huérfanos.</p>
<p>Los versículos 17 al 23 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (17) Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, socorred al oprimido; <strong>haced justicia al huérfano</strong>, abogad por <strong>la viuda</strong>.  (18) Venid ahora, dice Jehová, y razonemos juntos: aunque vuestros  pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque  sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.<br />
B: (19) Si <strong>queréis</strong> y <strong>escucháis</strong>, <strong>comeréis</strong> lo bueno de la tierra;<br />
C: (20) 20 pero si <strong>rehusáis</strong> y <strong>os rebeláis</strong>, <strong>seréis devorados</strong> por la espada, porque la boca de Jehová lo ha dicho.<br />
D: (21) ¡Cómo te has convertido en <strong>ramera</strong>, oh ciudad fiel!<br />
E: Llena estaba de <strong>justicia</strong>;<br />
E: en ella habitaba la <strong>equidad</strong>,<br />
D: pero ahora, <strong>homicidas</strong>.  (22) Tu plata se ha convertido en escoria; tu vino está mezclado con agua.<br />
C: (23) <strong>Tus gobernantes</strong> son <strong>rebeldes</strong> y compañeros de ladrones;<br />
B: <strong>todos aman el soborno</strong> y van tras las <strong>recompensas</strong>;<br />
A: <strong>no hacen justicia al huérfano</strong>, ni llega a ellos la causa de <strong>la viuda</strong>.</p>
<p>Las declaraciones introductorias, “Aprended a hacer el bien; buscad  el juicio, socorred al oprimido; haced justicia al huérfano, abogad por  la viuda” en el versículo 17 y “no hacen justicia al huérfano, ni llega a  ellos la causa de la viuda” en el versículo 23 son antitéticos en los  cuales Isaías contrasta el comportamiento verdadero de la gente con la  conducta que el Señor aprobaría. El recibir sobornos por los gobernantes  es lo opuesto de ser obediente y dispuesto. El enfoque de este quiasma  establece la rectitud pasada de Israel como la meta que se debe lograr,  mientras que las declaraciones introductorias y secundarias describen  los obstáculos que han de ser superados para alcanzar la meta.</p>
<p>En el versículo 24, el Señor declara: “Por tanto, dice el Señor  Jehová de los ejércitos, el Poderoso de Israel: ¡Ah!, tomaré  satisfacción de mis adversarios y me vengaré de mis enemigos”— En la  frase que empieza el versículo, “el Señor” quiere decir “maestro”,  “dueño”, “gobernante” o “uno que tenga dominio”.  El uso del título  “Señor” verifica que Jehová en verdad es el Señor del mundo.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn33"><sup><sup>[33]</sup></sup></a> El Señor Jehová de los ejércitos, el Poderoso de Israel, se vengará de  sus adversarios y enemigos—en particular, los que cometen agravios  contra Su pueblo.</p>
<p>El versículo 25 declara: “y volveré mi mano contra ti, y limpiaré  hasta con lejía tu escoria y quitaré toda tu impureza”— La metalurgia,  la ciencia del refinamiento de metales, se usa aquí como una metáfora  para la purificación del pecado—el flagrante así como el oculto. El  calor del fuego del refinador representa las pruebas, tribulaciones y  destrucciones impuestos por el Señor con el propósito de purificar.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn34"><sup><sup>[34]</sup></sup></a> La palabra “impureza” se traduce de una palabra hebrea que también significa “estaño”; <a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn35"><sup><sup>[35]</sup></sup></a> el mezclar estaño con oro desvaloriza el oro sin cambiar su apariencia.  “Volveré mi mano” se traduce del hebreo significando “regresar  repetidamente”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn36"><sup><sup>[36]</sup></sup></a></p>
<p>En el versículo 26, continuando la frase del versículo anterior, el  Señor declara que en los últimos días el gobierno de Israel será  restaurado: “y restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros  como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel”.  Compárese las palabras del himno, “El espíritu de Dios:”</p>
<p>Aumenta el Señor nuestro entendimiento,<br />
<em>Restituyendo tus jueces como eran antes.</em><br />
El conocimiento de Dios se extiende,<br />
El velo del mundo se ve descorrer.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn37"><sup><sup>[37]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 27 proclama: “Sión será redimida con justicia; y los  convertidos de ella, con rectitud”. Solamente por medio de la rectitud  personal y colectiva Sión será redimida. El significado principal de  “Sión” en este versículo es un lugar del recogimiento espiritual en los  últimos días; otros significados en otros niveles del entendimiento  también pueden ser reconocidos.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn38"><sup><sup>[38]</sup></sup></a> “Justicia”, como se usa aquí, significa “equidad”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn39"><sup><sup>[39]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 28 continúa: “Pero los rebeldes y los pecadores a una  serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos”. Esta  declaración predice las grandes destrucciones por fuego que a los  inicuos les esperan en los últimos días, antes de la Segunda Venida del  Señor.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn40"><sup><sup>[40]</sup></sup></a></p>
<p>Los versículos 20 al 28 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (20) pero si rehusáis y os rebeláis, <strong>seréis devorados por la espada</strong>, porque la boca de Jehová lo ha dicho.<br />
B: (21) ¡Cómo <strong>te has convertido en ramera, oh ciudad fiel</strong>!<br />
C: Llena estaba de <strong>justicia</strong>; en ella habitaba la <strong>equidad</strong>, pero ahora, homicidas.<br />
D: (22) Tu plata se ha convertido en <strong>escoria</strong>; tu vino está <strong>mezclado con agua</strong>.<br />
E: (23) <strong>Tus gobernantes son rebeldes</strong> y compañeros de  ladrones; todos aman el soborno y van tras las recompensas; no hacen  justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda.<br />
F: (24) Por tanto, dice el <strong>Señor Jehová de los ejércitos</strong>,<br />
F: el <strong>Poderoso de Israel</strong>:<br />
E: ¡Ah!, tomaré satisfacción de <strong>mis adversarios</strong> y me vengaré de <strong>mis enemigos</strong>;<br />
D: (25) y volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta con lejía tu <strong>escoria</strong> y quitaré toda tu <strong>impureza</strong>;<br />
C: (26) y restauraré <strong>tus jueces</strong> como al principio, y <strong>tus consejeros</strong> como eran antes;<br />
B: entonces te llamarán Ciudad de justicia, <strong>Ciudad fiel</strong>. (27) Sión será redimida con justicia; y los convertidos de ella, con rectitud.<br />
A: (28) Pero <strong>los rebeldes y los pecadores a una serán quebrantados</strong>, y los que <strong>dejan a Jehová serán consumidos</strong>.</p>
<p>El Señor, quien es el enfoque de este quiasma, destruirá, limpiará, y  vengará como se describe en las declaraciones secundarias. Es de notar  que los gobernantes rebeldes se identifican quiásticamente como  adversarios del Señor. El diluir vino con agua es equivalente a la  aleación del oro con estaño; ambos simbolizan el pecado oculto. La  redención de Sión incluirá la restauración de sus jueces y sus  consejeros “como eran antes”, o sea, antes de que Israel comenzara a  adoptar las vías y creencias de sus vecinos idolatras.</p>
<p>Porque el quiasma de los versículos 17 al 23 traslapa el quiasma de  los versículos 20 al 28, “haced justicia al huérfano”, “no hacen  justicia al huérfano”, y “tomaré satisfacción de mis adversarios y me  vengaré de mis enemigos” son todos comparables estructuralmente. De la  misma manera, “si rehusáis y os rebeláis, seréis devorados por la  espada”, “los rebeldes y los pecadores a una serán quebrantados”, y “tus  gobernantes son rebeldes y compañeros de ladrones” también son  comparables. Estos quiasmas juntos pintan una escena de la iniquidad  poderosa y sus consecuencias inevitables.</p>
<p>El versículo 29 dice: “Entonces ellos se avergonzarán de las encinas  que amasteis, y os abochornaréis de los jardines que escogisteis”. Esta  declaración se refiere a las prácticas idólatras del Israel apóstata,  adoptadas de sus vecinos paganos. “Encinas” y “jardines” como se usan  aquí significan “árboles terebintos y jardines usados en la adoración de  ídolos”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn41"><sup><sup>[41]</sup></sup></a> Terebinto es una especie de árbol aromático (zumaque). La forma de idolatría tratada en este versículo se centra en relaciones sexuales ilícitas. En otras partes del Antiguo Testamento esta práctica idólatra se describe eufemísticamente “en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso”,  que significa jardines con árboles de abundante sombra preparados como sitios agradables para tales hechos.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn42"><sup><sup>[42]</sup></sup></a> El Señor condena todo pecado sexual, sin importar que sea parte de la adoración de ídolos.</p>
<p>En el versículo 30, la profundidad de la vergüenza sentida por los  que se hallan atrapados en el pecado de la inmundicia moral se compara a  un árbol cuyas hojas se secan o un huerto que no ha sido regado:  “Porque seréis como la encina a la que se le cae la hoja y como el  jardín al que le faltan las aguas”. El agua que da la vida simboliza el  poder redentor de la expiación.</p>
<p>Pero en el versículo 31, las hojas de las encinas que se marchitan y  los jardines sin agua sólo sirven para acelerar el incendio destructivo e  inextinguible: “Y el fuerte será como estopa, y su trabajo será como  una chispa; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien los  apague”. “Estopa” quiere decir fibra gruesa o cáñamo, un combustible  listo para el fuego destructivo. La destrucción predicha ocurrirá en el tiempo de la Segunda Venida del Señor, pero es típica de la  destrucción de naciones inicuas en cualquier época.</p>
<p>Al describir el martirio de José y Hyrum Smith, John Taylor—quien fue  gravemente herido por la chusma asesina—aludió a ésta destrucción por  fuego: “…si el fuego puede marchitar el árbol vivo para la gloria de  Dios, cuanto más fácil consumirá los árboles secos para purificar la  viña de toda corrupción”.<a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_edn43"><sup><sup>[43]</sup></sup></a></p>
<p>Los versículos 28 al 31 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (28) Pero <strong>los rebeldes y los pecadores a una serán quebrantados</strong>, y los que dejan a Jehová serán consumidos.<br />
B: (29) Entonces ellos se avergonzarán <strong>de las encinas que amasteis</strong>, y os abochornaréis de los jardines que escogisteis.<br />
B: (30) Porque seréis como la <strong>encina a la que se le cae la hoja</strong> y como el jardín al que le faltan las aguas.<br />
A: (31) Y <strong>el fuerte será como estopa</strong>, y su trabajo será como una chispa; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien los apague.</p>
<p>Por causa de la idolatría que el pueblo ha deseado en lugar de la devoción al Señor, será destruido por fuego.</p>
<p><em>Notas </em></p>
<div>
<hr size="1" />
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref1">[1]</a>.  Los capítulos 2 al 39 describen a Israel en su patria en una condición  de maldad; los capítulos 40 al 54 describen a Israel en exilio  dispersado por todo el mundo, interactúando con gente y acontecimientos;  y los capítulos 55 al 66 describen su glorioso recogimiento en su  patria después del arrepentimiento y purificación.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref2">[2]</a>. 2 Nefi capítulos 12 al 24.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref3">[3]</a>. Isaías 6:9‑10.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref4">[4]</a>. Véase Doctrina y Convenios 82:3 y Lucas 12:48.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref5">[5]</a>. Doctrina y Convenios 138:38, 42.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref6">[6]</a>. William Grant Bangerter, “Escuchad la Voz del Profeta”, <em>Liahona</em>, Enero de 1980, página 13.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref7">[7]</a>. Doctrina y Convenios 76:1-2.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref8">[8]</a>. Doctrina y Convenios 1:1-2.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref9">[9]</a>. F. Brown, S. Driver, y C. Briggs, <em>The Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon [Léxico Hebreo e Inglés de Brown, Driver y Briggs]</em>: Hendrickson Publishers, Peabody, MA, 01961-3473, 1996, Número de Strong 3068, pág. 217-218.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref10">[10]</a>. Isaías 12:2; Isaías 26:4.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref11">[11]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 136, pág. 10.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref12">[12]</a>. Véase Lucas 2:7, 12, 16.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref13">[13]</a>. Mateo 3:9.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref14">[14]</a>. Véase Mateo 8:17.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref15">[15]</a>. Véase Isaías 1:28; 5:24; 9:5, 18-19 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref16">[16]</a>.  Véase 2 Reyes 19:21, 31; Salmos 9:14; 51:18; Isaías 10:32; 16:1; 37:22; 52:2; 62:11.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref17">[17]</a>. Véase Genesís 19:24-25.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref18">[18]</a>. Romanos 9:29.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref19">[19]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 3201, pág. 407.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref20">[20]</a>. Donald W. Parry, <em>Harmonizing Isaiah</em> [<em>La Armonización de Isaías</em>]:  Foundation for Ancient Research and Mormon Studies (FARMS) [Fundación  para Investigación Clásica y Estudios Mormones] en Brigham Young  University, Provo, Utah, EE.UU., 2001, pág. 40.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref21">[21]</a>. Véase Isaías 59:3 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref22">[22]</a>. Victor L. Ludlow, <em>Isaiah: Prophet, Seer and Poet</em> [<em>Isaías: Profeta, Vidente, y Poeta</em>]: Deseret Book Company, Salt    Lake City, Utah, 1982, pág. 77.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref23">[23]</a>. Véase Isaías 1:17, nota al pie de página 17c; Véase Isaías 5:7; 42:4; 59:8; 59:15.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref24">[24]</a>. Deuteronomio 10:18.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref25">[25]</a>. Santiago 1:27.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref26">[26]</a>. Vaughn J. Featherstone, “Perdónalos te lo ruego”, <em>Liahona</em>, Febrero 1981, página 56.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref27">[27]</a>. <em>Himnos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días</em>, 1992, Himno Número 83, “Entonad sagrado son”, versículo 4 (traducido literalmente del inglés).</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref28">[28]</a>. Gordon B. Hinckley, “Seamos verídicos y fieles”, <em>Liahona</em>, Julio de 1996, pág. 105.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref29">[29]</a>. Véase Los Artículos de Fe 1:4.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref30">[30]</a>. Boyd K. Packer, “La luminosa mañana del perdón”, <em>Liahona</em>, Enero de 1996, pág. 21.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref31">[31]</a>. Véase Isaías 1:21, 27; 5:16; 10:2; 16:3, 5; 28:6, 17; 30:18.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref32">[32]</a>.  Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 7810, pág. 1005.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref33">[33]</a>.  Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 3068, pág. 217-218.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref34">[34]</a>. Véase Malaquias 3:2-3; Doctrina y Convenios 128:24.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref35">[35]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 914, pág. 18.</p>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref36">[36]</a>. Véase Isaías 1:25, nota al pie de página 25a.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref37">[37]</a>. <em>Himnos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días</em>, 1992, Himno número 2, “El Espíritu de Dios”, versículo 2; la segunda línea se traduce literalmente del inglés.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref38">[38]</a>. Véase Isaías 3:16; 4:3-4; 8:18; 10:12, 24; 12:6; 51:3.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref39">[39]</a>. Véase Isaías 1:27, nota al pie de página 27b. Para referencias de otros significados de “juicio”, véase el versículo 17.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref40">[40]</a>.  Véase Isaías 1:7, 4:4; 5:24; 9:5, 18-19; 10:16-18; 13:6-9; 24:6; 26:11;  27:11; 29:6; 30:27, 30, 33; 33:11-12; 34:9; 42:25; 43:2; 47:14; 64:1-2,  11; 66:15-16 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref41">[41]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 352, pág. 18.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref42">[42]</a>.  Véase 1 Reyes 14:23; 2 Reyes 16:4; 17:10; 2 Crónicas 28:4; Jeremías  2:20; 3:6, 13; Ezequiel 6:13; también Isaías 57:5 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=261&amp;action=edit#_ednref43">[43]</a>. Doctrina y Convenios 135:6.</p>
</div>
</div>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/518/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/518/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/518/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/518/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/518/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/518/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/518/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/518/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/518/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/518/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/518/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/518/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/518/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/518/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=518&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-1-%e2%80%9cprincipes-de-sodoma-oid-la-palabra-de-jehova%e2%80%9d-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Capítulo 2: “Será establecido el monte de la casa de Jehová”</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-2-%e2%80%9csera-establecido-el-monte-de-la-casa-de-jehova%e2%80%9d-3/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-2-%e2%80%9csera-establecido-el-monte-de-la-casa-de-jehova%e2%80%9d-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 09:53:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Capítulo 02]]></category>
		<category><![CDATA[a la casa del dios de jacob]]></category>
		<category><![CDATA[caminaremos por sus sendas]]></category>
		<category><![CDATA[caminemos a la luz de jehová]]></category>
		<category><![CDATA[capítulo 2]]></category>
		<category><![CDATA[correrán a él]]></category>
		<category><![CDATA[correrán a él todas las naciones]]></category>
		<category><![CDATA[de jersusalén la palabra de jehová]]></category>
		<category><![CDATA[el monte de la casa de jehová]]></category>
		<category><![CDATA[forjarán sus espadas]]></category>
		<category><![CDATA[forjarán sus espadas en rejas de arado]]></category>
		<category><![CDATA[isaías 2]]></category>
		<category><![CDATA[isaías capítulo 2]]></category>
		<category><![CDATA[la casa de jehová]]></category>
		<category><![CDATA[la cima de los montes]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra de jehova]]></category>
		<category><![CDATA[libro de mormón]]></category>
		<category><![CDATA[ni se adiestrarán más para la guerra]]></category>
		<category><![CDATA[no alzará espada nación contra nación]]></category>
		<category><![CDATA[nos enseñará acerca de sus caminos]]></category>
		<category><![CDATA[porque de sión saldrá la ley]]></category>
		<category><![CDATA[que quiere decir el nombre de Utah]]></category>
		<category><![CDATA[rejas de arado]]></category>
		<category><![CDATA[será establecido el monte de la casa de jehová]]></category>
		<category><![CDATA[sus lanzas en hoces]]></category>
		<category><![CDATA[todas las naciones]]></category>
		<category><![CDATA[utah quiere decir]]></category>
		<category><![CDATA[utah quiere decir la cima de los montes]]></category>
		<category><![CDATA[vendrán muchos pueblos]]></category>
		<category><![CDATA[venid o casa de jacob]]></category>
		<category><![CDATA[venid y subamos al monte de jehová]]></category>
		<category><![CDATA[y dirán]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=515</guid>
		<description><![CDATA[En el capítulo 2, Isaías vio acontecimientos preparativos para el reino milenario del Señor. Vio el templo que se levantará en los postreros días, el recogimiento de Israel, y la paz y justicia del milenio. Los soberbios y los inicuos &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-2-%e2%80%9csera-establecido-el-monte-de-la-casa-de-jehova%e2%80%9d-3/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=515&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el capítulo 2, Isaías vio acontecimientos preparativos para el reino milenario del Señor. Vio el templo que se levantará en los postreros días, el recogimiento de Israel, y la paz y justicia del milenio. Los soberbios y los inicuos serán humillados en la Segunda Venida. Grandes destrucciones antes de ese tiempo darán fin al materialismo idólatra que corrompe toda sociedad y causarán terror en los corazones de los inicuos.</p>
<p>Este es el capítulo más antiguo citado por completo por Nefi, en 2 Nefi 12. Al compararse con el texto bíblico hay diferencias en más de la mitad de los 433 versículos de Isaías citados en el Libro de Mormón, mientras que cerca de 200 versículos tienen la misma redacción.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> A través de este comentario, palabras y frases que se citan de distinta manera en el Libro de Mormón se presentan en letra cursiva. En la traducción de José Smith (TJS), la redacción es muy similar a las porciones del Libro de Mormón en las cuales se citan los escritos de Isaías.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a></p>
<p>Este capítulo marca el principio de una división importante en el libro de Isaías, comprendiendo los capítulos 2 al 39. En estos capítulos, la nación antigua de Israel se describe en un estado de maldad en su tierra natal. Estas condiciones son símbolos de—o son típicos de—maldad semejante en los últimos días.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a></p>
<p>Cuando la redacción de los quiasmas en el capítulo 2 como se presenta en el Libro de Mormón es distinta a la de la Biblia, ésta añade a y clarifica lo que Isaías quiso decir. En algunos casos, quiasmas intentados por el profeta no se pueden reconocer a no ser por las palabras añadidas. Esto nos indica que aquellos que alteraron el texto después del tiempo de Isaías<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a> tenían, tal vez, un conocimiento incompleto de las estructuras sutiles escritas originalmente por el profeta. Esto también indica que el texto de Isaías que se hallaba en las planchas de bronce, llevadas en el desierto por Lehi y finalmente al continente americano,<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a> fue una versión más pura que el texto hebreo masorético del cual el Antiguo Testamento ha sido traducido a los idiomas modernos del mundo.</p>
<p>El versículo 1 declara: “Lo que vio Isaías hijo de Amoz tocante a Judá y a Jerusalén”. Este capítulo, sin embargo, trata extensivamente de los acontecimientos mundiales en los últimos días en vez de solamente Judá y Jerusalén. Su significado aparente es, por lo tanto, los que vinieron de Judá y Jerusalén y fueron esparcidos por toda la tierra. El significado hebreo de “lo que vio Isaías” es que Isaías vio su mensaje en forma de una visión del Señor.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a></p>
<p>En el versículo 2, el profeta previó la casa del Señor (el templo de los últimos días) establecida en la cima de los montes: “Y acontecerá en los postreros días que será establecido el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones”. El Libro de Mormón dice “la casa del<em> Señor</em>…”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a> “correrán a él todas las naciones” quiere decir que gran cantidad de gente de todas naciones irán a la casa del Señor.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> “El monte de la casa de Jehová” quiere decir el santo templo.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a></p>
<p>Cuando los pioneros Mormones llegaron al valle de Salt Lake,<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a> llamaron al valle y a las regiones de los alrededores “Deseret”, de la palabra jaredita del Libro de Mormón que significa “abeja obrera”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a> Este nombre fué escogido para simbolizar la laboriosidad de la gente. Sin embargo, cuando los ciudadanos de Deseret trataron de unirse a los Estados Unidos como un territorio, el congreso quiso imponer su voluntad, rechazando el nombre escogido por ellos. El nombre <em>Utah</em>—el nombre dado a la región por los indios—se determinó en su lugar, el cual continuó la práctica de retener el nombre indio original que se aplicó para muchos de los estados de los Estados Unidos. Así, <em>Utah</em> llegó a ser el nombre del territorio en 1869 y finalmente el nombre del estado en 1896. No se sabía en ese tiempo que el nombre “Utah” en el idioma de los indios Ute quiere decir “la cima de los montes”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a> En estas circunstancias, no se puede decir que la asignación del nombre “Utah” para el estado fue ideada por aquellos que deseaban demostrar el cumplimiento de esta profecía de Isaías.</p>
<p>Según Gileadi,<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a> la palabra “monte” o “montaña” tiene una conexión retórica con la palabra “nación”, la cual puede sustituirse para un mayor entendimiento. Esto se ilustra en varios pasajes, en el libro de Isaías en la Biblia tal como en el Libro de Mormón. La transcripción de Nefi del  versículo 14 en el capítulo 2 dice: “Y sobre todos los montes altos, y sobre todos los collados; y <em>sobre todas las naciones</em> que se ensalcen, y <em>sobre todo pueblo</em>”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a> La letra cursiva indica las palabras y frases que se presentan de manera distinta en el Libro de Mormón, como se explicó previamente. Nótese en estas frases que son sinónimas y paralelas, que se presenta una clave interpretativa muy importante, la cual puede aplicarse para todo el libro de Isaías: “montes” significa “naciones”. De la misma manera, en el capítulo 13 en la traducción de Reina-Valera, Isaías dice: “Estruendo de multitud en los montes, como de mucho pueblo; estruendoso ruido de reinos, de naciones reunidas; Jehová de los ejércitos dispone las tropas para la batalla”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a> En estas dos declaraciones paralelas, “los montes” es equivalente a “reinos, de naciones reunidas”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a></p>
<p>Con esta aclaración, así entendemos el significado del versículo 2: “Y sucederá en los últimos días, que la nación que posee el templo del Señor será establecida como cabeza entre las naciones, y será exaltada sobre las naciones menores; y correrán a ella todas las naciones”.</p>
<p>El Señor usó la misma conexión retórica cuando mandó a Sidney Rigdon: “…He aquí, yo, el Señor vuestro Dios, lo sanaré ¨[a Sidney Rigdon] para que quede sano; y nuevamente alzará su voz <em>sobre las montañas</em>, y será un portavoz delante de mi faz” (énfasis añadido).<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a> Este colega del profeta José Smith sería llamado a levantar su voz otra vez <em>entre las naciones</em>.</p>
<p>En los últimos días, entonces, una nación—América—tendrá un templo, o una casa del Señor, en un lugar que se llamará Utah—“la cima de las montañas”, el significado en el idioma de los indios Ute; esa nación sería preeminente sobre todas las otras naciones, y gente de todas las naciones correrán a ella. Esta profecía ha sido cumplida en nuestro propio tiempo. Elementos tal como las naciones corriendo a ella han sido cumplidos al menos en parte y serán cumplidos aún en mayor grado.</p>
<p>En el versículo 3, se revela el propósito por el que las naciones correrían hacia el templo: “Y vendrán muchos pueblos y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará acerca de sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová”. “La ley” se traduce de una palabra hebrea que significa “enseñanza” o “doctrina”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn18"><sup><sup>[18]</sup></sup></a> Cada año, millones de personas visitan la manzana del templo en Salt Lake City donde tienen oportunidad de aprender los caminos del Señor. “Sión” como se usa aquí significa un lugar que se establecería en los últimos días para el recogimiento del pueblo del Señor de muchos países.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn19"><sup><sup>[19]</sup></sup></a> “Nos enseñará acerca de sus caminos” quiere decir que la gente se enseñará por la revelación de Dios, y “caminaremos por sus sendas” quiere decir que la gente seguirá el plan de salvación, haciendo sagrados convenios con Dios en Su santa casa.</p>
<p>Las palabras de los versículos 2 y 3 son citadas, con variaciones menores, por Miqueas.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn20"><sup><sup>[20]</sup></sup></a></p>
<p>El Élder LeGrand Richards dijo:</p>
<p>&#8220;Este templo que se levanta a pocos pasos de aquí es la casa del Dios de Jacob, la que nuestros pioneros comenzaron a edificar en una época en que los medios de transporte eran sumamente rudimentarios, demorando cuarenta años en su edificación. ¿No os parece glorioso, uno de los edificios más hermosos del mundo? Los que salimos a la misión en días ya lejanos sabemos con cuánto ardor los que se convertían en aquel tiempo vendían todo lo que poseían, ahorrando su dinero centavo a centavo, como lo vi hacer en Holanda, hasta poder reunir lo suficiente para venir a esta tierra y a este templo que ejercía tanta atracción sobre ellos, y poder aprender más de &#8216;los caminos del Señor y caminar por sus sendas&#8217;”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn21"><sup><sup>[21]</sup></sup></a></p>
<p>Las últimas dos frases del versículo 3 son un paralelismo. “Sión” tiene el mismo significado que “Jerusalén”, y “la ley” tiene el mismo significado que “la palabra de Jehová”. Aparentemente, no hay significado especial al emparejar “Sión” con “la ley” ni “Jerusalem” con “la palabra de Jehová;” el significado no sería diferente si las palabras emparejadas fueran invertidas.</p>
<p>¿Qué tiene la Sión de los últimos días en común con la Jerusalén antigua, en el contexto estructural de este paralelismo? Varias interpretaciones se derivan de la variedad de significados de las palabras claves “Sión” y “Jerusalén”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn22"><sup><sup>[22]</sup></sup></a> La Sión de los últimos días, donde el templo sirve como un pendón, tendría profetas vivientes tal como en la Jerusalén antigua. Estos profetas vivientes recibirían la palabra del Señor y la llevarían al mundo. Por otro lado, si el significado de  “Jerusalén” fuera tomado como el sitio moderno para el recogimiento de los descendentes justos de Israel, el significado es que serían dos sitios de donde saldrá la palabra del Señor.</p>
<p>En Doctrina y Convenios, en el cual el versículo 3 está parafraseado, el significado de dos sitios en los últimos días de donde saldría la palabra del Señor es aparente: “Y alzará su voz desde Sión, y hablará desde Jerusalén, y se oirá su voz entre todo pueblo”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn23"><sup><sup>[23]</sup></sup></a> Es probable que Isaías quiso que se entendieran ambos significados.</p>
<p>Joel también  parafrasea, con el mismo significado implícito: “Y Jehová bramará desde Sión, y dará su voz desde Jerusalén, y temblarán los cielos y la tierra: mas Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn24"><sup><sup>[24]</sup></sup></a></p>
<p>Más tarde, en el capítulo 56, Isaías predice la disponibilidad universal de las ordenanzas del templo en los últimos días:</p>
<p>&#8220;Yo los llevaré [gente que no son del convenio, venida de muchos países] a mi santo monte y los llenaré de gozo en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptados sobre mi altar, porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos&#8221;.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn25"><sup><sup>[25]</sup></sup></a></p>
<p>El Señor dará la bienvenida a todo pueblo—aún aquellos no nacidos en el linaje del convenio—en el templo y aceptará sus ofrendas y ordenanzas.</p>
<p>Mateo, en el Nuevo Testamento, describe el versículo 3 como habiendo sido cumplido en la vida del Señor Jesucristo. Durante la semana final de Su vida, enseñó diariamente en el templo—o, en el monte del Señor.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn26"><sup><sup>[26]</sup></sup></a></p>
<p>El Presidente Gordon B. Hinckley declaró en los servicios dedicatorios para el Centro de Conferencias en Octubre 8 del 2000 que este edificio nuevo es parte del “monte de la casa del Señor”, incluyendo el templo y todo otro edificio en la sede de la Iglesia, para cumplir la profecía de Isaías. Dijo él: “Mientras contemplo esta estructura maravillosa, adyacente del templo, viene a mi mente la gran pronunciación profética de Isaías”. Continuó, después de haber citado los versículos 2, 3, y 5:</p>
<p>&#8220;Creo que esa profecía se aplica al histórico y maravilloso Templo de Salt Lake; pero creo que también se relaciona a este magnífico recinto, ya que desde este púlpito la ley de Dios saldrá adelante, junto con la palabra y el testimonio del Señor&#8221;.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn27"><sup><sup>[27]</sup></sup></a></p>
<p>Algunos judíos modernos creen que esta profecía de Isaías predice la tercera edificación del templo en Jerusalén y, cuando haya sido construido, ese templo anunciará la venida del Mesías.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn28"><sup><sup>[28]</sup></sup></a></p>
<p>En lo que concierne a la profecía del versículo 3, el presidente Joseph Fielding Smith dio la  explicación siguiente:</p>
<p>&#8220;La antigua Jerusalén, después que los judíos hayan sido santificados y limpiados de todos sus pecados, llegará a ser una ciudad santa donde el Señor morará y de donde mandará Su palabra a toda gente. De la misma manera, en este continente [América], la ciudad de Sión, la nueva Jerusalén, se edificará y de ella saldrá la ley de Dios. No habrá ningún conflicto, porque cada ciudad será la cede para el Redentor del mundo, y desde las cuales mandará Sus proclamaciones tal como requiera la ocasión. Jerusalén será el punto del recogimiento de Judá y sus hermanos de la casa de Israel, y Sión será el punto de recogimiento de Efraín y sus hermanos, sobre cuyas cabezas serán conferidas las &#8216;bendiciones más ricas…’.<br />
&#8220;Estas dos ciudades, una en la tierra de Sión y otra en Palestina, llegarán a ser las sedes del reino de Dios durante el milenio&#8221;.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn29"><sup><sup>[29]</sup></sup></a></p>
<p>El himno “Bandera de Sión” declara el cumplimiento de la profecía de los versículos 2 y 3:</p>
<p>Bandera, alto en el monte se izó.<br />
Oh pueblo, contemplad; al mundo se alzó….</p>
<p>Su templo Él tendrá, Su gloria va a mostrar,<br />
y gente se dirá allende de la mar:<br />
Subamos para a Dios servir,<br />
hacer Su obra y Su verdad oír.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn30"><sup><sup>[30]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 4 nos cuenta de grandes guerras que tendrán como propósito el juicio y el reproche: “Y juzgará entre las naciones y reprenderá a muchos pueblos”— Este paralelismo indica que “juzgar” significa “reprender” y “naciones” tiene el mismo significado que “muchos pueblos”. Siguiendo estas guerras, la guerra será abolida: “y forjarán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la guerra”. Las tecnologías de los armamentos se usarán para propósitos pacíficos y la guerra llegará a ser cosa de los tiempos pasados.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn31"><sup><sup>[31]</sup></sup></a></p>
<p>Miqueas también cita el versículo 4, con poca variación.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn32"><sup><sup>[32]</sup></sup></a></p>
<p>En el versículo 5, el profeta implora: “Venid, oh casa de Jacob, y caminemos a la luz de Jehová”. “Luz” en este versículo se refiere a la luz de inspiración, o la influencia del Espíritu Santo. Este don espiritual se puede obtener solamente al vivir una vida recta. Para nuestro tiempo, Isaías nos implora vivir vidas rectas para que escapemos de los juicios de los últimos días y para que disfrutemos de las bendiciones espirituales prometidas. El Libro de Mormón añade más al  versículo 5: “<em>sí, venid, porque todos os habéis descarriado, cada cual por sus sendas de maldad</em>”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn33"><sup><sup>[33]</sup></sup></a></p>
<p>La súplica de Isaías se expresa en el himno para niños: “Hazme andar en la luz”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn34"><sup><sup>[34]</sup></sup></a></p>
<p>Los versículos 3 al 5 contienen un quiasma:<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn35"><sup><sup>[35]</sup></sup></a></p>
<p>(3) y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová,<br />
A: a la <strong>casa </strong>del Dios de <strong>Jacob</strong>; y nos enseñará acerca de sus <strong>caminos</strong>, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.<br />
B: (4) Y juzgará entre las <strong>naciones</strong> y reprenderá a muchos <strong>pueblos</strong>;<br />
C: y forjarán sus <strong>espadas en rejas de arado</strong><br />
C: y sus <strong>lanzas en hoces</strong>;<br />
B: no alzará espada <strong>nación</strong> contra <strong>nación</strong> ni se adiestrarán más para la guerra.<br />
A: (5) Venid, oh <strong>casa</strong> de <strong>Jacob</strong>, y <strong>caminemos</strong> a la luz de Jehová.</p>
<p>El mensaje central de este quiasma es que las naciones de la tierra, después de haber aprendido del Señor y habiendo seguido Sus senderos, abandonarán la guerra. Las armas de guerra serán usadas para propósitos pacíficos; figurativamente, volverán sus espadas en rejas de arado y lanzas en hoces.</p>
<p>El versículo 6 declara: “Ciertamente tú has dejado tu pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres del oriente y de agoreros, como los filisteos; y pactan con hijos de extranjeros”. Esto quiere decir que, en lugar de practicar la ley que les dio el Señor, habían adoptado las costumbres del oriente, en particular las costumbres de Babilonia. La gente confiaba en adivinos como lo hacían sus vecinos los Filisteos, y hacían tratos con los hijos de extranjeros, sin autorización del Señor.</p>
<p>Los versículos 5 y 6 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (5) Venid, oh <strong>casa de Jacob</strong>,<br />
B: y caminemos a la luz de <strong>Jehová</strong>;<br />
C: <em>sí, venid, porque todos os habéis <strong>descarriado</strong></em>,<br />
C: <em>cada cual por sus <strong>sendas de maldad</strong></em>.<br />
B: (6) Ciertamente tú, <strong><em>Oh Señor</em></strong>, has dejado tu pueblo,<br />
A: la <strong>casa de Jacob</strong>…</p>
<p>Palabras del Libro de Mormón “<em>sí, venid, porque todos os habéis descarriado</em>” y “<em>cada cual por sus sendas de maldad</em>” comprenden las declaraciones centrales sinónimas de este quiasma. Isaías, el profeta del Señor, implora el retorno de la rectitud.</p>
<p>Se nota que este quiasma casi no se reconoce en la traducción de Reina-Valera, pero las palabras y frases del Libro de Mormón amplían y completan el quiasma. Corrupción del texto Masorético, como se manifiesta en la traducción Reina-Valera, obscurece y debilita el quiasma que el profeta quiso expresar originalmente.</p>
<p>Los versículos 7 y 8 contienen un paralelismo de tres partes:</p>
<p>&#8220;Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos, y sus carros son sin número.<br />
&#8220;Además, su tierra está llena de ídolos; ante la obra de sus manos se han arrodillado, ante lo que fabricaron sus dedos&#8221;.</p>
<p>Tres distintas declaraciones equivalentes siguen la primera frase, “Su tierra está llena de…”. Éstas son “plata y oro, sus tesoros no tienen fin”; “caballos, y sus carros son sin número”; e “ídolos; ante la obra de sus manos se han arrodillado, ante lo que fabricaron sus dedos”. ¿Qué son sus ídolos? –Plata y oro, tesoros, caballos y carros; la obra de sus manos, lo que fabricaron sus dedos.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn36"><sup><sup>[36]</sup></sup></a> Isaías vio nuestra sociedad materialista y el énfasis sobre los símbolos de posición social. “Y sus carros son sin número” sugiere que Isaías vio los embotellamientos continuos en las autopistas modernas. Caballos y carros también indican la fuerza militar y los armamentos.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn37"><sup><sup>[37]</sup></sup></a></p>
<p>Este materialismo sería abandonado por los que se arrepientan al tiempo de la Segunda Venida del Señor. Isaías proclama mas tarde, en el capítulo 17: “Y no mirará a los altares, obra de sus manos, ni verá lo que hicieron sus dedos, ni las imágenes de Asera ni los altares de incienso”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn38"><sup><sup>[38]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 9 implora: “Y se ha inclinado el hombre, y el varón se ha humillado; por tanto, no los perdones.” El Libro de Mormón presenta: “Y <em>no</em> se ha inclinado el hombre <em>vil</em>, <em>ni</em> <em>el grande</em> se ha humillado; por tanto, no lo perdones”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn39"><sup><sup>[39]</sup></sup></a> “Hombre” quiere decir “hombre vil” y “varon” quiere decir hombre “grande”, o importante. En vez de indicar que el hombre ordinario y el gran hombre se arrodillan igualmente delante de los ídolos del materialismo, aprendemos en el Libro de Mormón que el no humillarse delante del Señor es el motivo de Su ira. La versión del Libro de Mormón añade palabras y frases que revelan un quiasma elaborado que incluye los versículos 9 al 11, que casi no se reconoce en la versión Reina-Valera. Véase la explicación y el análisis del quiasma que sigue después del comentario del versículo 11.</p>
<p>El resto del capítulo, los versículos 10 al 22, describe grandes destrucciones que acompañarán la Segunda Venida del Señor—después de la construcción del templo y que las naciones corran a él. Grandes destrucciones traerán el fin del materialismo profundo y atemorizarán los corazones de los inicuos.</p>
<p>En el versículo 10, el profeta amonesta el inicuo: “Métete en la peña y escóndete en el polvo de la presencia terrible de Jehová y de la gloria de su majestad”. El Libro de Mormón da “¡<em>Oh malvados</em>, <em>meteos</em> en la peña y <em>escondeos</em> en el polvo! <em>Porque el temor</em> <em>del Señor </em>y la gloria de su majestad <em>os herirán</em>”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn40"><sup><sup>[40]</sup></sup></a> Los inicuos temerán la venida del Señor y tratarán de esconderse; serán abatidos por la gloria de la majestad del Señor.</p>
<p>Los versículos 11 al 14 describen la humillación de la sociedad. El versículo 11 declara: “La altivez de la mirada del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y sólo Jehová será exaltado en aquel día”. El Libro de Mormón registra “<em>Y sucederá</em> que la mirada altiva…”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn41"><sup><sup>[41]</sup></sup></a> Durante y después de las grandes destrucciones, la humildad reemplazará el orgullo.</p>
<p>Los versículos 9 a 11 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (9) Y <strong><em>no</em></strong> <strong>se ha inclinado</strong> el <strong>hombre <em>vil</em></strong><br />
B: <strong><em>ni</em> </strong>el varón <strong>se ha humillado</strong>; por tanto, no los perdones.<strong> </strong><br />
A: (10) ¡<em>Oh<strong> malvados</strong></em>,<br />
C<strong>: Métete</strong> en la <strong>peña</strong><br />
C: <strong>escóndete</strong> en el <strong>polvo</strong>!<br />
A: <em>Porque</em> la presencia terrible de <strong>Jehová</strong> y de la gloria de su majestad<em> os herirán</em>.<br />
B: (11) y <em>sucederá</em> <em>que</em> La altivez de la mirada del hombre <strong>será abatida</strong>,  y la soberbia de los hombres será <strong>humillada</strong><br />
A: y sólo <strong>Jehová será exaltado</strong> en aquel día.</p>
<p>La declaración introductoria y su reflexión antitética ocurren cuatro veces en este quiasma, también introducida antes y después de la declaración central y su reflexión. Elementos en el lado descendente del quiasma tienen significados opuestos de los del lado ascendente. “Y <em>no</em> se ha inclinado el hombre <em>vil</em>” en el versículo 9 y su repetición “<em>Oh malvados</em>” del Libro de Mormón son antitéticos a “<em>Porque</em> la presencia terrible de Jehová y de la gloria de su majestad<em> os herirán</em>” en el versículo 10 y su repetición “y sólo Jehová será exaltado en aquel día” en el versículo 11. Las palabras del Libro de Mormón son indispensables para cumplir la forma antitética de este quiasma. Las palabras “<em>no</em>” y “<em>ni</em>” en el versículo 9 y una repetición del primer elemento, “<em>Oh<strong> </strong>malvados</em>”, en el lado ascendente completan el quiasma. “<em>No</em> se inclina” y “<em>ni</em> el grande se humilla” en el lado ascendente son opuestos a “será abatida” y “será humillada” en el lado descendente; y “Métete en la peña” y “escóndete en el polvo” son declaraciones sinónimas que describen el terror y la evasión inútil de los inicuos cuando venga el Señor. El hecho de que este quiasma funcione bien solamente cuando se usa la redacción del Libro de Mormón es un testigo poderoso de la veracidad del Libro de Mormón y de la obra del profeta José Smith.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn42"><sup><sup>[42]</sup></sup></a></p>
<p>El tema del versículo precedente se repite para dar énfasis en el versículo 12: “Porque el día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, y sobre todo el que se haya ensalzado, y será abatido”— El Libro de Mormón dice “Porque el día del Señor de los Ejércitos <em>pronto vendrá sobre todas las naciones, sí, sobre cada una; sí</em>, sobre el orgulloso y soberbio…”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn43"><sup><sup>[43]</sup></sup></a> Luego, en el capítulo 13, Isaías explica los motivos del Señor para la destrucción: “Y castigaré al mundo por su maldad y a los malvados por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios y abatiré la altivez de los tiranos”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn44"><sup><sup>[44]</sup></sup></a></p>
<p>Los versículos 11 y 12 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (11) Y <em>sucederá</em> que <strong>la altivez de la mirada</strong> del hombre <strong>será abatida</strong>, y la soberbia de los hombres <strong>será humillada</strong>;<br />
B: y sólo <strong>Jehová</strong> será exaltado<br />
C: en aquel <strong>día</strong>.<br />
C: (12) Porque <strong>el día</strong><br />
B: de <strong>Jehová</strong> de los ejércitos<strong> </strong><em>pronto vendrá sobre todas las naciones, sí, sobre cada una; sí</em>,<br />
A: sobre todo soberbio y <strong>altivo</strong>, y sobre todo el que se haya ensalzado, y <strong>será abatido</strong>.</p>
<p>En este quiasma la exaltación del Señor en Su gloriosa segunda venida contrasta con el orgullo egoísta de los inicuos. La altivez de todas las naciones será abatida y sólo el Señor será exaltado en ese día.</p>
<p>En el versículo 13, los árboles se refieren a los líderes orgullosos y los nobles<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn45"><sup><sup>[45]</sup></sup></a> en países adyacentes: “y sobre todos los cedros del Líbano altos y erguidos, y sobre todas las encinas de Basán”— El Libro de Mormón registra “<em>Sí, y el día del Señor vendrá </em>sobre todos los cedros del Líbano…”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn46"><sup><sup>[46]</sup></sup></a> Basán es el area hacia el noreste del Mar de Galilea, que ahora es una parte de Siria. Véase el mapa bíblico 1.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn47"><sup><sup>[47]</sup></sup></a> Basán es el área típica y el homónimo para basalto, que es una clase común de roca volcánica (lava), que allí se encuentra en abundancia.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn48"><sup><sup>[48]</sup></sup></a></p>
<p>En el versículo 14 “montes” y “collados” se refieren a las naciones mayores y menores de la tierra, todas consumidas por el orgullo: “y sobre todos los montes altos y sobre todos los collados elevados”— El Libro de Mormón dice “y sobre todos los montes altos, y sobre todos los collados; y <em>sobre todas las naciones que se ensalcen, y sobre todo pueblo</em>”,<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn49"><sup><sup>[49]</sup></sup></a> que da la interpretación de la  metáfora en una serie de declaraciones paralelas. Esta conexión retórica se usa en todo el libro de Isaías.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn50"><sup><sup>[50]</sup></sup></a></p>
<p>En el versículo 15, torres altas y muros fuertes se refieren a fortalezas militares: “y sobre toda torre alta y sobre todo muro fortificado”—<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn51"><sup><sup>[51]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 16 continúa: “y [el día del Señor será] sobre todas las naves de Tarsis, y sobre todas pinturas preciadas”. El Libro de Mormón presenta “<em>Y sobre todos los barcos del mar</em>, y sobre toda nave de Tarsis…”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn52"><sup><sup>[52]</sup></sup></a> Este versículo provee información sobre las planchas de bronce de las cuales Nefi transcribió estos capítulos de Isaías. Una nota al pie de página en la edición SUD de la Biblia lo explica: “La versión griega (Septuaginta) tiene una frase que el hebreo no tiene, y el hebreo tiene una frase que el griego no tiene, pero 2 Nefi 12:16 tiene las dos”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn53"><sup><sup>[53]</sup></sup></a> El Gran Rollo de Isaías, uno de los rollos del Mar Muerto,  presenta “barcos lujosos” en vez de “pinturas preciadas”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn54"><sup><sup>[54]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 17 repite el tema establecido en los versículos 10 al 16: “Y la altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y sólo Jehová será exaltado en aquel día”. Isaías contrasta la soberbia abatida de los hombres con el ensalzamiento del Señor para acentuar sus diferencias; este contraste literario tiene por propósito el acentuar en la mente del lector la gran diferencia entre el estado humilde del hombre después de las destrucciones y el estado exaltado del Señor en Su Segunda Venida.</p>
<p>El versículo 18 declara: “Y quitará totalmente los ídolos”. La adoración verdadera de Dios tomará el sitio del materialismo, la inmoderación y la maldad que caracterizan los últimos días.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn55"><sup><sup>[55]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 19 continúa la descripción por Isaías del terror del hombre: “Y se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra, por la presencia temible de Jehová y por la gloria de su majestad, cuando él se levante para hacer temblar la tierra”. El Libro de Mormón registra “Y los hombres se meterán en las cavernas de las rocas y en las cuevas de la tierra, porque <em>el temor del Señor caerá sobre ellos</em> y la gloria de su majestad los herirá, cuando se levante para <em>estremecer la tierra terriblemente</em>”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn56"><sup><sup>[56]</sup></sup></a></p>
<p>Al acercarse el día del Señor, los terremotos “estremecerán la tierra terriblemente.” en la primera parte del vigésimo siglo, terremotos de magnitud 6 o mayor ocurrieron apróximadamente una vez por década. Desde ese tiempo el índice de la incidencia de los terremotos ha crecido exponencialmente, hasta que en el presente los terremotos de magnitud 6 o mayor ocurren casi cada día en alguna parte del mundo.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn57"><sup><sup>[57]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 20 declara que los que practican la idolatría (el materialismo) llegarán a conocer el disgusto del Señor: “Aquel día arrojará el hombre a los topos y a los murciélagos sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que le hicieron para que adorase”— El hebreo presenta “tirar fuera”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn58"><sup><sup>[58]</sup></sup></a> Los hombres irán buscando donde esconder la evidencia de su idolatría en las cuevas y huecos en la tierra—los hábitat de los topos y los murciélagos.</p>
<p>Los versículos 8 al 20 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (8) Además, su tierra está llena de <strong>ídolos</strong>; ante <strong>la obra de sus manos se han arrodillado</strong>, ante lo que fabricaron sus dedos.  (9) Y <em>no</em> se ha inclinado el hombre <em>vil ni</em> el varón se ha humillado; por tanto, no los perdones.<br />
B: (10) “¡<em>Oh malvados</em>, <strong>meteos en la peña y escondeos en el polvo</strong>! <em>Porque</em> <strong>la presencia espantosa de</strong> <strong>Jehová</strong> y <strong>del resplandor de su majestad<em> os herirán</em></strong>. (11) y <em>sucederá</em> que la altivez de la mirada del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada;<br />
C: y sólo <strong>Jehová será exaltado en aquel día</strong>..<br />
D: (12) Porque el día de Jehová de los ejércitos<em> pronto vendrá sobre todas las naciones, sí, sobre cada una; sí</em>, <strong>sobre todo soberbio y altivo</strong>, y sobre todo el que se haya ensalzado, y <strong>será abatido</strong>;<br />
E: (13) <em>Sí, y el día del Señor vendrá </em><strong>sobre todos</strong> los cedros del Líbano altos y erguidos, y <strong>sobre todas</strong> las encinas de Basán;<br />
F: (14) y <strong>sobre todos</strong> los montes altos y <strong>sobre todos</strong> los collados elevados;<br />
G: y <strong><em>sobre todas las naciones</em></strong><em>, </em><br />
H: <em>que <strong>se ensalcen</strong></em>,<br />
G: y <strong><em>sobre todo pueblo</em></strong>;<br />
F: (15) y <strong>sobre toda</strong> torre alta y <strong>sobre todo </strong>muro fortificado;<br />
E:<em> </em>(16) y <strong><em>sobre todos</em></strong><em> los barcos del mar</em>, y <strong>sobre todas</strong> las naves de Tarsis, y <strong>sobre todas</strong> las pinturas preciadas.<br />
D: (17) Y <strong>la altivez del hombre será abatida</strong>, y la soberbia de los hombres <strong>será humillada</strong>;<br />
C: y <strong>sólo Jehová será exaltado en aquel día</strong>. (18) y quitará totalmente los ídolos.<br />
B: (19) Y <strong>se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra,</strong> por la presencia temible de Jehová y <strong>por la gloria de su majestad,</strong> cuando él se levante para <em>estremecer la tierra</em>.<br />
A: (20) Aquel día arrojará el hombre a los topos y a los murciélagos <strong>sus ídolos</strong> de plata y <strong>sus ídolos</strong> de oro, que <strong>le hicieron para que adorase</strong>.</p>
<p>Dueños orgullosos de ídolos buscarán esconderlos en cuevas por vergüenza y terror cuando aparezca el Señor. Los inicuos, temerosos de la majestad y gloria del Señor, y agudamente conscientes de sus vidas culpables, serán humillados y heridos. Las naciones y sus líderes, que se representan metafóricamente como montes altos, collados levantados, cedros y encinas, serán abatidos y humillados en el día del Señor de los ejércitos. Este quiasma sería debilitado considerablemente sin las frases y palabras dadas por el Libro de Mormón.</p>
<p>El versículo 21 es similar al versículo 19, que se repite para dar balance poético y énfasis: “Para meterse en las hendiduras de las rocas y en las cavernas de las peñas, por la presencia temible de Jehová y por la gloria de su majestad, cuando se levante para hacer temblar la tierra”. El Libro de Mormón registra “Para meterse en las hendiduras de las rocas y en las cavernas de los peñascos, <em>porque el temor del Señor vendrá sobre ellos</em>, y <em>los herirá</em> la majestad de su gloria, cuando se levante <em>para estremecer la tierra terriblemente</em>”.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn59"><sup><sup>[59]</sup></sup></a></p>
<p>Los versículos 19 al 21 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (19) Y se meterán en <strong>las cavernas de las peñas</strong> y en las <strong>aberturas de la tierra</strong>, por la presencia temible de Jehová <strong><em>caerá sobre ellos</em> </strong>y por la gloria de su majestad, <strong>cuando él se levante para hacer temblar la tierra<em> terriblemente</em></strong>.<br />
B: (20) Aquel día <strong>arrojará el hombre</strong>, a los topos y murciélagos,<br />
C: <strong>sus ídolos</strong> de plata<br />
C: y <strong>sus ídolos</strong> de oro,<br />
B: que<strong> le</strong> <strong>hicieron</strong> para que adorase,<br />
A: (21) para meterse en <strong>las hendiduras de las rocas</strong> y en <strong>las cavernas de las peñas,</strong> <strong><em>porque el temor del Señor vendrá sobre ellos</em>, y <em>los herirá</em> </strong>la gloria de su majestad,<strong> cuando </strong><strong>él se levante </strong>para hacer temblar la tierra<strong><em> terriblemente</em></strong></p>
<p>La tierra se estremecerá violentamente y los inicuos serán heridos cuando venga el Señor. Por el temor del Señor, conociendo su terrible maldad, los idólatras buscarán a esconder la evidencia de su iniquidad.</p>
<p>El  versículo 22 nos amonesta: “Dejaos del hombre cuyo aliento está en su nariz, pues, ¿de qué es él estimado?” Debemos cesar de confiar en el poder de los hombres, porque el brazo de la carne no tiene importancia al compararse con el poder del Señor.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn60"><sup><sup>[60]</sup></sup></a></p>
<p>¿Tenía José Smith el entendimiento suficiente de las sutilezas y los significados escondidos en el libro de Isaías para haber fabricado el Libro de Mormón? El comparar los quiasmas en este capítulo con su redacción en el Libro de Mormón da fuerte testimonio de que el profeta José Smith tradujo el Libro de Mormón por medio de la divina revelación de un texto antiguo, tal como testificó.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn61"><sup><sup>[61]</sup></sup></a> ¿Cómo habría podido José inventado las palabras precisas que se necesitaban para completar las partes perdidas de estos quiasmas? Considere que en el siglo diecinueve no se conocía mucho acerca del quiasma—en particular, no entre los trabajadores agrícolas sin educación.<a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_edn62"><sup><sup>[62]</sup></sup></a></p>
<p><em>Notas</em></p>
<div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref1">[1]</a>. 2 Nefi 12:2, nota al pie de página, 2a.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref2">[2]</a>.  <em>Joseph  Smith’s “New Translation” of the Bible [Una “Traducción Nueva” de la Biblia por José Smith]</em>: Herald Publishing House, Independence, Missouri, 1970, 523 pág.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref3">[3]</a>. Los Capítulos 2 al 39 describen a Israel en su patria en una condición de maldad; los capítulos 40 a 54 describen a Israel en exilio dispersado por todo el mundo, interactuando con gente y acontecimientos; y los capítulos 55 a 66 describen su glorioso recogimiento en su patria después de su arrepentimiento y purificación.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref4">[4]</a>. Véase 1 Nefi 13:28.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref5">[5]</a>. 1 Nefi 3:3, 12, 24; 1 Nefi 4:16, 24, 38; 1 Nefi 5:10-22; 1 Nefi 13:23; 1 Nefi 19:21-24; 1 Nefi 22:1, 30; 2 Nefi 4:2, 15; 2 Nefi 5:12.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref6">[6]</a>. F. Brown, S. Driver, y C. Briggs, <em>The Brown-Driver-Briggs hebreo y English Lexicon</em>: Hendrickson Publishers, Peabody, MA, 01961-3473, 1996, Número de Strong 1697, pág. 182.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref7">[7]</a>. 2 Nefi 12:2.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref8">[8]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 5102, pág. 625.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref9">[9]</a>. Véase Isaías 30:29; 56:7; 65:11; 66:20 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref10">[10]</a>. Véase Isaías 35:1 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref11">[11]</a>. Ether 2:3.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref12">[12]</a>. Joseph Fielding McConkie, <em>Gospel Symbolism </em>[<em>Símbolismo en el evangelio</em>]: Bookcraft, Inc. Salt Lake City, UT, 1985, pág. 129-130. Véase también “El monte del Señor” (video), La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 1993.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref13">[13]</a>. Avraham Gileadi, <em>The Book of Isaiah: A new translation with interpretive keys from the Book of Mormón </em>[<em>El Libro de Isaías: Una Nueva Traducción con claves interpretativas del Libro de Mormón</em>]: Deseret Book Co., Salt Lake City, Utah, 1988, 250 pág. Véase pág. 43. Véase Isaías 2:2 y 2 Nefi 12:2, 14; Isaías 11:9; 13:2, 4; 30:25 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref14">[14]</a>. 2 Nefi 12:14.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref15">[15]</a>. Isaías 13:4.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref16">[16]</a>. Véase Isaías 2:14 y 2 Nefi 12:14; Isaías 11:9; 13:2, 4; 30:25 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref17">[17]</a>. Doctrina y Convenios 124:104.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref18">[18]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 8451, pág. 435.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref19">[19]</a>. Véase Isaías 1:27 y su respectivo comentario. Véase también Salmos 102:13, 16; 129:5; 132:13; Isaías 1:8; 4:5; 14:32; 24:23; 28:16; 31:9; 35:10; 46:13; 51:16; 52:7, 8; 59:20.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref20">[20]</a>. Miqueas 4:1-2.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref21">[21]</a>. LeGrand Richards, “Profetas y profecía”, <em>Liahona</em>, Febrero de 1976, pág. 40.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref22">[22]</a>. Por ejemplo, véase la variedad de significados para “Sión” en el comentario por Isaías 3:16.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref23">[23]</a>. Doctrina y Convenios 133:21.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref24">[24]</a>. Joel 3:16.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref25">[25]</a>. Isaías 56:7.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref26">[26]</a>. Véase Mateo 26:56; véase también Isaías 6:10, su respectivo comentario y apostilla.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref27">[27]</a>. Gordon B. Hinckley, “Este grandioso año milenario (La dedicación del Centro de Conferencias)”: <em>Liahona</em>, Enero de 2001, pág. 82.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref28">[28]</a>. Véase http://www.templemountfaithful.org/visión.htm.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref29">[29]</a>. Joseph Fielding Smith, <em>Doctrines of Salvation</em> [<em>Doctrinas de Salvación</em>], Vol. 3, pág. 69-71.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref30">[30]</a>. <em>Himnos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días</em>, 1992, Himno no. 4, “Bandera de Sión”, versículos 1 y 3.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref31">[31]</a>. Véase Isaías 32:15.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref32">[32]</a>. Miqueas 4:3.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref33">[33]</a>. 2 Nefi 12:5.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref34">[34]</a>. <em>Himnos</em>, no. 198.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref35">[35]</a>. Donald W. Parry, <em>Harmonizing Isaiah</em> [<em>La Armonización de Isaías</em>]: Foundation for Ancient Research and Mormon Studies (FARMS) [Fundación para Investigación Clásica y Estudios Mormones] en Brigham Young University, Provo, Utah, EE.UU., 2001, pág. 257.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref36">[36]</a>. Véase Gileadi, pág. 22.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref37">[37]</a>. Donald W. Parry, Jay A. Parry y Tina M. Peterson, <em>Understanding Isaiah</em> [<em>Entendiendo a Isaías</em>]: Deseret Book Company, Salt Lake City, Utah, 1998, pág. 30.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref38">[38]</a>. Isaías 17:8; véase su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref39">[39]</a>. 2 Nefi 12:9.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref40">[40]</a>. 2 Nefi 12:10.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref41">[41]</a>. 2 Nefi 12:11.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref42">[42]</a>. Véase John W. Welch, “Chiasmus in the Book of Mormon [Quiasmas en el Libro de Mormón]”: BYU Studies 10, no. 1, 1969, pág. 6.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref43">[43]</a>. 2 Nefi 12:12.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref44">[44]</a>. Isaías 13:11.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref45">[45]</a>. Véase Isaías 9:18; 10:18-19, 33-34; 14:8; 29:17; 32:15; 37:24; 55:12.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref46">[46]</a>. 2 Nefi 12:13.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref47">[47]</a>. Véase Mapa Bíblico 1.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref48">[48]</a>. Ernest Klein, <em>A Comprehensive Etymological Dictionary of the English Language</em> [<em>Un Diccionario Comprensivo Etimológico del Idioma Inglés</em>] : Elsevier Publishing Company, New York, 1971, <em>basalt</em>, pág. 72.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref49">[49]</a>. 2 Nefi 12:14.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref50">[50]</a>. Véase Isaías 2:2 y 2 Nefi 12:2, 14; Isaías 11:9; 13:2, 4; 30:25 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref51">[51]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 1219, pág. 130.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref52">[52]</a>. 2 Nefi 12:16.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref53">[53]</a>. Isaías 2:16, Nota al pie de página 16a.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref54">[54]</a>. Parry, 2001, pág. 45.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref55">[55]</a>. Véase Isaías 2:7-8 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref56">[56]</a>. 2 Nefi 12:19.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref57">[57]</a>. En el Internet, véase http://earthquake.usgs.gov/recenteqsww/Quakes/quakes_all.html para un informe mundial de terremotos en tiempo casi actual.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref58">[58]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 7993, pág. 1020.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref59">[59]</a>. 2 Nefi 12:21.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref60">[60]</a>. Véase 2 Nefi 4:34.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref61">[61]</a>. El Libro de Mormón—Introducción (edición de1993 en español) dice: “Concerniente a esta historia, el profeta José Smith dijo: &gt;Declaré a los hermanos que el Libro de Mormón era el más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra religión; y que un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro.’” Véase también José Smith—Historia 1:59-68.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=263&amp;action=edit#_ednref62">[62]</a>. Véase José Smith—Historia 1:3, 22-23, 27, 48, 55.</p>
</div>
</div>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/515/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/515/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/515/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/515/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/515/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/515/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/515/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/515/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/515/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/515/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/515/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/515/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/515/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/515/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=515&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-2-%e2%80%9csera-establecido-el-monte-de-la-casa-de-jehova%e2%80%9d-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Capítulo 3: “Los que te guían te hacen errar”</title>
		<link>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-3-%e2%80%9clos-que-te-guian-te-hacen-errar%e2%80%9d-3/</link>
		<comments>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-3-%e2%80%9clos-que-te-guian-te-hacen-errar%e2%80%9d-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 09:50:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iván Sanderson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Capítulo 03]]></category>
		<category><![CDATA[ay de los impíos]]></category>
		<category><![CDATA[ay de los impíos porque perecerán]]></category>
		<category><![CDATA[capítulo 3]]></category>
		<category><![CDATA[comerán del fruto de sus obras]]></category>
		<category><![CDATA[comerán el fruto de sus obras]]></category>
		<category><![CDATA[como sodoma manifiestan su pecado]]></category>
		<category><![CDATA[del fruto de sus obras]]></category>
		<category><![CDATA[el pueblo hará violencia]]></category>
		<category><![CDATA[el señor de los ejércitos]]></category>
		<category><![CDATA[el sustento y el socorro]]></category>
		<category><![CDATA[escasez]]></category>
		<category><![CDATA[isaías 3]]></category>
		<category><![CDATA[Isaías capítulo 3]]></category>
		<category><![CDATA[jehová el señor de los ejércitos]]></category>
		<category><![CDATA[la apariencia de sus rostros]]></category>
		<category><![CDATA[la apariencia de sus rostros testifica contra ellos]]></category>
		<category><![CDATA[libro de mormón]]></category>
		<category><![CDATA[los que te guían te hacen errar]]></category>
		<category><![CDATA[los unos contra los otros]]></category>
		<category><![CDATA[quita de jerusalén y de judá el sustento y el socorro]]></category>
		<category><![CDATA[socorro]]></category>
		<category><![CDATA[sustento]]></category>
		<category><![CDATA[todo socorro de agua]]></category>
		<category><![CDATA[todo sustento de pan]]></category>
		<category><![CDATA[todo sustento de pan y todo socorro de agua]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://isaiascomentario.wordpress.com/?p=512</guid>
		<description><![CDATA[En este capítulo Isaías predice, a causa de la desobediencia, que Judá y Jerusalén serían castigados con el hambre, la opresión, la descortesía, la pobreza, y la disensión entre ellos. El Señor Jesucristo abogará por Su pueblo y lo juzgará. &#8230; <a href="http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-3-%e2%80%9clos-que-te-guian-te-hacen-errar%e2%80%9d-3/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a><img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=512&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En este capítulo  Isaías predice, a causa de la desobediencia, que Judá y Jerusalén serían  castigados con el hambre, la opresión, la descortesía, la pobreza, y la  disensión entre ellos. El Señor Jesucristo abogará por Su pueblo y lo juzgará. Las hijas de Sión, en la antigüedad tal como en la época  moderna, serán malditas y atormentadas por su mundanería. Nefi en el  Libro de Mormón cita este capítulo por completo—compárese 2 Nefi 13.</p>
<p>Esta profecía se cumplió en la antigüedad con la destrucción de  Israel por Asiria y, después, la de Judá por Babilonia. Líderes del  gobierno y de la religión, soldados, artesanos y maestros—en la mayoría,  hombres—fueron tomados cautivos o muertos. Un pequeño remanente de  habitantes, en la mayoría mujeres y niños, quedaron indigentes en la  tierra. El hambre, la anarquía y la pobreza le siguieron; mujeres y  niños funcionaban como gobernantes.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> En los últimos días se nos amonesta que el Señor no permitirá que Su  pueblo prospere por largo tiempo en la iniquidad. Los extremos del  materialismo, el orgullo, y gran iniquidad que vemos hoy día en la  sociedad son precursores del juicio, la destrucción, y la humillación  previstos.</p>
<p>En el versículo 1 el Señor proclama que causaría una escasez severa  sobre Judá y Jerusalén: “Porque he aquí, Jehová, el Señor de los  ejércitos quita de Jerusalén y de Judá el sustento y el socorro, todo  sustento de pan y todo socorro de agua”— Varias épocas de escasez históricas cumplen esta profecía, incluyendo aquéllas del siglo séptimo a.C. y séptimo d.C.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> De gran significado para nosotros son las hambrunas predichas para los últimos días antes de la segunda venida del Señor.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a></p>
<p>Es costumbre en varias culturas que cuando una persona se encuentra  en prisión el proveer comida, agua y ropa es la responsabilidad de la  familia y amigos. Se les hace recordar a Judá y a Jerusalén por medio de  esta analogía que son tan dependientes del Señor para las necesidades  de la vida como el prisionero es dependiente de aquellos que se  encuentran fuera de su celda para proveer para él.</p>
<p>Otra vez en este versículo se usa la frase “Jehová, el Señor de los ejércitos”.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a> Aquí se denotan la  fuerza y el poder del Señor como comandante de  innumerables ejércitos, y así teniendo sin duda el poder de controlar la  lluvia y la cosecha.</p>
<p>En los versículos 2 y 3, Isaías describe a todos aquellos que se  hincarán de rodillas por la hambruna, que se les mandaría por razón de  su iniquidad. El versículo 2 declara: “el valiente y el hombre de  guerra, el juez y el profeta, el adivino y el anciano”— Se nota aquí que  Isaías incluye “el adivino”, el que profetiza lo que ha de venir y no  por el poder del Señor. Si profetizara por el poder del Señor,  lo  serviría con toda su fuerza y guardaría Sus mandamientos.</p>
<p>El versículo 3 continúa: “el capitán de cincuenta, y el hombre de  respeto, y el consejero, y el artífice excelente y el hábil encantador”.  Todos son iguales delante Dios; todos serán castigados por su  corrupción.</p>
<p>Las condiciones que se describen aquí por Isaías en la Jerusalén  antigua, las cuales resultaron  finalmente en el derrocamiento de la  ciudad y el cautiverio de la gente por un poder extranjero, son un  símbolo de las condiciones prevalecientes entre los inicuos en los últimos  días.</p>
<p>Como nos hace recordar el profeta Amós, no todas las hambrunas son de pan y agua:</p>
<p>&#8220;He aquí, vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré  hambre a la tierra, no hambre de pan ni sed de agua, sino de oír la  palabra de Jehová.<br />
&#8220;E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente andarán buscando la palabra de Jehová y no la hallarán&#8221;.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a></p>
<p>El que Isaías mencione “el juez y el profeta…y el anciano [que  significa élder, o autoridad eclesiástica]…y el hombre de respeto, y el  consejero…y el hábil encantador” quienes se ocupan con esfuerzos de la  mente, del espíritu o de la conciencia, quienes dependen mucho en el  obtener la palabra del Señor, sugiere una hambruna de escuchar la  palabra del Señor además de las hambrunas de pan y agua. El Señor  comunica con Su pueblo por medio del Espíritu Santo con la condición de  la rectitud personal.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a> Una escasez espiritual es el resultado de la maldad prevaleciente, no de la acción caprichosa del Señor.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a></p>
<p>En el versículo 4, el Señor declara: “Y les pondré jóvenes por  príncipes, y niños los gobernarán”. El Libro de Mormón dice “Y niños  les pondré por príncipes, y niños pequeños serán sus gobernantes”.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> Los jóvenes y los que carecen de experiencia—o los que carecen de un conocimiento maduro de las leyes de Dios o los imperativos morales—serán sus líderes. Nos da a recordar escenas espeluznantes como las que ocurrieron en Camboya durante el final de los años 70s en las cuales los niños vagaban buscando “enemigos del pueblo”. Con sólo indicando  aquellos que sabían leer o tenían otras habilidades además de la  agricultura, estos niños los condenaron a la ejecución a  manos de los  revolucionarios comunistas de Pol Pot. Podemos anticipar más de tales  atrocidades en el futuro.</p>
<p>El versículo 5 describe las consecuencias caóticas del dominio de los  que son ignorantes de las leyes de Dios o carecen de una fundación  moral madura: “Y el pueblo hará violencia los unos contra los otros, y  cada cual contra su prójimo; el joven actuará con altivez contra el  anciano, y el indigno contra el honorable”. Los jóvenes, no habiendo  sido enseñados de la virtud del trabajo o de la responsabilidad, miran a  sus padres o a la sociedad como si estuvieran obligados a satisfacer  cada una de sus necesidades. Nuestros barrios urbanos están plagados de  crimen, de violencia entre bandas de jóvenes, y terrorismo. La anarquía que se manifiesta en las ciudades puede extenderse por toda la tierra.  Otro cumplimiento ha sido en los alzamientos comunistas mundiales, en  los cuales los campesinos (el proletariado) se organizan contra aquellos  que poseen propiedad (la burguesía). La mayoría de tales alzamientos  suceden por causa de leyes injustas que socavan el respeto por las leyes  y el orden, la unidad de familia, las éticas del trabajo, y aún la vida  misma. La descortesía— “el joven actuará con altivez contra el anciano,  y el indigno contra el honorable”—prevalece en nuestra sociedad.</p>
<p>En los versículos 6, 7, y 8 se predice más del resultado del dominio  por los que son ignorantes de las leyes de Dios.  El versículo 6  comienza: “Cuando alguno tome a su hermano, de la familia de su padre, y  le diga: Tú tienes manto; tú serás nuestro gobernante, y toma en tus  manos esta ruina”— El Libro de Mormón registra “y <em>no</em> sea esta ruina bajo tu mano”.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 7 continúa: “él jurará en aquel día, diciendo: No seré  el sanador, pues en mi casa no hay pan ni manto; no me hagáis gobernante  del pueblo”. Los que sean capaces de la dirección moral retírense o  niéguense a servir para que no sean culpados de la ruina causada por la  iniquidad penetrante, la violencia, y la indigencia. El significado  hebreo es “No puedo vendar vuestras heridas” (solucionar vuestros  problemas).<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a></p>
<p>El versículo 8 dice: “Pues arruinada está Jerusalén, y Judá ha caído;  pues la lengua de ellos y sus obras han sido contra Jehová, al  rebelarse ante los ojos de su gloria”.<sup> </sup><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a> Isaías resume la causa de esta ruina—concientemente actuando mal contra el Señor, provocando su ira.</p>
<p>Los versículos 1 al 8 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (1) Porque he aquí, <strong>Jehová, el Señor de los ejércitos</strong><br />
B: quita de <strong>Jerusalén</strong> y de <strong>Judá</strong> el sustento y el socorro,<br />
C: todo sustento de <strong>pan</strong> y todo socorro de <strong>agua</strong>;<br />
D: (2) el <strong>valiente</strong> y el <strong>hombre de guerra</strong>, el <strong>juez</strong> y el <strong>profeta</strong>, el <strong>adivino</strong> y el <strong>anciano</strong>;<br />
(3) el <strong>capitán</strong> de cincuenta, y el <strong>hombre de respeto</strong>, y el <strong>consejero</strong>, y el <strong>artífice excelente</strong> y el <strong>hábil encantador</strong>.<br />
E: (4) Y les pondré <strong>jóvenes por príncipes</strong>, y niños los gobernarán.<br />
F: (5) Y el pueblo hará violencia <strong>los unos</strong> <strong>contra los otros</strong>,<br />
F: y cada cual contra su <strong>prójimo</strong>;<br />
E: el joven <strong>actuará con altivez contra el anciano</strong>, y el indigno contra el honorable.<br />
D: (6) Cuando alguno tome a su hermano, de la familia de su padre, y le diga: Tú tienes manto; tú serás <strong>nuestro gobernante</strong>, y toma en tus manos esta ruina;<br />
C: (7) él jurará en aquel día, diciendo: No seré el sanador, pues en mi casa <strong>no hay pan ni manto</strong>; no me hagáis gobernante del pueblo.<br />
B: (8) Pues arruinada está <strong>Jerusalén</strong>, y <strong>Judá</strong> ha caído;<br />
A: pues la lengua de ellos y sus obras han sido contra <strong>Jehová</strong>, al rebelarse ante los ojos de su gloria.</p>
<p>Este quiasma se centra en la opresión, cada cual contra su prójimo.  Las razones se dan en las declaraciones secundarias—niños que se  comportan con altivez contra aquellos que merecen su respeto y  gobernantes de la gente que carecen de un juicio moral maduro.  Sucesivamente, éstas son las causas por las cuales el Señor traería una  hambruna sobre la gente. La calamidad bajaría sobre Jerusalén debido a  la iniquidad de cada uno, desde los niños hasta los gobernantes.</p>
<p>En el versículo 9, Isaías describe la inmoralidad manifiesta—los  inicuos declaran sus pecados abiertamente, aun con orgullo, sin  vergüenza: “La apariencia de sus rostros testifica contra ellos y, como  Sodoma, manifiestan su pecado; no lo ocultan. ¡Ay del alma de ellos!,  porque trajeron mal para sí”. El Libro de Mormón registra “…su pecado es  como el de Sodoma, y <em>no lo pueden ocultar</em>. ¡Ay de <em>sus almas</em>…”<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a></p>
<p>Los efectos del pecado se pueden ver en sus caras, las cuales testifican contra ellos. Esta inmoralidad incluye pero no se limita a la homosexualidad. Tal como los de Sodoma antigua declararon su pecado abiertamente y llegó a ser el discurso público predominante, así vemos en nuestra sociedad la misma condición. La homosexualidad, el adulterio, la fornicación y corrupción de toda clase se practican abiertamente. Libros, películas, y televisión celebran la comisión de actos inmorales sin representar ninguna de las consecuencias, seduciendo así al crédulo o ingenuo a participar.</p>
<p>El élder Spencer V. Jones de los Setenta narra una experiencia que compartió con el élder Richard G. Scott:</p>
<p>&#8220;Siempre, para nuestro Padre Celestial, y a menudo para los líderes,  los padres y los amigos espiritualmente sensibles, nuestros pecados  saltan a la vista.<br />
&#8220;Una vez asistí a una charla fogonera para jóvenes con el élder  Richard G. Scott y reparé en cinco jóvenes sentados entre la  congregación cuyos rostros, apariencia y modales casi gritaban que,  espiritualmente, algo andaba mal en sus vidas. Después de la reunión  cuando le mencioné los cinco jóvenes al élder Scott, simplemente me  respondió: &#8216;Eran ocho&#8217;”.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a></p>
<p>Los versículos 8 y 9 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (8) 8 Pues <strong>arruinada</strong> está Jerusalén, y Judá <strong>ha caído</strong>; pues la lengua de ellos y sus obras han sido <strong>contra Jehová</strong>, al rebelarse ante los ojos de su gloria.<br />
B: (9) La <strong>apariencia de sus rostros</strong> testifica contra ellos<br />
C: y, <strong>como Sodoma, manifiestan su pecado</strong>;<br />
C: y <strong><em>no lo pueden ocultar</em>.</strong><br />
B: ¡Ay del <strong>alma de ellos</strong>!,<br />
A: porque trajeron <strong>mal </strong>para sí.</p>
<p>La ruina cae sobre Judá y Jerusalén porque el Señor es provocado a la  ira a causa de la inmoralidad flagrante de la gente. “Arruinada”, “ha  caído”, y “contra Jehová” equivalen a “mal”. Aquellos que pecan cosechan  el mal contra sí, como consecuencia de sus propias elecciones. “La  apariencia de sus rostros” complementa “del alma de ellos”, que ilustra  que las caras de la gente inevitablemente reflejan la condición moral  del alma. “No lo pueden ocultar” nos enseña que la condición del alma no  se puede esconder—y menos de Dios.</p>
<p>Los versículos 10 y 11 presentan una ley inmutable. El versículo 10  declara: “Decid al justo que le irá bien, porque comerá del fruto de sus  obras”. El Libro de Mormón pluraliza: “Decid a <em>los justos</em> que <em>a ellos les</em> irá bien<em>…</em>”<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a> los justos son bendecidos con la recompensa de sus hechos.</p>
<p>El versículo 11 contrasta: ¡Ay del malvado! Mal <em>le irá</em>, porque según las obras de sus manos le será pagado”. El Libro de Mormón presenta: “¡Ay de <em>los impíos</em>!, <em>porque perecerán</em>; <em>pues el pago de sus manos vendrá sobre ellos</em>”.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a> Los inicuos serán maldecidos debido a sus acciones mientras los justos  son bendecidos. En ambos casos, se aplica la ley de la cosecha.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a></p>
<p>Los versículos 9 al 11 contienen un quiasma:</p>
<p>(9) <strong>La apariencia de sus rostros testifica contra ellos</strong> y, como Sodoma, manifiestan <strong>su pecado</strong>; y <em>no lo pueden ocultar</em>.<br />
A: ¡Ay del alma de ellos!, <strong>porque trajeron mal para sí</strong>.<br />
B: (10) Decid <strong>a <em>los justos</em></strong><br />
C: que <strong><em>a ellos</em></strong><em> <strong>les irá bien</strong></em>:<br />
D: porque <strong><em>comerán</em> del fruto de sus </strong><strong>obras</strong>.<br />
C: (11) ¡<strong>Ay</strong><br />
B: <em>de</em> <strong><em>los impíos</em></strong>! <em>porque perecerán</em>.<br />
A: Mal <em>les</em> irá: <em>pues <strong>el pago de sus manos vendrá sobre ellos</strong></em><strong></strong>.</p>
<p>Tanto la rectitud como la maldad se recompensan en su clase por el  Señor. Los justos cosechan las bendiciones y ventajas de su virtud,  mientras que los inicuos no pueden escapar las consecuencias malas de su  inmoralidad. En este quiasma el bienestar de los justos se contrasta  con las angustias declaradas sobre los inicuos; según las obras de las  manos de los inicuos tal como las de los justos “<em>el pago…vendrá sobre ellos</em>”.</p>
<p>El versículo 12 transmite el mismo significado que el versículo 4:  “Los opresores de mi pueblo son niños, y mujeres lo gobiernan. Oh pueblo  mío, los que te guían te hacen errar y tuercen el rumbo de tus  caminos”. El Libro de Mormón sustituye “y <em>pervierten el curso</em> de tus <em>sendas</em>”.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a> “El rumbo de tus caminos” significa el conocimiento del plan de  salvación; el camino estrecho y angosto hacia la salvación sería torcido  y corrompido por principios inicuos.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn18"><sup><sup>[18]</sup></sup></a> “Niños” caracteriza líderes políticos que carecen de un juicio moral  maduro. &#8220;Mujeres” caracteriza a los líderes eclesiásticos que carecen de  la autoridad del sacerdocio—mas bien que menospreciar la capacidad de  las mujeres a gobernar con justicia y con eficacia cuando son llamadas.</p>
<p>Esta descripción caracteriza a la Judá antigua e Israel después de  que a la mayoría—en particular, los líderes y los de habilidades  útiles—se le llevó al cautiverio y hombres capaces de resistir fueron  muertos, dejando en su mayor parte mujeres y niños indigentes en la  tierra. Para nosotros, esto predice condiciones que prevalecerán en  algún momento en los últimos días.</p>
<p>El versículo 13 establece que el Señor—Jehová, o Jesucristo—será el  juez de Israel: “Jehová está en pie para litigar y está para juzgar a  los pueblos”. Durante Su ministerio mortal el Señor Jesucristo verificó  Su papel como juez: “Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así  también dio al Hijo el tener vida en sí mismo; y también le dio poder  para hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre”.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn19"><sup><sup>[19]</sup></sup></a> El Señor hará justicia a las naciones oprimidas.</p>
<p>El versículo 14 testifica que el Señor juzgará los opresores del  pueblo: “Jehová vendrá a juicio contra los ancianos de su pueblo”, que  significa los guías eclesiásticos y también ellos que deberían tener una  sabiduría madura, “y contra sus príncipes”, que significa líderes  políticos;  “porque vosotros habéis devorado la viña; el despojo del  pobre está en vuestras casas”. Los príncipes del pueblo se enriquecían  por haber privado y perseguido a los pobres. “Juicio”, como se aplica en  este versículo, significa “retribución”, o el dar a los líderes lo que  merecen por su  gran iniquidad.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn20"><sup><sup>[20]</sup></sup></a></p>
<p>Nefi interpretó las profecías de Isaías concerniente a esta corrupción de  los líderes políticos y eclesiásticos:</p>
<p>&#8220;Sí, y habrá muchos que de esta manera enseñarán falsas, vanas e  insensatas doctrinas; y se engreirán en sus corazones, y tratarán  afanosamente de ocultar sus designios del Señor, y sus obras se harán en  las tinieblas.<br />
&#8220;Y la sangre de los santos clamará desde el suelo contra ellos.<br />
&#8220;Sí, todos se han salido de la senda; se han corrompido.<br />
&#8220;A causa del orgullo, y a causa de falsos maestros y falsa doctrina,  sus iglesias se han corrompido y se ensalzan; se han infatuado a causa  de su orgullo.<br />
&#8220;Roban a los pobres por motivo de sus bellos santuarios; roban a los  pobres por razón de sus ricas vestiduras; y persiguen a los mansos y a  los pobres de corazón, porque se han engreído con su orgullo.<br />
&#8220;Llevan erguida la cerviz, y enhiesta la cabeza; sí, y por motivo del  orgullo, de la iniquidad, de abominaciones y fornicaciones, todos se han  extraviado, salvo unos pocos que son los humildes discípulos de Cristo;  sin embargo, son guiados de tal manera que a menudo yerran porque son  enseñados por los preceptos de los hombres&#8221;.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn21"><sup><sup>[21]</sup></sup></a></p>
<p>Somos testigos de tal corrupción a un grado extremo hoy día en nuestra sociedad.</p>
<p>En el versículo 15, el Señor pronuncia una acusación seria: “¿Qué  intentáis vosotros que trituráis a mi pueblo y moléis la cara de los  pobres?, dice el Señor Jehová de los ejércitos”. Otra vez, Su cólera se  dirige hacia los líderes eclesiásticos y políticos que se han  enriquecido a expensas de los pobres.</p>
<p>Los versículos 12 al 15 contienen un quiasma:</p>
<p>A: (12) Los <strong>opresores de mi pueblo</strong> son niños, y mujeres lo gobiernan.<br />
B: Oh pueblo mío, <strong>los que te guían</strong> te hacen errar y tuercen el rumbo de tus caminos.<br />
C: (13) <strong>Jehová está en pie para litigar</strong> y está para <strong>juzgar</strong> a los pueblos.<br />
C: (14) <strong>Jehová vendrá a juicio</strong><br />
B: contra los <strong>ancianos</strong> de su pueblo y contra sus <strong>príncipes</strong>, porque vosotros habéis devorado la viña; el despojo del pobre está en vuestras casas.<br />
A: (15) ¿Qué intentáis vosotros que trituráis <strong>a mi pueblo</strong> y <strong>moléis la cara de los pobres</strong>?, dice el Señor Jehová de los ejércitos.</p>
<p>El Señor juzgará al oprimido tal como al opresor. Los líderes  eclesiásticos tal como los civiles han oprimido a los pobres para su  propio provecho; los líderes corrompidos hacen que la gente yerra,  destruyendo la vía del Señor. Por consiguiente, los niños y las mujeres  gobernarían a la gente.</p>
<p>En los versículos 16 y 17, el Señor azotará a las hijas de Sión por  su altivez. El versículo 16 describe su libertinaje: “Asimismo dice  Jehová: Por cuanto las hijas de Sión son altivas y andan con cuello  erguido y ojos desvergonzados, que caminan como si danzaran, haciendo  sonar los adornos de sus pies”—</p>
<p>La palabra hebrea <em>Sión</em>, que se usa en este versículo y que significa “lugar secado”,<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn22"><sup><sup>[22]</sup></sup></a> tiene varios niveles de significado en las escrituras. Durante la época  de David era el nombre de una fortaleza cerca de Jerusalén;<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn23"><sup><sup>[23]</sup></sup></a> el arca de la alianza fue traído por Salomón de allí al templo en Jerusalén.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn24"><sup><sup>[24]</sup></sup></a> El monte del templo en Jerusalén también se conocía como el monte de Sión,<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn25"><sup><sup>[25]</sup></sup></a> y Sión se utiliza en varias escrituras como un sinónimo poético para Jerusalén.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn26"><sup><sup>[26]</sup></sup></a> Sión también se refiere al recogimiento <em>espiritual</em> de los últimos días—la restauración de la plenitud del evangelio desde  los cielos y el establecimiento de un pueblo que viviría según sus  principios.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn27"><sup><sup>[27]</sup></sup></a> Sión, por tanto, es un sitio en el cual los <em>puros de corazón</em> morarán.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn28"><sup><sup>[28]</sup></sup></a> Esta definición puede substituirse en lugar de la palabra <em>Sión</em> para ayudar en su comprensión: “Por cuanto las hijas de los <em>puros de corazón</em> son altivas…”. Por contraste, el Jerusalén de los últimos días significa un sitio para el recogimiento <em>físico</em> de las tribus retornantes de Israel, no importa si es el sitio original de Jerusalén u otro sitio.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn29"><sup><sup>[29]</sup></sup></a> Una “Nueva Jerusalén” para el recogimiento de algunas de las tribus se establecería sobre el continente americano.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn30"><sup><sup>[30]</sup></sup></a> La gama de significados para las palabras tales como “Sión” y  “Jerusalén” provee una clave para entender los significados ocultos y el  cumplimiento recurrente de las profecías de Isaías en varias  dispensaciones.</p>
<p>En el versículo 16 Sión tiene significados dobles: es un sitio para  el recogimiento espiritual en los últimos días y también un sinónimo  para la Jerusalén antigua tal como la de los últimos días.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn31"><sup><sup>[31]</sup></sup></a> La acusación profética de Isaías de mundanearía se aplica igualmente a la gente antigua y moderna del convenio del Señor.</p>
<p>Tocante a la vanidad, el Señor amonesta à los santos de los últimos días:</p>
<p>&#8220;Y en ocasiones pasadas vuestras mentes se han ofuscado a causa de la  incredulidad, y por haber tratado ligeramente las cosas que habéis  recibido,<br />
&#8220;y esta incredulidad y vanidad han traído la condenación sobre toda la iglesia&#8221;.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn32"><sup><sup>[32]</sup></sup></a></p>
<p>La vanidad aflige a la Sión moderna tal como al Israel antiguo.</p>
<p>El versículo 17 describe la maldición: “por tanto, el Señor herirá  con sarna la mollera de las hijas de Sión, y Jehová descubrirá su  desnudez”. “Descubrir su desnudez” es un modismo hebreo que significa  “ponerles en deshonra”.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn33"><sup><sup>[33]</sup></sup></a></p>
<p>En los versículos 18 al 23  se mencionan ornamentos, accesorios, y  artículos de ropa. La nota al pie de página tratante al versículo 18  dice “Las autoridades en la materia no siempre concuerdan con respecto a  la índole de los adornos de la mujer que se mencionan…”<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn34"><sup><sup>[34]</sup></sup></a> Traducciones bíblicas en idiomas modernos presentan listas de  ornamentos usando palabras que dependen de la época en que la traducción  se hizo. Por ejemplo, la traducción bíblica de King James en inglés usa  palabras que datan de hace cuatrocientos años, algunas de las cuales no  son conocidas por los lectores modernos. La traducción de Reina-Valera  que se usa en este comentario usa palabras que, por la mayor parte, son  bien entendidas.</p>
<p>El versículo 18 comienza la lista de los artículos femeninos  mencionados por Isaías: “Aquel día el Señor quitará la hermosura de los  adornos de sus tobillos, y las redecillas, y las lunetas”— “Lunetas”  quiere decir adornos en forma de luna en cuarto creciente.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn35">[35]</a></p>
<p>El versículo 19 continúa, enumerando más accesorios que se usarán por  las mujeres vanas de los últimos días: “los collares, y los brazaletes,  y los velos”—</p>
<p>El versículo 20 enumera más ornamentos vanos y artículos de ropa: “las cofias, y los adornos de las piernas, y las cintas, los pomitos de olor, y los zarcillos”— “Las cofias” quiere decir gorras femeninas.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn36">[36]</a></p>
<p>El versículo 21 nombra algunos artículos de joyería: “los anillos, y los joyeles de la nariz”—</p>
<p>El versículo 22 describe más artículos de la ropa y accesorios: “las  ropas de gala, y los mantoncillos, y las capas, y las bolsas”—</p>
<p>El versículo 23 completa la lista: “los espejos, y los linos finos, y  los tocados y las gasas”. “Gasas” quiere decir las ropas transparentes.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn37">[37]</a></p>
<p>El versículo 24 describe el resultado de la ira del Señor vertida  sobre las hijas de Sión: “Y acontecerá que en lugar de los perfumes  aromáticos habrá hediondez, y soga en lugar de cinturón, y calvicie en  lugar de cabellos peinados, y en lugar de faja, ceñimiento de cilicio y  quemadura en vez de hermosura”. “Cilicio” significa “saco o vestidura  áspera que se usaba antiguamente para la penitencia”;<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn38"><sup><sup>[38]</sup></sup></a> el llevar cilicio era una muestra exterior de angustia profunda o de luto. “Quemadura” significa marca o cicatriz.<a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_edn39"><sup><sup>[39]</sup></sup></a> Antiguamente, era costumbre marcar a los esclavos con herradero. En tiempos modernos tal herradero es raro; Isaías podía haber visto los tatuajes comunes, tanto como en hombres como en las mujeres. La gente, a  causa de su maldad, sería azotada, muerta y vendida en la esclavitud.</p>
<p>Los versículos 25 y 26 describen la destrucción que caería sobre la  Jerusalén antigua y Sión en los últimos días. El versículo 25 declara:  “Tus hombres caerán a espada y tus fuertes en la batalla”.</p>
<p>El versículo 26 completa la profecía concerniente a Sión y Jerusalén:  “Y sus puertas se lamentarán y enlutarán; y ella, desolada, se sentará  en tierra”. En vez de sentarse en esplendor en un lugar de honor, el  trono de Jerusalén sería quitado—dejando solamente la tierra en que  sentarse. Esta profecía se relaciona al tiempo cuando Jerusalén fue  destruida en el año 587 aC, y también a un tiempo en el futuro cuando  condiciones orgullosas existirían entre las mujeres de Sión, quienes en  aquel tiempo serán sujetadas a las consecuencias descritas. ¿Quién puede  debatir con las descripciones vivas de Isaías de nuestra época y del  comportamiento de la gente orgullosa en nuestra sociedad?</p>
<p><em>Notas</em></p>
<div>
<hr size="1" />
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref1">[1]</a> . Victor L. Ludlow, “Isaiah Chapter Review [Resúmen del Capítulo de Isaías]: 2 Nefi 13/Isaías 3”, <em>Book of Mormon Reference Companion:</em> Dennis L. Largey, ed., Deseret Book Company, Salt Lake City, UT, 2003, pág. 360-362.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref2">[2]</a>. Victor L. Ludlow, <em>Isaiah: Prophet, Seer, and Poet</em> [<em>Isaías: Profeta, Vidente, y Poeta</em>]: Deseret Book Company, Salt Lake City, Utah, 1982, pág. 101.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref3">[3]</a>. Véase Doctrina y Convenios 87:6; José Smith—Historia 1:45.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref4">[4]</a>. Véase también Isaías 1:24.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref5">[5]</a>. Amós 8:11-12.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref6">[6]</a>. Véase 1 Nefi 17:45; Efesios 4:19.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref7">[7]</a>. Véase 1 Crónicas 21:9-12.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref8">[8]</a>. 2 Nefi 13:4.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref9">[9]</a>. 2 Nefi 13:6.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref10">[10]</a>. F. Brown, S. Driver, y C. Briggs, <em>The Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon [Léxico Hebreo e Inglés de Brown, Driver y Briggs]</em>: Hendrickson Publishers, Peabody, MA, 01961-3473, 1996, Número de Strong 2280, pág. 289.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref11">[11]</a>. El versículo 8 contiene un quiasma reconocido en el hebreo original: arruinada está/Jerusalén/Judá/ha caído. <em>En</em> Donald W. Parry, <em>Harmonizing Isaiah</em> [<em>La Armonización de Isaías</em>]:  Foundation for Ancient Research and Mormon Studies (FARMS) [Fundación  para Investigación Clásica y Estudios Mormones] en Brigham Young  University, Provo, Utah, EE.UU., 2001, pág. 258.</p>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref12">[12]</a>. 2 Nefi 13:9.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref13">[13]</a>. Spencer V. Jones, “Venzamos el hedor del pecado”, <em>Liahona</em>, Mayo de 2003, pág. 88.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref14">[14]</a>. 2 Nefi 13:10.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref15">[15]</a>. 2 Nefi 13:11.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref16">[16]</a>. Véase Job 4:8; Hosea 10:12; Mosíah 7:30-31; Doctrina y Convenios 6:33.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref17">[17]</a>. 2 Nefi 13:12.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref18">[18]</a>. Véase Isaías 8:11; 26:7-8; 28:7; 40:3 y su respectivo comentario.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref19">[19]</a>. Juan 5:26-27.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref20">[20]</a>. Véase Isaías 1:17; 4:4; 28:6; 34:5.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref21">[21]</a>. 2 Nefi 28:9-14.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref22">[22]</a>. F. Brown, S. Driver, y C. Briggs, <em>The Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon [Léxico Hebreo e Inglés de Brown, Driver y Briggs]:</em> Hendrickson Publishers, Peabody, MA, 01961-3473, 1996, 1216 pág.; Número de Strong 6726, pág. 851.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref23">[23]</a>. Véase 2 Samuel 5:7; 2 Crónicas 5:2.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref24">[24]</a>. Véase 1 Reyes 8:1.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref25">[25]</a>. Véase Salmos 9:11; 14:7; 74:2; 78:68-69.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref26">[26]</a>. Véase, por ejemplo, Isaías 1:8.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref27">[27]</a>. Compárese Moises 7:17-21, el cual describe la gente antigua de Sión.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref28">[28]</a>. Véase Doctrina y Convenios 97:21.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref29">[29]</a>. Véase Isaías 51:11.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref30">[30]</a>.  Véase 3 Nefi 20:22; Ether 13:3-6, 10; Doctrina y Convenios 84:2-4;  Apocalipsis 3:12; 21:2; 3 Nefi 21:23-24; Doctrina y Convenios 42:9, 35,  62, 67; 45:66; 133:56; Moises 7:62; A of F 1:10.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref31">[31]</a>. Véase Isaías 1:27; 4:3-4; 8:18; 10:12, 24; 12:6; 51:3.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref32">[32]</a>. Doctrina y Convenios 84:54-55.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref33">[33]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 6168, pág. 788; véase también Isaías 3:17, nota al pie de página 17a.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref34">[34]</a>. Isaías 3:18, nota al pie de página 18a.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref35">[35]</a>. Véase nota al pie de la página 18b.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref36">[36]</a>. Véase nota al pie de la página 20a.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref37">[37]</a>. Véase nota al pie de la página 23a.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref38">[38]</a>. Real Academia Española, <em>Diccionario de la lengua española</em>, vigésima segunda edición, “cilicio”.</p>
</div>
<div>
<p><a href="post.php?post=265&amp;action=edit#_ednref39">[39]</a>. Brown <em>et al.</em>, 1996, Número de Strong 3587, pág. 465.</p>
</div>
</div>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/isaiascomentario.wordpress.com/512/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/isaiascomentario.wordpress.com/512/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/isaiascomentario.wordpress.com/512/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/isaiascomentario.wordpress.com/512/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/isaiascomentario.wordpress.com/512/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/isaiascomentario.wordpress.com/512/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/isaiascomentario.wordpress.com/512/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/isaiascomentario.wordpress.com/512/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/isaiascomentario.wordpress.com/512/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/isaiascomentario.wordpress.com/512/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/isaiascomentario.wordpress.com/512/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/isaiascomentario.wordpress.com/512/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/isaiascomentario.wordpress.com/512/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/isaiascomentario.wordpress.com/512/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=isaiascomentario.wordpress.com&amp;blog=10745397&amp;post=512&amp;subd=isaiascomentario&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://isaiascomentario.wordpress.com/2010/11/22/capitulo-3-%e2%80%9clos-que-te-guian-te-hacen-errar%e2%80%9d-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/b32c03f528826df00748209f087ad8ca?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">Iván Sanderson</media:title>
		</media:content>
	</item>
	</channel>
</rss>
